Aprobada la Coronación Canónica de María Santísima de los Desamparados de Vélez-Málaga, que tendrá lugar en octubre de 2028

La Cofradía del Huerto y Desamparados de Vélez-Málaga ha recibido la confirmación oficial de la Coronación Canónica de María Santísima de los Desamparados, una decisión ratificada por el obispo de Málaga, José Antonio Satué Huerto, mediante un decreto fechado el 12 de septiembre de 2026. La solemne ceremonia se celebrará el 21 de octubre de 2028, una jornada que quedará señalada en el calendario devocional de la localidad malagueña.

La aprobación de este acontecimiento supone el reconocimiento eclesiástico a una devoción mariana documentada en Vélez-Málaga desde el siglo XVI, cuya continuidad histórica ha permitido que el culto a la Virgen de los Desamparados se mantenga vivo a lo largo de los siglos y alcance la actualidad con una presencia renovada.

La entrega del decreto en el Obispado de Málaga

La comunicación oficial de la aprobación se ha materializado con la entrega del documento episcopal a una representación de la corporación en la sede del Obispado de Málaga. El acto contó con la presencia del director espiritual de la cofradía, Fr. Salvador Jiménez Durán (ofm), y del hermano mayor, Juan A. Iranzo Bermúdez, quienes recibieron el decreto de manos del vicario judicial, Rafael Navarro Cortés, y del delegado para Asuntos Jurídicos de Hermandades y Cofradías, José Carlos Moreno Luque.

Una devoción mariana con raíces en el siglo XVI

En el documento episcopal, el obispo de Málaga pone de relieve la antigüedad y la continuidad de la devoción a María Santísima de los Desamparados en Vélez-Málaga. El decreto señala que el culto a la imagen está acreditado en la localidad desde el siglo XVI y subraya que, durante generaciones, esta manifestación de fe ha sido promovida y difundida hasta consolidarse en el presente.

La resolución destaca, asimismo, el respeto, la admiración y la devoción que la Santísima Virgen suscita entre los fieles, elementos que el prelado considera relevantes a la hora de valorar la oportunidad de una coronación canónica.

El reconocimiento de esta trayectoria devocional constituye uno de los fundamentos sobre los que se sustenta la decisión de autorizar la ceremonia, en la que la Iglesia expresará solemnemente el significado espiritual de la realeza de María.

El significado eclesial de la coronación de una imagen mariana

El decreto recuerda que la Iglesia católica ha reafirmado en distintas ocasiones la legitimidad del culto que los fieles tributan a las imágenes de Jesucristo, la Virgen María y los santos, al tiempo que ha ofrecido orientaciones para garantizar que esta veneración se desarrolle conforme a su sentido litúrgico y espiritual.

En este contexto, el documento episcopal explica que la costumbre de representar a la Virgen María con una corona real se remonta a los tiempos del Concilio de Éfeso, celebrado en el año 431. Esta tradición se extendió posteriormente por Occidente, especialmente a partir de finales del siglo XVI, impulsada tanto por religiosos como por fieles laicos.

Con la progresiva difusión de esta práctica, la Iglesia incorporó a la Liturgia Romana el rito específico destinado a la coronación de las imágenes de Santa María Virgen, una celebración que no se limita al ornamento externo de la imagen, sino que expresa un significado teológico vinculado a la dignidad de María.

El decreto cita el Ritual de la coronación de una imagen de Santa María Virgen, elaborado por la Sagrada Congregación para los Sacramentos y el Culto Divino, para recordar que la Iglesia reconoce a la Virgen como reina por su condición de Madre del Hijo de Dios, Rey del Universo, así como por su papel de colaboradora del Redentor, discípula perfecta de Cristo y miembro eminente de la Iglesia.

La autoridad del obispo diocesano

La resolución episcopal también precisa que corresponde al obispo de la diócesis valorar la oportunidad de conceder la Coronación Canónica a una imagen de la Santísima Virgen. Para ello, deben tenerse en consideración tanto la devoción popular que despierta como el desarrollo de un culto litúrgico auténtico y la promoción del apostolado cristiano.

En este sentido, la autorización concedida a María Santísima de los Desamparados se inscribe en el marco de las competencias propias del prelado malagueño y en el reconocimiento de una trayectoria devocional que la documentación sitúa en el siglo XVI.

El fragmento del decreto facilitado concluye en el apartado en el que se recoge la consulta al director espiritual de la Pontificia, Muy Antigua Cofradía de Nuestro Padre Jesús Orando en el…, por lo que el texto aportado no permite reproducir íntegramente el contenido de esa parte de la resolución.

La Coronación Canónica de María Santísima de los Desamparados, prevista para el 21 de octubre de 2028, abre así una nueva etapa en la historia de la devoción mariana de Vélez-Málaga, tras la aprobación formal de un acontecimiento que cuenta ya con el respaldo del Obispado de Málaga.