Aprobado el original diseño de paso de palio de la Virgen de la Caridad de Huelva

La Hermandad de la Fe de Huelva capital celebraba anoche un cabildo extraordinario de hermanos con el objeto de presentar y aprobar, si procedía, el proyecto de la finalización del paso de palio que cobija a la titular mariana de la cofradía, la Virgen de la Caridad.

Un proyecto, el del artista Abraham Ceada, que finalmente fue aprobado tras presentarse a la nómina de hermanos de la corporación onubense. Nacido en la propia capital onubense, Ceada estudió en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, cuya obra principalmente se ha centrado en la escultura, siendo discípulo del imaginero cordobés Antonio Bernal durante un año.

El propio artista onubense ha ofrecido una descripción del proyecto para la Cofradía de la Fe, que vendrá a ser el altar que resguarde y enaltezca a la bellísima Virgen de la Caridad en su discurrir por las calles de Huelva el Viernes Santo.

Iniciando la descripción del proyecto hay que poner en situación la importancia del estudio iconográfico que vertebra la parte superior del palio. En dicho programa iconográfico se encuentran representadas siete obras de caridad, haciendo una clara alusión a la advocación mariana de esta Hermandad y al carácter de la misma. Las obras de caridad representadas serán las siguientes: «dar de comer al hambriento», «dar de beber al sediento», «dar posada al peregrino», «vestir al desnudo», «visitar a los enfermos», «visitar a los presos» y, por último, cerrando el ciclo iconográfico, «enterrar a los difuntos». A su vez, se plantea una serie de escenas que ejemplifiquen dichos actos: «la multiplicación de los panes y los peces», «Jesús y la Samaritana»,» Abraham y los tres ángeles», «la vuelta del hijo pródigo», «la curación del paralítico», «la liberación de San Pedro» y «el Entierro de Cristo».

Seis de estas escenas serán representadas en los exteriores de las bambalinas situadas en las cartelas correspondientes y la última de ellas, enterrar a los difuntos, se ubica en la parte central del techo de palio.

Las bambalinas presentan una estética barroca, al igual que el resto del proyecto y se componen de una cartela central que se hace muy protagonista por su dimensión y esquema de dibujo. Presenta esta parte del palio la singularidad de contar con dos paños completamente diferentes entre si, dotando de un mayor interés compositivo y creando un dinamismo visual. Aparecen en ellas una serie de guirnaldas de laurel, que forman parte también de la parte inferior de las bambalinas a modo de ramilletes, haciendo alusión al premio tradicionalmente vinculado con esta hoja, y que se vincula con la recompensa de la vida eterna tras realizar las obras de caridad con el prójimo.

En el techo de palio se hace presente uno de los sentimientos barrocos por excelencia, el arte del engaño, con la recreación de una cúpula ovalada utilizando la herramienta del trampantojo. A modo de casetones geométricos se compone este óvalo central tomando como referente la obra del arquitecto del barroco Francesco Borromini en su templo romano de San Carlo alle Quatro Fontane. Se completa la composición con una moldura de hojas de laurel y un desarrollo ornamental influenciados por la estética de las yeserías barrocas. La parte baja del paso se encuentra compuesta por respiraderos de orfebrería y paños bordados de malla, completado por el faldón. Este último referencia claramente a la mesa de altar, con una fuerte influencia arquitectónica que asiente las bases de este altar efímero.