¿Cuál será la nueva banda del Nazareno del Cerro?

El empate a 600 votos entre Francisco José Valderas Buiza y Rafael Madrigal Castillero, resuelto finalmente en favor del primero por aplicación de la regla 53 al ser el candidato de mayor edad, ha dejado una consecuencia inmediata en forma de pregunta que ya recorre el mundo cofrade: ¿cuál será la nueva banda de Nuestro Padre Jesús de la Humildad?

La incógnita no es menor. El Señor del Cerro afrontará en 2027 una nueva etapa musical después de que la Banda de Cornetas y Tambores Jesús Nazareno de Huelva haya puesto punto final a su vinculación con la corporación, una relación iniciada en 2019, coincidiendo con la primera Estación de Penitencia del Nazareno. La propia formación confirmó en julio su disponibilidad para el Martes Santo de 2027 y, posteriormente, hizo oficial su despedida de la hermandad.

El desenlace electoral adquiere una dimensión especialmente singular porque las dos candidaturas habían coincidido durante la campaña en un aspecto esencial: el Señor de la Humildad dejará de caminar acompañado por cornetas y tambores para hacerlo tras una Agrupación Musical. La diferencia fundamental estaba en el nombre. Y ahora, con Valderas proclamado hermano mayor, la decisión definitiva corresponde a la nueva junta de gobierno, que deberá concretar qué formación ocupará uno de los puestos musicales más esperados del próximo Martes Santo.

Un cambio de estilo que ya estaba anunciado

La candidatura de Francisco José Valderas había sido explícita al plantear la sustitución del estilo de cornetas y tambores por una agrupación musical. Su proyecto defendía la música como parte del patrimonio y de la identidad de la corporación, no únicamente como acompañamiento sonoro de la Estación de Penitencia.

La nueva junta, por tanto, no parte de cero. El género está decidido en el proyecto electoral que acaba de recibir el respaldo de los hermanos, aunque el nombre de la formación todavía no ha sido comunicado oficialmente. Según lo anunciado durante la campaña, la elección deberá concretarse una vez constituida la junta y celebrado el correspondiente Cabildo de Oficiales.

Y ahí comienza la gran incógnita. Porque hay varias agrupaciones de primer nivel que han quedado disponibles para el Martes Santo después de finalizar distintas vinculaciones y que, por sus características, podrían encajar en el escenario que se abre en el Cerro. Entre ellas aparecen especialmente cuatro nombres: Redención, Los Gitanos, Santa María Magdalena de Arahal y La Sentencia de Jerez.

Redención, una posibilidad que parecía encaminada con Madrigal

La primera opción que inevitablemente aparece sobre la mesa es la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Redención, aunque el resultado electoral haya dejado sin efecto el acuerdo verbal anunciado por la candidatura de Rafael Madrigal.

Madrigal había hecho público durante la campaña que contaba con un acuerdo verbal con La Redención para que acompañara al Señor de la Humildad si su candidatura resultaba elegida. La propuesta se encontraba condicionada expresamente al resultado electoral y pretendía recuperar, además, una relación histórica entre la formación y el entorno del Cerro.

La vinculación no era meramente circunstancial. La Redención había acompañado a la cruz de guía del Cerro durante los años noventa y, en enero de 2026, ofreció un concierto en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores en el que estrenó una marcha dedicada al Nazareno, «Con Humildad, ¡AL CIELO!». La formación también había dedicado anteriormente al titular «Nazareno del Cerro», compuesta por Emilio Muñoz Serna en 2006.

Sin embargo, aquel acuerdo estaba ligado a una condición muy concreta: la victoria de Madrigal. Al haber sido proclamado Valderas, la situación cambia sustancialmente. Eso no significa que La Redención esté descartada, pero sí que cualquier vinculación deberá partir ahora de la nueva junta de gobierno.

Y aquí aparece uno de los elementos más interesantes de la ecuación: La Redención había manifestado su deseo de tocar en la Semana Santa de Sevilla, después de quedar libre para el Martes Santo de 2027.

Los Gitanos, una opción con enorme personalidad

Otra de las posibilidades que ha aparecido en las quinielas es la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud de Los Gitanos. La formación sevillana cuenta con una presencia consolidada dentro y fuera de la capital hispalense y ha convertido su particular concepción musical en uno de sus principales rasgos identificativos.

Su presencia en Sevilla se encuentra estrechamente ligada al Señor de la Salud de la Hermandad de Los Gitanos durante la Madrugá y al acompañamiento del misterio de la Cofradía de San José Obrero el Sábado de Pasión. A ello se suma su presencia en otras jornadas, como el acompañamiento a las Penas de Santiago el Domingo de Ramos y al Nazareno del Amor de Cádiz el Lunes Santo.

La formación también venía acompañando a la Hermandad de Pasión de Huelva, relación que no continuará, circunstancia que contribuyó a liberar su disponibilidad para la jornada del Martes Santo.

Hablar de Los Gitanos supone hablar también de un estilo perfectamente reconocible, marcado en buena medida por la personalidad musical de Pedro Pacheco. Marchas como «Costaleros Gitanos», «Cuando me Alejé de ti» o «Mi Ángel de la Madrugá» forman parte de un repertorio que ha contribuido a definir la sonoridad de la agrupación.

