Al-Zahara teme la ‘privatización’ de la Fiesta de las Cruces

Considera que se crea un peligroso agravio que daña el espíritu de la fiesta y llevará a los colectivos a no poner Cruces los próximos años en espacios públicos

La directiva de la Federación de Asociaciones Vecinales Al-Zahara afirma no entender «la actitud del Ayuntamiento de Córdoba ante situaciones que parecen, a todas luces, la apertura hacia una privatización general de la Fiesta de las Cruces», todo ello después de conocer que entidades que han sido rechazadas en el Concurso Municipal de Cruces por no obtener los tres últimos años un nivel minimo de calidad «desafían al Ayuntamiento instalando una Cruz en el mismo recinto donde la Delegación Municipal de Promoción ya la había denegado».

Para la directiva de Al-Zahara, y sin entrar en el aspecto legal, al vulnerarse las bases del concurso con la justificación de que se trata de un recinto privado, se crea «un total agravio comparativo hacia las demás entidades que soportan multitud de trabas en cuanto a permisos, informes técnicos de todo tipo, seguros, carnets de manipulación de alimentos, planes de evacuación, etcétera, que simplemente en el aspecto económico supone un importante desembolso y sin tener en cuenta el tiempo dedicado a solucionar problemas burocráticos». Más aún, consideran un riesgo el que estas instalaciones en suelo particular «al no estar dentro del concurso y sus bases, no están regulados en cuanto a horario de apertura y cierre, potencia de música, molestias a los vecinos y vecinas, etcétera».

La permisividad con estas instalaciones «puede hacer, y sin duda lo hará, que muchas entidades que soportan estos áridos trámites en los próximos años decidan no entrar dentro del abanico del Concurso de Cruces», y buscar también algún espacio privado para sus instalaciones, «con lo que el Ayuntamiento será cómplice de la privatización de una fiesta popular que saldrá del control administrativo y supondrá acabar de una vez con una fiesta popular abierta para toda la ciudadanía».

El acuerdo de la directiva de Al-Zahara termina insistiendo al Ayuntamiento en su obligación de «hacer un seguimiento exhaustivo de estas circunstancias y tomar las medidas oportunas», ya que, si no «estamos ante el final de una fiesta tradicional en nuestra ciudad».