Ana Gema Torrico Luque presenta su completo programa para liderar la Hermandad de la Merced, con un gran reto patrimonial entre manos

Entre los próximos años se celebrarán los 50 Aniversarios de Santa María de la Merced (2026) y Nuestro Padre Jesús Humilde (2028), así como la celebración del 75º Aniversario Fundacional en 2030

A poco más de una semana de las elecciones convocadas para el próximo martes 25 de noviembre, la Hermandad de la Merced vive un momento crucial en su historia. Ana Gema Torrico Luque, única candidata a Hermana Mayor, ha presentado este lunes su programa ambicioso y detallado a sus hermanos, abarcando todos los ámbitos de la vida cofrade: patrimonio, cultos, caridad, formación, cultura, juventud, comunicación, vida de Hermandad y efemérides.

El documento, estructurado con rigor y visión de futuro, apuesta por la continuidad y la evolución de la Hermandad, respetando sus raíces históricas, su riqueza patrimonial y la identidad mercedaria, al tiempo que incorpora medidas innovadoras para adaptarse a los tiempos actuales.

Patrimonio: conservar y dignificar el legado de la Hermandad

El fortalecimiento del patrimonio se erige como eje principal del proyecto de Ana Gema Torrico. Entre las actuaciones más destacadas figura la presentación del palio de Santa María de la Merced, tras la restauración y traslado de los bordados antiguos a un nuevo soporte en color blanco “mercedario”, ejecutado por el reconocido taller de Antonio Villar, con estreno previsto para el Lunes Santo de 2026.

Además, se proyecta la continuación de la renovación del paso de palio, enfocándose en la creación de los candelabros de cola y candelería, siguiendo el diseño aprobado por el Cabildo de Hermanos. Otro de los objetivos prioritarios es la incorporación de un nuevo Libro de Reglas y estandarte (bacalao), para dignificar la Hermandad en cultos internos y externos.

El programa también incluye la restauración y mantenimiento del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Humilde en la Coronación de Espinas, así como la elaboración de una Custodia procesional propia. Esta obra permitirá dignificar los cultos eucarísticos, enriquecer la procesión claustral y estudiar la posibilidad de trasladar el Corpus Christi a las calles del barrio, especialmente de cara al 75º Aniversario Fundacional.

Asimismo, se proyecta la restauración de la antigua imagen del Señor de la Coronación de Espinas, a cargo de Ana Infante de la Torre, conmemorando su valor devocional, histórico y artístico, acompañada de un ciclo de conferencias y una posible exposición dedicada a su antigua Hermandad.

Por último, se trabajará en la completación progresiva del Camarín de la Virgen, la unificación de las telas del altar de cultos y la mejora de la infraestructura, con el fin de preservar la integridad y el esplendor del patrimonio material de la Hermandad.

En paralelo, se plantea una gestión integral del archivo histórico, con la adquisición de una digitalizadora y un nuevo armario que garantice condiciones óptimas de custodia, facilitando la consulta e investigación. Estas medidas sentarán las bases para la futura publicación de un libro conmemorativo del 75º Aniversario, previsto para 2030.

Cultos: potenciar la devoción y la solemnidad

Ana Gema Torrico subraya la importancia de los cultos a los Sagrados Titulares, iniciando por el Santísimo Sacramento del Altar. Su programa contempla recuperar el triduo tradicional previo al Jueves del Corpus, reforzando la identidad de la Hermandad como primera corporación de penitencia con carácter sacramental en Córdoba.

Se propone la incorporación de tres priostes, uno por cada titular, que trabajen de forma coordinada con el Diputado de Cultos y entre ellos para mantener la unidad estética y la coherencia en el montaje de los altares, respetando la identidad corporativa.

El programa incluye la confección de una custodia propia y la potenciación de la procesión claustral, con la posibilidad de trasladarla a las calles, acompañada por el Niño Jesús de Francisco Buiza y San Antonio anónimo del siglo XVIII, favoreciendo la participación de feligreses y hermanos que no puedan acudir a la Catedral.

Se prevé fortalecer los jueves eucarísticos, reconocidos por su nivel de asistencia y compromiso, así como recuperar la convivencia fraternal post-culto, suspendida desde la pandemia. Asimismo, se mantendrán los cultos anuales a Nuestro Padre Jesús Humilde, Santa María de la Merced y San Antonio de Padua, incluyendo la misa en honor a San Pedro Nolasco, como expresión de la identidad mercedaria de la Hermandad.

Además, se promoverá entre los hermanos la adecuada preparación y recepción del sacramento de la penitencia y la reconciliación, fortaleciendo la unión con Dios y con la Iglesia.

Caridad y obra social: un compromiso firme y estratégico

La caridad es uno de los pilares fundamentales de la Hermandad, y Ana Gema Torrico propone reforzarla y sistematizarla. La bolsa de caridad seguirá siendo prioritaria, implementando un plan estratégico de acción, protocolos documentados, alianzas con otras entidades y nuevas campañas de recogida de alimentos, con seguimiento del impacto de cada actuación.

