Cano ha obtenido 197 votos frente a 69 cosechados por Rafael Jiménez González «Chiquilín»
La Hermandad de Jesús Caído de Córdoba inicia una nueva etapa bajo la dirección de Ángel Cano Muñoz, elegido nuevo hermano mayor en las elecciones celebradas este sábado. Cano ha obtenido 197 votos frente a 69 cosechados por Rafael Jiménez González «Chiquilín». Sustituye a Juan Rafael Cabezas, quien concluye su segundo mandato tras una gestión marcada por la estabilidad institucional y el impulso patrimonial de la corporación.
Un compromiso forjado en años de servicio
El recién elegido hermano mayor subraya que su compromiso con la Hermandad “se ha forjado desde hace muchos años”, tras haber desempeñado cargos en Mayordomía y como Albacea, experiencias que —en sus propias palabras— le han permitido “conocer de cerca la grandeza de pertenecer a esta familia”. Cano define su vocación de servicio como una consecuencia natural de su gratitud: “Formar parte activa de la Hermandad ha sido uno de los mayores regalos de mi vida, y de esa gratitud nace mi voluntad de seguir sirviendo a los hermanos bajo la protección de los Sagrados Titulares”.
Su proyecto de gobierno se articula sobre cuatro ejes fundamentales: la Fe como vínculo de unión, la Caridad como motor de servicio, la Formación como fuente de enriquecimiento y la Continuidad como garantía de las raíces y tradiciones que sostienen a la corporación. A ellos añade valores complementarios como la unidad, la cercanía, la dedicación y la entrega, que considera esenciales para “caminar juntos como Hermandad”.
Una junta de equilibrio entre experiencia y juventud
Cano explicó que su nueva junta de gobierno mantendrá el espíritu de continuidad, pero incorporará una renovación sustancial: “De los 17 miembros previstos, siete serán caras nuevas, mientras que los otros diez proceden de la actual junta. Habrá gente joven con ganas de trabajar y personas de mediana edad que vienen empujando fuerte”.
El nuevo hermano mayor defiende así una combinación de experiencia y savia nueva, con la intención de mantener lo que está bien hecho sin renunciar a nuevas ideas y talentos. “Las líneas que nos han dado tranquilidad y saber estar no se tocan. En los últimos años se reformaron los pasos de Jesús Caído (2018) y de la Soledad (2023), y queremos seguir trabajando en esa línea, pero con ideas nuevas”, señaló.
Entre las novedades destaca su apuesta por reforzar el grupo joven, la presencia digital y la creación de una vocalía de marketing, pionera en el ámbito cofrade cordobés.
Una vocalía de marketing pionera en el ámbito cofrade
Cano aclaró que esta nueva vocalía “no pretende externalizar la comunicación, sino ofrecer una visión profesional del marketing entendido como estrategia integral”. El hermano mayor precisó que el responsable de esta área “ha trabajado toda su vida en ese sector y aporta una visión de futuro sobre las posibilidades de ingresos y promoción que puede generar para una Hermandad”.
Para Cano, el marketing “va más allá de las redes sociales”: es una herramienta para “vestir el producto completo” y garantizar la sostenibilidad de los proyectos. Aun así, reconoció la necesidad de una comunicación más activa: “Por eso tendremos un vocal titular y otro adjunto dedicados a redes, con la idea de informar a diario a los hermanos”.
Impulso a la vida interna y participación fraterna
La Hermandad cuenta actualmente con unos 1.400 hermanos, y Cano mostró su intención de dinamizar la Casa Hermandad, ubicada junto al Colegio del Carmen, cuna de gran parte de los devotos del Caído. “No es una casa de tres plantas, pero tenemos espacio y muchas ideas para que cada jueves, nuestro día, haya alguna actividad”, explicó.
Ejemplificó esta idea con la reunión mensual de la cuadrilla del palio, dedicada a compartir reflexiones y vídeos, y adelantó que pretende ampliar este tipo de encuentros. “La junta de gobierno es solo la cabeza visible —afirmó—, pero contamos con un amplio grupo de hermanos que siempre están dispuestos a colaborar”.
Proyectos patrimoniales: continuidad y creación artística
En el terreno patrimonial, Cano detalló los proyectos que presentó junto a su equipo en el Centro Cultural José Luis García Palacios, en un acto organizado con la colaboración de la Fundación Caja Rural del Sur. La sesión congregó a numerosos hermanos y contó con la intervención de José Sáez Rodríguez, encargado de presentar al candidato.
El proyecto patrimonial de Cano se basa en reforzar la identidad estética y devocional de la Hermandad, implicando a reconocidos artistas y orfebres. Entre las nuevas propuestas, figura la creación de un estandarte para San Juan de la Cruz, obra del diseñador Raúl Muñoz Gallardo, que aportará un nuevo símbolo devocional al cortejo.
Asimismo, el orfebre Emilio León retomará un antiguo proyecto de llamador para el paso del Señor, junto con cantoneras caladas de plata para la cruz de Jesús Caído. León también colaborará con Alberto Quirós, quien elaborará unos nuevos candelabros inspirados en los motivos ornamentales de la capilla, buscando mejorar la iluminación y armonía visual del conjunto.
El diseñador Rafael de Rueda completará la orfebrería del paso de palio de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, incluyendo candelería, jarras y varales, además del diseño de un nuevo manto más largo y rico en bordados, adaptado a las dimensiones actuales del palio.
El hábito nazareno y la identidad corporativa
Cano recordó que las túnicas de sarga de algodón se renovaron durante la pandemia, y anunció su propósito de fomentar la adquisición personal del hábito: “Queremos que cada hermano tenga su túnica; es una forma de afianzar el sentimiento de pertenencia. Si tengo mi túnica, ¿cómo no voy a salir?”.
El coste, precisó, será asequible: “Mientras una túnica costarricense puede alcanzar los 180 euros, nosotros la ofrecemos a mitad de precio”.
Sobre la coronación canónica y prioridades de gestión
Preguntado por la posibilidad de una coronación canónica de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad, Cano se mostró prudente: “Todo hermano desea ver coronada a su titular mariana, pero ahora existen otras necesidades más urgentes”. Entre ellas, destacó la creación de un estandarte para San Juan de la Cruz, señalando que “es más necesario que pueda procesionar cada Jueves Santo que hablar ahora de una coronación”.
A su juicio, estos actos “suponen un desembolso considerable y pueden provocar un cierto bajón posterior, como ha ocurrido en algunos centenarios recientes”.
Un mensaje de unidad y esperanza
En su intervención final, Ángel Cano pidió el respaldo de sus hermanos con un mensaje de unidad: “El equipo que hemos formado y el proyecto que hemos trabajado son los que la Hermandad necesita hoy. Si contamos con el apoyo de los hermanos, podremos llevarlos a cabo con ilusión y entrega”.
También valoró positivamente la existencia de dos candidaturas: “Eso demuestra la fortaleza de la Hermandad. Solo deseo que gane quien gane, el Caído permanezca unido. Cuando todos arrimamos el hombro, la Hermandad crece”.
Con su elección, Ángel Cano Muñoz asume el reto de guiar a Jesús Caído en un nuevo tiempo de crecimiento patrimonial, cohesión interna y renovación espiritual, fiel al legado recibido y con la mirada puesta en el futuro.