Su eventual llegada al Cerro supondría, por tanto, algo más que un simple cambio de formación: significaría incorporar detrás del Nazareno una manera de interpretar que posee un sello musical propio y plenamente reconocible.

Arahal, tradición y regreso a Sevilla

Otro de los grandes nombres que aparecen en el horizonte es el de la Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal, una formación cuyo peso en la evolución de la música procesional resulta difícil de desligar de la propia historia contemporánea del género.

Arahal viene recuperando progresivamente una presencia destacada en la Semana Santa de Sevilla, después de décadas en las que su sonido fue uno de los grandes referentes de las agrupaciones musicales hispalenses. Su regreso a posiciones de relevancia en la capital se ha producido en los últimos años con vinculaciones como la mantenida con San Pablo, que apostó por sus sones para parte de su recorrido del Lunes Santo, y el retorno tras Montesión el Jueves Santo.

Para el Martes Santo de 2027, la formación quedó disponible después de anunciar en junio su no continuidad tras la Expiración de Écija.

Su eventual incorporación al Cerro aportaría además un componente especialmente significativo desde el punto de vista musical. El sonido clásico de Arahal ha vertebrado buena parte de la evolución del género, extendiéndose posteriormente a numerosas formaciones. Pero la agrupación también ha sabido incorporar composiciones contemporáneas que han adquirido una notable repercusión, como «Dios de Esperanza», «Dios Cautivo» o «Nuestro Señor».

Sería, por tanto, una opción que uniría tradición, historia y renovación, en consonancia con una hermandad que precisamente pretende definir ahora el sonido de una imagen que apenas lleva ocho años incorporada a su estación de penitencia.

La Sentencia de Jerez, otra alternativa de gran calidad

La cuarta gran posibilidad que se ha manejado es la Agrupación Musical La Sentencia de Jerez, una formación con una presencia especialmente consolidada en la Semana Santa de Jerez de la Frontera y cuyo estilo posee igualmente una personalidad muy definida.

La banda mantiene vinculaciones con corporaciones como la Yedra, a la que regresó después de varios años de ausencia; el Soberano Poder, la Coronación de Espinas y la Paz de Fátima. También acompañaba hasta el pasado Martes Santo a la Salud de San Rafael, que anunció en julio su no continuidad.

Fuera de Jerez, la formación cuenta además con presencia en Sevilla después de que la Hermandad de Torreblanca apostara por sus sones para las vísperas de la Semana Santa.

Su sonido es igualmente reconocible, con un sello propio que puede identificarse en composiciones como «Bulerías en la Plazuela», «De Azahares» o «Tu Dulce Rostro, Cautivo». Una hipotética llegada al Cerro trasladaría así hasta el Martes Santo sevillano una sonoridad profundamente vinculada a la tradición musical jerezana.

Cuatro nombres y una decisión pendiente

El escenario que dejan las elecciones es, por tanto, especialmente atractivo. Redención, Los Gitanos, Arahal y La Sentencia aparecen como algunas de las principales opciones disponibles para ocupar el puesto que dejará la Banda del Nazareno de Huelva, aunque ninguna de estas posibilidades ha sido confirmada oficialmente por la nueva junta de gobierno.

La situación de Redención presenta además una particularidad respecto a las demás: fue la opción expresamente anunciada por Rafael Madrigal mediante un acuerdo verbal condicionado a su victoria. El resultado electoral impide que aquel compromiso se materialice en los términos inicialmente planteados, pero no significa necesariamente que la formación quede fuera de las posibilidades de la nueva junta.

Mientras tanto, Arahal, Los Gitanos y La Sentencia parten de situaciones de disponibilidad vinculadas a la finalización de sus respectivos compromisos del Martes Santo. Las circunstancias de cada formación son diferentes, pero todas ellas han aparecido en las informaciones previas como posibles candidatas a ocupar el puesto del Nazareno del Cerro.

Y existe una certeza por encima de todas: el Señor de la Humildad estrenará sonido en 2027. La etapa iniciada en 2019 con el Nazareno de Huelva ya ha quedado atrás y el nuevo hermano mayor deberá decidir ahora qué agrupación será la encargada de escribir el siguiente capítulo musical de la historia del Nazareno.

El Cerro ya tiene hermano mayor; ahora queda por conocer su banda

El desenlace del cabildo ha sido extraordinario hasta el último extremo: 600 votos para cada candidatura, 1.222 sufragios contabilizados, 17 papeletas en blanco y cinco nulas, y una regla estatutaria que ha terminado inclinando la balanza en favor de Valderas por su mayor edad.

Después de semejante desenlace, la elección de la banda adquiere todavía más interés. No será una decisión heredada de una victoria contundente, sino uno de los primeros movimientos de una junta que llega al gobierno tras un empate absoluto y que tendrá ante sí la responsabilidad de definir el futuro musical del Señor de la Humildad.

El nombre todavía no está escrito. Redención tiene historia reciente con el Cerro; Los Gitanos aporta un sello sevillano inconfundible; Arahal representa una tradición musical de enorme trascendencia; y La Sentencia ofrece la personalidad propia de una formación jerezana plenamente consolidada. Todas las opciones tienen detrás una historia y un sonido diferente.

La pregunta, por tanto, queda abierta y probablemente seguirá alimentando conversaciones hasta que el nuevo gobierno mueva ficha: ¿cuál será la nueva banda del Nazareno del Cerro?