En la tarde de este martes, delante de los Titulares de la Hermandad del Císter, se ha firmado con el Taller de Bordados de Antonio Villar Moreno, el contrato para la restauración, enriquecimiento y finalización del guion franciscano que, siguiendo el diseño de Fray Ricardo de Córdoba, fue estrenado el Martes Santo de 1996, con motivo de la primera Estación de Penitencia de la cofradía cordobesa desde el Convento de Capuchinos.
Esta pieza singular, bordada sobre terciopelo marrón y que simboliza el carácter seráfico de la Hermandad, es de gran riqueza y grandeza tanto estética como técnica. Por esta razón este Cabildo de Oficiales debe procurar la conservación de la misma, para que las futuras generaciones lo disfruten y para continuar engrandeciendo el patrimonio corporativo y ese vínculo con la Fraternidad Capuchina que es tan importante en el carisma de la hermandad.
Esta insignia quedó inacabada por su reverso, presentándose desde entonces en terciopelo liso. Por esta razón la corporación ha encargado las labores de su terminación en las mismas manos que lo realizaron hace casi treinta años. Antonio Villar, sustituirá el actual tejido de color azul pavo real por otro de tisú de color celeste, bordando en oro fino el texto elegido por la Hermandad y la Fraternidad de Hermanos Menores Capuchinos, extraído del Saludo de San Francisco de Asís a la Santísima Virgen.






