Arranca el bordado del nuevo manto de María Santísima del Amor con el acto de la primera puntada

Un proyecto nacido del impulso devocional de un grupo de fieles comienza a materializarse con la ejecución de un nuevo manto destinado a María Santísima del Amor, dolorosa de la Hermandad de Pino Montano, concebido para enriquecer su ajuar y reforzar la identidad estética de la corporación. La pieza responde a un diseño neobarroco, plenamente integrado en el lenguaje ornamental propio de la hermandad, y concebido para dialogar armónicamente con el palio, la toca y la saya de salida de la imagen titular.

Un diseño coral al servicio de la tradición

La concepción artística del manto ha sido fruto de un trabajo conjunto desarrollado por tres creadores de reconocido criterio estético. El diseño ha contado con la participación del pintor y diseñador veleño Francisco Veracruz, del ceramista y diseñador gráfico García Romero y del bordador José Antonio Grande de León, responsable último de su ejecución. La ornamentación sigue fielmente el estilo regionalista, inspirado en las grandes creaciones de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, caracterizado por una exuberante vegetación de reminiscencias cerámicas, evocadora de los hornos trianeros de comienzos del siglo XX, cuya influencia marcó profundamente el arte andaluz y español.

Estructura ornamental y riqueza compositiva

El manto se articula a partir de una delantera de vistas bordadas, complementada por una elaborada cola cuyos bordados ascienden tanto por el eje central como por los puntos intermedios. El repertorio decorativo despliega una amplísima variedad de motivos, entre los que destacan ramas y hojas de diversa tipología, composiciones entrelazadas, macetillas, piezas centrales, cuernos de la abundancia, lazadas, motivos florales y mallas realizadas directamente sobre el terciopelo. Como remate final, la obra incorpora un salpicado ascendente compuesto por 19 ramilletes, concebidos para marcar las calles del pollero, aportando uniformidad, elegancia y coherencia visual al conjunto.

Bordado en oro con técnicas históricas

La totalidad del manto será bordada en oro sobre terciopelo granate, aplicando las técnicas tradicionales del bordado sevillano, transmitidas de generación en generación. El proceso combina una compleja diversidad de puntos e hilos, entre los que se incluyen setillo, ladrillo, media onda, media onda doble, puntita, puntita triple, mosqueta, mosqueta doble y dado, junto al uso de hilos brillantes y mates como muestra, torzal, moteado, aguas, hojilla, jiraspes y torzal de perfilar. La ejecución se completará con canutillos de distintas tipologías y lentejuelas de oro, además de recursos técnicos como cartulinas y hojillas, destinados a conferir volumen y riqueza plástica a la pieza.

La primera puntada como hito fundacional

El pasado viernes tuvo lugar un acto de profundo significado simbólico con la celebración de la primera puntada del manto de cultos de María Santísima del Amor, desarrollada en el taller de bordados de José Antonio Grande de León. El momento marcó el inicio material de una obra largamente anhelada, cargada de emoción y sentido devocional.

Reconocimiento a la entrega y la colaboración

Con motivo de este acontecimiento, el grupo impulsor del proyecto quiso expresar su agradecimiento a diversas madres y personas colaboradoras, reconociendo su labor constante y desinteresada a lo largo del año para hacer posible el avance del manto. Del mismo modo, se trasladó un reconocimiento expreso a quienes contribuyen mensualmente con aportaciones económicas, así como a la junta de gobierno y colaboradores que no pudieron estar presentes por compromisos de agenda, subrayando el carácter colectivo y comunitario de una iniciativa que ya ha dado su primer paso tangible.