Antonio Villar concibe un conjunto con detalles decimonónicos para ataviar a la Divina Pastora de Capuchinos

Con la mirada puesta en la histórica salida procesional de la Divina Pastora de Capuchinos, que tendrá lugar en apenas unas horas, el Redil Eucarístico que le rinde pleitesía, continúa ultimando todos los detalles para que todo transcurra a la perfección y con el esplendor que precisa la bellísima imagen letífica que habita en la Iglesia Conventual del Santo Ángel y que volverá a recorrer las calles de Capuchinos con la brillantez que merece esta ocasión única e irrepetible.

Bajo esta premisa, su vestidor, Antonio Villar Moreno, ha concebido un conjunto en el que destaca la pamela que estrena la Virgen, diseñada por el propio Villar y confeccionada con malla de oro fino y galonería antigua, que goza de la originalidad de tener flores de talcos de plata y corales del siglo XIX. Además, la imagen luce mantilla de Bruselas del XIX, a juego con el lazo isabelino de la cintura con tembladeras de aguamarinas.

El magnífico conjunto queda sublimado con la saya granate pasada, restaurada y enriquecida por Villar en 1997, bajo diseño de fray Ricardo de Córdoba, que posee bordados del siglo XIX y el manto azul pavo real, ejecutado a juego con la saya, que lleva en la parte trasera la cartela del Buen Pastor bordada en sedas. Todo ello para materializar un extraordinario concepto para mayor gloria de la Divina Pastora de las Almas.