Andalucía Laica y Cordópolis prosiguen su ridícula cruzada contra la Quinta Angustia y los fieles de la Iglesia de la Merced

Pese a ser desmentidos en el día de ayer lo del hermano mayor de la Quinta Angustia, Rafael Jaén, que, en declaraciones a Gente de Paz negó categóricamente que la Diputación provincial de Córdoba hubiese advertido jamás a la hermandad que preside y subrayó las excelentes relaciones vigentes entre el organismo, que representa a todos los cordobeses incluido a aquellos a quienes cierto sector de la extrema izquierda odia, los cristianos y los cofrades, la organización anticlerical Andalucía laica y el panfleto Cordópolis, antiguo periódico convertido en sección local de un conocido medio de comunicación ha adscrito a la extrema izquierda española, prosiguen su cruzada contra el culto católico, legítimamente vigente en la iglesia de la Merced, templo que forma parte del palacio homónimo, sede actual de la Diputación provincial de Córdoba y contra la Hermandad de la Quinta Angustia.

El panfleto se hace eco de un nuevo escrito, dirigido por el colectivo a la Diputación provincial en el que vuelve a repetir que el templo se está utilizando «sin autorización como sede de una parroquia y una hermandad». Haciendo caso omiso a cualquier explicación lógica aportada, incluso por el propio presidente de la Diputación que desmintió situación irregular o problema alguno hace tan solo unas horas, los laicistas afirman que «parece evidente que dicha Iglesia, parte del edificio y del patrimonio de la Diputación, se está utilizando de facto, y sin comunicación ni autorización, como sede de una parroquia y una hermandad religiosa, algo incompatible y contrario a la legislación de Patrimonio». Una afirmación rotundamente falsa, toda vez que no existe ninguna normativa que declare incompatible una cosa con la otra.

Como si hubiesen descubierto la pólvora el colectivo afirma que la Iglesia de la Merced «aparece claramente como una parroquia más en el listado de la Diócesis, con su párroco y adjunto, sus horarios de culto y su ubicación ‘junto a la Diputación». Todo un descubrimiento para el cual lo único que hace falta es consultar la web de la diócesis de Córdoba. Y subraya que la hermandad que tiene sede canónica en este templo desde 2013, celebra en su interior actos como el «Pregón de las siete Palabras, que viene celebrándose desde 2016», sin «ningún tipo de comunicación en tal sentido y, por tanto, tampoco ha otorgado ningún tipo de autorización al respecto». Otra falsedad ya que de todos los actos que la Quinta Angustia celebra en el interior del templo tiene pleno conocimiento la Diputación de Córdoba.

Para finalizar el patético y absurdo escrito, carente de cualquier base jurídica, los laicistas afirman que «lo más grave es que esto está sucediendo en una sede de una administración del Estado, que constitucionalmente se define como aconfesional y al tolerarlo se está permitiendo un uso irregular y particular de un bien de dominio público por parte de un grupo confesional concreto, lo que contradice la legislación de patrimonio de las administraciones publicas y los principios de neutralidad ideológica y aconfesionalidad». Mientras toda esta basura se sigue escribiendo, son muchos los católicos y cofrades cordobeses que se preguntan para cuándo una cruzada de Andalucía laica contra el uso de la mezquita Al Morabito, un edificio de titularidad pública,por parte de una comunidad islámica a escasos metros de donde se encuentra el Palacio de la Merced. Otros, por el contrario, tienen claro que para los laicistas de extrema izquierda solamente suponen un problema los católicos y no el resto de religiones. Una obsesión que queda demostrada con todos y cada uno de sus actos.