Se continuará colaborando con Cruz Blanca, Esclavas del Santísimo, Pastoral Penitenciaria y bomberos de Córdoba, además de mantener la aportación económica a la parroquia. También se plantea la creación de un grupo de voluntariado en la prisión, en coordinación con la Pastoral Penitenciaria, para ofrecer acompañamiento espiritual y humano a los internos.

Se mantendrá la gestión de la liberación temporal de un interno durante la Semana Santa, conforme a la normativa vigente, en virtud de la intercesión de Santa María de la Merced.

Formación: consolidar la educación cofrade y litúrgica

El programa apuesta por un plan integral de formación, orientado tanto a nuevos hermanos como a los ya veteranos, incluyendo aspectos teológicos, culturales, artísticos e históricos. Se desarrollarán charlas sobre la iconografía de los titulares, el misterio eucarístico, el origen de las Hermandades Sacramentales y la procesión del Corpus Christi.

También se prevé instaurar sesiones formativas para nuevos hermanos antes de la imposición de la medalla, así como talleres y charlas durante los cultos, asegurando una comprensión profunda de la liturgia y de la historia cofrade. La formación se impartirá con el apoyo del Director Espiritual y del Vicario Parroquial, garantizando un conocimiento sólido de la Fe, la Iglesia y la tradición mercedaria.

Cultura: revitalizar y consolidar la vida artística

Ana Gema Torrico quiere revitalizar la compañía de teatro vinculada a la Hermandad, instituyendo una actividad cultural anual cada mes de junio, y continuar con el ciclo “Tras las huellas de la Merced”, con conferencias, proyecciones y exposiciones.

Todas estas iniciativas buscan fortalecer la identidad cultural y educativa de la Hermandad, incluyendo actividades también en el Centro Penitenciario de Córdoba.

Estación de Penitencia y cultos externos: organización, inclusión y seguridad

El programa propone continuar la formación de diputados y diputadas, capacitando a los nazarenos sobre decoro y compostura, así como la obligatoriedad de túnicas en propiedad a partir de 2028 para mayores de 21 años.

Se elaborará un Plan de Contingencias ante lluvia, emergencias sanitarias o suspensión de la Estación de Penitencia, y se garantizará la presencia de servicios sanitarios, optimizando el reparto de papeletas de sitio y el horario de recorrido.

Se promoverá la participación inclusiva, incluyendo el tramo azul para personas con autismo, y se retomarán las conversaciones con las Esclavas del Colodro para realizar la Estación Menor ante el Santísimo.

Atención al hermano y vida de Hermandad: integración y comunicación

El proyecto busca que cada hermano se sienta valorado, informado y partícipe de la vida de la Hermandad, combinando atención presencial los viernes con herramientas digitales, fomentando los “Viernes de Merced” y la interacción en redes sociales y listas de difusión.

Se continuará mejorando la gestión económica, pagos mediante domiciliación bancaria, Bizum y datáfonos, garantizando transparencia y eficiencia, y se reforzará la integración de jóvenes y niños en la vida activa de la Hermandad.

Juventud e infancia: motor de futuro

El Grupo Joven recibirá atención especial, canalizando inquietudes, ofreciendo formación, caridad y convivencia fraternal. Se pondrá en marcha el ciclo “Sembrando Fe”, talleres prácticos sobre Estación de Penitencia y participación en campañas sociales y culturales.

Se impulsará la creación de experiencias de aprendizaje con miembros de la Junta, convivencias anuales, y la integración de los más pequeños mediante actividades lúdico-formativas, incluyendo la tradicional convivencia de canastillas previa al Lunes Santo.

Comunicación y medios: visibilidad y cercanía

Se designará un Diputado de Comunicación y Medios encargado de la gestión estratégica de la imagen de la Hermandad, tanto interna como externa. Se implementarán publicaciones con identidad visual clara, contenidos formativos, entrevistas en video, y retransmisiones en directo, buscando mayor difusión y acercamiento de la Hermandad a todos los hermanos.

Casa de Hermandad: conservación y modernización

La Casa de Hermandad, construida en 2003, requiere mantenimiento constante. Se han finalizado obras en el patio y dos cuartillos, creando almacén y cocina, y se proyectan pequeños arreglos en sanitarios, tuberías, pintura y mobiliario.

Se actualizará el inventario patrimonial y se digitalizará en el programa de gestión, incluyendo fichas técnicas, estado de conservación y ubicación. Si la economía lo permite, se instalarán vitrinas de gran envergadura en el Salón de Pasos para exponer los enseres más altos.

