La Capilla Real de la Catedral de Sevilla acoge desde este martes 4 de agosto el primer besamanos en honor de Nuestra Señora de los Reyes, una cita que inaugura oficialmente el ciclo de cultos que el Cabildo Catedral dedica cada año a la Patrona de Sevilla y de su Archidiócesis. Para esta ocasión, la venerada imagen ha sido ataviada con un conjunto de gran valor histórico y artístico, presidido por el conocido Manto de los Apóstoles, además de otras piezas singulares de su rico ajuar.
La apertura del besamanos permitirá a miles de fieles, peregrinos y devotos acercarse a la Virgen durante las jornadas del 4 y 5 de agosto, en una de las celebraciones más esperadas del calendario devocional sevillano.
El histórico Manto de los Apóstoles preside el conjunto elegido para los cultos
Para este primer encuentro con los fieles, Nuestra Señora de los Reyes luce el denominado Manto de los Apóstoles, una obra ejecutada por Francisco Sosa sobre terciopelo color guinda, confeccionada con un tejido que fue donado por una familia estrechamente vinculada a la imagen.
La pieza incorpora bordados de los siglos XVIII y XIX procedentes de antiguas capas pluviales francesas, mientras que en las vistas del manto aparecen representadas las figuras de San Pedro y San Pablo, advocaciones que dan nombre a esta obra y que evocan las dos capillas situadas junto a la Capilla Real.
El conjunto fue donado por la Asociación de Fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando, entidad que también impulsó la realización de la saya estrenada en 2025, diseñada para formar un conjunto armónico con el manto. La prenda está confeccionada en tisú blanco y enriquecida igualmente con bordados procedentes de esas históricas piezas textiles.
Un ajuar enriquecido con piezas de distintas épocas
El conjunto textil se completa con un encaje del siglo XVIII, donado por la familia Carrasco Linares, así como con la toca ofrecida por Adeli Rodríguez, auxiliar de la Junta de Gobierno de la Asociación de Fieles de Nuestra Señora de los Reyes y San Fernando.
Todas estas piezas forman parte del importante patrimonio textil que conserva el Cabildo Catedral, que mantiene un programa específico de custodia, conservación, mantenimiento y restauración destinado a garantizar tanto la preservación de este legado histórico como su continuidad en el culto.
El pecherín de corales donado por el rey Luis Felipe de Francia
La Patrona sevillana porta además el tradicional pecherín de corales rojos, una pieza donada por el rey Luis Felipe de Francia que constituye uno de los elementos más reconocibles de su iconografía durante estos cultos.
Entre las alhajas incorporadas al pecherín destaca la medalla de oro original de la ciudad de Sevilla, junto a otras medallas y joyas vinculadas históricamente tanto a miembros de la Asociación de Fieles como a la devoción que la Casa Real ha profesado a Nuestra Señora de los Reyes.
La histórica corona de filigrana vuelve a presidir el besamanos
La imagen luce igualmente la conocida corona de besamanos, una obra de filigrana de oro realizada en 1876 por Manuel González Rojas y enriquecida con amatistas, esmeraldas y perlas.
Esta corona fue ejecutada para sustituir a la que había sido robada en 1873 y constituyó durante años la antigua corona de salida de la Virgen hasta la celebración de su coronación canónica en 1904. En la actualidad continúa utilizándose habitualmente durante los cultos dedicados a la Patrona.
La pieza ha sido sometida recientemente a un proceso de restauración llevado a cabo por los talleres de Oribe y Marmolejo, intervención que ha permitido garantizar su adecuada conservación.
Los primeros cultos tras la restauración integral de la Capilla Real
El besamanos de este año posee además un significado especial al convertirse en el primer ciclo de cultos de agosto celebrado en la Capilla Real después de la restauración integral del espacio y de su reapertura al culto el pasado mes de febrero.
La intervención permitió actuar sobre el retablo de Nuestra Señora de los Reyes, así como sobre diversos elementos artísticos y de orfebrería del recinto, con el propósito de asegurar su conservación y recuperar plenamente su función litúrgica y devocional.
Horarios y acceso para los fieles
Los devotos podrán participar en este primer besamanos durante dos jornadas. El martes 4 de agosto permanecerá abierto de 19:00 a 23:00 horas, mientras que el miércoles 5 de agosto podrá visitarse de 9:00 a 14:00 horas.
El acceso se realizará por la Puerta de Campanillas, desde donde se organizará la entrada de los asistentes. Con motivo de esta convocatoria, el Cabildo Catedral ha invitado a los sevillanos, a los fieles de toda la Archidiócesis y a quienes visitan la ciudad durante estos días a acercarse a la Capilla Real para participar en este primer besamanos dedicado a Nuestra Señora de los Reyes.





