Aparece una de las imágenes desaparecidas durante la Quema de Conventos de Málaga de 1931

Sobradamente conocidos son los tristes sucesos que tuvieron lugar en mayo de 1931, conocidos como la «Quema de conventos», que provocó la destrucción de obras de arte y devociones esenciales de la ciudad de Málaga y la desaparición de imágenes cuyo destino se desconoce. Pese a todo, una de estas imágenes desaparecidas ha sido hallada recientemente a tenor de la información desvelada por el portal de arte La Hornacina, que ha desvelado el paradero de una de estas imágenes gracias a las investigaciones realizadas por el historiador de arte Álex García Delgado.

Foto: La Hornacina

En concreto, se trata de la cabeza de la Virgen del Rosario, una imagen barroca que algunas voces atribuyen al círculo del imaginero Pedro de Mena y que pertenece a la colección de la Fundación Municipal Joan Abelló. Siempre según la información que emana del citado estudio, el propio abelló adquirió la pieza al imaginero Francisco Palma Burgos en una visita realizada a Málaga.

Fue Palma Burgos quien determinó el origen de la cabeza detallando que se trataba de una Virgen del Rosario que recibía culto en la iglesia del Carmen. García Delgado sitúa la hechura de la imagen en la última etapa de la producción de Pedro de Mena más allá de 1670. Sobre la atribución, La Hornacina explica que «la cabeza encaja perfectamente con la forma tan delicada que tiene menos de tratar la figura femenina», y añade ejemplos como la Virgen de Belén, de la Catedral de Cuenca, la Virgen con Niño de la colección Granados de Madrid y las inmaculadas de Córdoba, Marchena y Toledo».

Conviene subrayar que José Jiménez -historiador malagueño- aclara que no se relaciona la existencia de una imagen de estas características, con la advocación del Rosario, entre las obras e imágenes que se encontraban en este templo en el año 1931, pero añade que es perfectamente factible que esta aparente incongruencia deriva del hecho de que fuese la persona que vendió la pieza la que le atribuyese esta denominación. Sea como fuere, 93 años después una imagen que, a buen seguro, fue destinataria de las oraciones y la devoción de muchos malagueños parece haber sido hallada del arcón de los recuerdos perdidos de la convulsa época de enfrentamiento fratricida que asoló España hace ahora casi un siglo.