Organización: reglas y reglamento interno

Se estudiará modificar la regla 62ª – Sección II, reduciendo el mandato de Hermano Mayor de cuatro a tres años para favorecer la renovación y participación. Se realizará una revisión completa de las Reglas y Reglamento Interno, optimizando procedimientos y adaptando normas al funcionamiento actual de la Hermandad.

Banda y Escuela de Música: treinta años de excelencia

La Banda de Cornetas y Tambores de la Coronación de Espinas celebrará en 2026 30 años de existencia, destacando su labor artística y social, enseñando disciplina, compromiso y trabajo en equipo a la juventud. La Hermandad continuará apoyando y participando activamente en sus actos.

Efemérides: aniversarios y celebraciones históricas

Entre los próximos años se celebrarán los 50 Aniversarios de Santa María de la Merced (2026) y Nuestro Padre Jesús Humilde (2028), así como la celebración del 75º Aniversario Fundacional en 2030. Se diseñará un programa de actos cultuales y culturales, incluyendo exposiciones, conciertos, charlas y manual de protocolo, garantizando la solemnidad y el rigor en la representación eclesiástica, civil e institucional.

Otras propuestas: consolidar tradiciones y valores

Se potenciarán actos como el paso de niños bajo el manto de la Virgen, recuerdos para los niños en la comunión, donación de sangre, taller de costura y coro de Navidad, así como la solicitud de calle o jardín en honor a Nuestro Padre Jesús Humilde, reforzando la atención a personas enfermas o vulnerables mediante pañuelos bendecidos.

Junta de Gobierno: experiencia y renovación

La candidata se acompaña de un equipo comprometido y equilibrado, que combina experiencia y renovación, asegurando la correcta coordinación de todos los ámbitos de la vida cofrade, desde la espiritualidad hasta la gestión patrimonial, cultural y social. Junto al Director Espiritual, Francisco Javier Moreno Pozo, Ana Gema Torrico Luque, estará acompañada por su Teniente de Hermana Mayor, Antonio Fernando Ruf Sánchez, y el Fiscal Juan Moreno Guerra, responsables de velar por el cumplimiento de las normas y el correcto funcionamiento de la Hermandad.

En el área administrativa y de gestión, María Isabel Fernández Muñoz ocupa la Secretaría 1ª, mientras que Mercedes Delgado Gutiérrez ejerce como Secretaria 2ª Escribana. La tesorería está a cargo de Juan Carlos Machado López como Tesorero 1º y Pablo Rafael Jiménez González como Tesorero 2º Contador, garantizando la transparencia y el correcto manejo de los recursos económicos de la corporación.

La Priostía, encargada del cuidado de los enseres y del patrimonio material de la Hermandad, está dirigida por Francisco Javier Pérez García, Prioste de Jesús Humilde, y Francisco Mellado Calderón, Prioste de Santa María de la Merced. Por su parte, la formación y los cultos se coordinan a través del Diputado de Cultos y Formación, Manuel Jesús Sánchez Fernández, mientras que la obra social y caritativa depende del Diputado de Caridad, Pedro Villodre Madueño. La Diputada Mayor de Gobierno, Ana María Ruf Criado, supervisará la presencia de la cofradía en la calles.

Asimismo, la gestión de la Casa de Hermandad recae sobre Francisco Jiménez González, mientras que la juventud cuenta con la atención de María del Rocío Angulo Ruiz, y la comunicación y medios están a cargo de Pedro Jesús Torrico Luque, asegurando una difusión adecuada y una presencia coherente de la Hermandad en el ámbito público. Finalmente, el Diputado de cultura y archivo será Andrés Romero Torrico.

El equipo cuenta además con un conjunto de auxiliares que refuerzan cada área: María Carmen Calero Luque como Auxiliar de Secretaría, María Carmen Gómez Pozuelo como Auxiliar de Caridad, Raúl Molina Domínguez como Auxiliar de la Diputación Mayor de Gobierno, José Luis Ramírez García como Auxiliar de Casa de Hermandad, y los auxiliares de Priostía Sergio Linares García, David Estévez García, Francisco Manuel Pérez Gutiérrez, Víctor Manuel Aguilar Pérez y Rafael Alejandre Altamirano, quienes colaboran activamente en la conservación del patrimonio y la organización de los cultos.

Esta Junta representa un equilibrio entre experiencia y renovación, garantizando que cada área de la Hermandad funcione con eficiencia, transparencia y vocación de servicio, manteniendo vivo el espíritu de devoción, fraternidad y legado mercedario que caracteriza a la corporación.

Un mandato de servicio y continuidad

Ana Gema Torrico concluye su programa subrayando que esta candidatura no es un proyecto personal, sino un compromiso de servicio, centrado en la transparencia, la escucha activa y el respeto a los titulares y las reglas. Con la participación de todos los hermanos, la Hermandad de la Merced se proyectará como un ejemplo de devoción, fraternidad y conservación patrimonial.