La restauración de María Santísima Nazarena avanza favorablemente
Miembros de la Junta de Gobierno de la Cofradía de Jesús Nazareno y una representación de las Hermanas Hospitalarias han comprobado de primera mano la evolución de los trabajos de restauración y conservación que se están llevando a cabo sobre María Santísima Nazarena. La visita tuvo lugar el pasado martes, 28 de julio, en el taller de Ana Infante de la Torre, donde la imagen permanece desde el pasado mes de abril para ser sometida a una intervención destinada a garantizar su adecuada conservación.
La corporación supervisa el desarrollo de la intervención
Durante la visita, los representantes de la cofradía y de la comunidad de Hermanas Hospitalarias pudieron conocer el estado de los trabajos que se vienen realizando sobre la dolorosa, constatando que la intervención avanza con un resultado positivo, conforme progresa el proceso de restauración y conservación de la imagen.
Este encuentro ha permitido realizar un seguimiento directo de una actuación de especial relevancia para la corporación, que permanece pendiente de la evolución de una de sus imágenes titulares más veneradas.
Una intervención iniciada tras su retirada del culto
La restauración comenzó el pasado mes de abril, después de que la Hermandad de Jesús Nazareno celebrara una Santa Misa en honor a María Santísima Nazarena en la Iglesia-Hospital de Jesús Nazareno. Al término de aquella eucaristía, la imagen fue retirada del culto para ser trasladada al taller de Ana Infante de la Torre, donde se están desarrollando los trabajos necesarios para garantizar su conservación y preservar su integridad material con vistas a su transmisión en las mejores condiciones a las generaciones futuras.
La decisión de acometer esta intervención supuso uno de los momentos más significativos de la vida reciente de la corporación, al tratarse de una imagen que ocupa un lugar central en la devoción de hermanos y fieles.
Una dolorosa de finales del siglo XVIII vinculada a la escuela sevillana
María Santísima Nazarena responde a la tipología de imagen de candelero, realizada en madera tallada y concebida como Virgen dolorosa de vestir. Su ejecución se sitúa cronológicamente entre los años 1766 y 1799, siendo atribuida a un autor anónimo de la escuela barroca sevillana.
La imagen presenta la cabeza ligeramente girada hacia la derecha, con la mirada elevada al cielo y la boca entreabierta, rasgos que intensifican su expresividad. Sus ojos de cristal, de los que brotan dos grupos de tres lágrimas del mismo material, junto con las cejas elevadas y el ceño fruncido, configuran una representación de profundo dolor contenido. Las manos, con los dedos suavemente flexionados, contribuyen igualmente a reforzar esa expresión de recogimiento y sufrimiento.
La talla presenta unas dimensiones aproximadas de 1,46 metros de altura, 0,64 metros de anchura y 0,41 metros de profundidad, proporciones que favorecen tanto su presencia en el culto como en la procesión.
Los estudios más recientes reorientan su atribución artística
Durante muchos años, la imagen fue considerada de posible procedencia napolitana. Sin embargo, las investigaciones más recientes han permitido reorientar su atribución hacia el entorno de destacados imagineros sevillanos como Cristóbal Ramos, Juan de Astorga y Blas Molner, situándola con mayor precisión dentro del panorama artístico sevillano de finales del siglo XVIII.
Esta revisión historiográfica ha contribuido a profundizar en el conocimiento de la talla y de su contexto de creación, reforzando su relevancia dentro del patrimonio artístico y devocional de la corporación.
Más de dos siglos de historia y devoción
La imagen fue donada a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX a la Congregación de Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, permaneciendo durante décadas en la enfermería del Hospital de Jesús Nazareno. No sería hasta 1971 cuando pasó a convertirse en Titular de la Cofradía, iniciando una nueva etapa de especial trascendencia en su historia.
Su primera salida procesional tuvo lugar en 1975, consolidándose progresivamente como uno de los principales referentes devocionales de la corporación. Posteriormente, el 19 de marzo de 1977, recibió la coronación litúrgica de manos de Antonio Gómez Aguilar, luciendo una presea cincelada por Alfonso Luque según diseño de los hermanos Valverde, un elemento patrimonial que subraya la importancia histórica y devocional de la dolorosa.
Expectación ante la evolución de los trabajos
La visita realizada esta semana al taller de Ana Infante de la Torre ha permitido confirmar que los trabajos de restauración y conservación de María Santísima Nazarena evolucionan favorablemente, ofreciendo un resultado positivo conforme avanza la intervención.
La corporación y las Hermanas Hospitalarias continúan así siguiendo de cerca un proceso de gran trascendencia para el futuro de la imagen, una actuación que busca asegurar su adecuada conservación y preservar para las próximas generaciones uno de los bienes devocionales y patrimoniales más significativos vinculados a la Cofradía de Jesús Nazareno.





