Córdoba, ⭐ Portada

“Arcángel San Rafael Custodio de Córdoba

Para nuestro amigo Rafalito Cuaresma, las fechas del año no son observadas con las cifras numéricas con las que el común de los mortales las vemos pasar. Rafalito tiene en su mente imágenes y evocaciones para las fechas señaladas en ese calendario imaginario que reside en su cabeza. Calendario en el que percibe aromas, ve imágenes, oye piezas musicales…

Y en ese calendario, el mes de octubre tiene una imagen que preside todos estos días primeros del otoño. Y esa imagen es la de San Rafael, el Arcángel que puso Dios para custodiar la ciudad de Córdoba y a todos los que en ella nos sentimos bajo su protección.

Pese a que el otoño ya se estrenó, parece que el verano se resiste a marcharse de Córdoba; se va yendo poco a poco, pero no sin antes regalarnos unos últimos días de calor que hagan más vistosa la celebración tradicional de quienes huyen a los campos que circundan nuestra ciudad en el día del Custodio.

Pues con ese calor postrero, Rafalito se ha enfundado su “chaquetita cofrade apretá” y, en la sempiterna compañía de nuestra amiga Esperanza Ramos, ha transcurrido su caminar por las calles de Córdoba. Y el destino de hoy: la Basílica del Juramento de San Rafael. La ocasión de hoy, la presentación de la edición anual de la Revista “Arcángel San Rafael Custodio de Córdoba”.

Las últimas luces del día crean sombras extrañas en la Plaza. Algunas devotas y vecinas del Arcángel, devotas y vecinas de toda la vida, ven pasar a los asistentes al acto desde un banco, con el sonido del agua que cae en la fuente como serena banda sonora de lo que ocurre en este rincón.

El evento ha sido presentado por José Ángel Castro, quien hace una pequeña semblanza del nuevo director de la Revista, Juan José Primo Maldonado.

Juan José Primo es uno de esos cofrades de las últimas hornadas, con una trayectoria en las hermandades corta por su edad, pero intensa por su compromiso y preparación. Y ese compromiso y preparación ve su reflejo en la apuesta que la Corporación encabezada por Manuel Laguna hace al dejar su publicación anual en manos de este nuevo director.

Agradeciendo a los asistentes, a los miembros de la Junta de Gobierno y al Consiliario de la Hermandad su presencia, Juan José Primo ha hecho un breve repaso, sin ánimo de desvelar los entresijos de lo que se contiene en las páginas del anuario, por las distintas secciones y artículos que la publicación lleva a casa de sus lectores.

El compromiso adquirido al asumir la dirección de la revista se comprende más en su real dimensión al hacernos conscientes a todos de que estas páginas, sus escritos, sus artículos y fotografías, son un fiel registro de la Historia, no sólo de la Hermandad de San Rafael, sino de la ciudad que el Arcángel cuida. Una herramienta a la que acudir en el futuro para revivir lo ocurrido en este tiempo.

Entre sus planas, al dejar atrás la imponente instantánea de portada, encontraremos artículos centrados en la labor social de la Hermandad, así como momentos vividos a lo largo del último año; asimismo, el contenido se enriquece con artículos que profundizan sobre temas artísticos (el proyecto de paso para el Custodio, poemario de Federico García Lorca con mención a San Rafael o mención a la marcha Medicina Dei de Alfonso Lozano), históricos (funciones de desagravios y procesiones de San Rafael y la Virgen de los Dolores en 1869, o la procesión extraordinaria de San Rafael en mayo de 1939), e incluso litúrgicos o historiográficos (las menciones a San Rafael en la Biblia).

En una Iglesia con escasos asistentes, el acto ha tenido una breve duración; breve duración que ha dado la inmediata oportunidad a Rafalito y a Esperanza de tener la revista en sus manos, abrir la publicación, percibir el olor de la tinta y el papel, comentar fotografías y algunos aspectos de los artículos… y volver a casa reflexionando sobre el cada vez menor concurso de cofrades a actos, no ya de culto interno, sino también culturales, como el que hoy presidía desde su altar el Arcángel San Rafael.

Tú, que eres Medicina Dei para todos, sana las almas de los cofrades algo faltas de salud espiritual, y aléjalas de lo cofrademente mundano pues… cuando la vida se tuerce es a ti, Rafael, a quien el cordobés acude, olvidándose de todo eso que adorna o que, sin embargo, no deja ver lo que realmente importa en la vida de un cofrade.

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