Antonio Díaz Arnido y Manuel Ruiz-Berdejo restauran el retablo de San Elías del Convento del Santo Ángel

La Orden Carmelita que rige el céntrico Convento sevillano del Santo Ángel ha tenido a bien concluir la restauración integral del retablo que alberga la imagen de San Elías, cuya talla fue también intervenida para su mejor conservación durante el pasado invierno. Se trata del retablo más antiguo de la iglesia conventual, realizado a mediados del siglo XVII con columnas salomónicas y rematado con cartela que acoge el escudo de la Cartuja, posible patrocinador de esta obra. Pudo tratarse del retablo que albergaba la imagen del Santísimo Cristo de los Desamparados de Martínez Montañés, atribución especulada ante la disposición interior y la representación de los instrumentos de la Pasión, pintados en los casetones interiores.

Tanto el retablo como la imagen del Profeta han sido restaurados por Antonio Díaz Arnido y Manuel Ruiz-Berdejo, licenciados en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y especialistas en restauración y conservación de obras de arte. El retablo ha sido consolidado en su estructura, debiéndose las obras de carpintería a los Hermanos Caballero de Sevilla, así como el dorado del panel de fondo de la imagen. Además, ha aparecido un oro de gran calidad en toda la obra.

El proceso de intervención, que ha durado unas seis semanas, ha consistido en la eliminación de depósitos de suciedad superficial, fijación preventiva y eliminación de elementos no originales (tela del fondo del camarín, clavos, grapas, instalación eléctrica obsoleta). Además, se ha llevado a cabo una limpieza química y mecánica y la consolidación de todo el conjunto, así como la reintegración cromática, aunque puntual.

La talla del Profeta San Elías es una obra atribuida por el padre prior del Convento, Juan Dobado, a Blas Molner, debido a las similitudes con la misma talla que dicho escultor hizo para el Convento de los Descalzos de Écija en 1791 y con las imágenes de San Rafael y Santo Ángel de la Guarda de la propia Iglesia del Santo Ángel, tallados en 1792.