A las 12 de la mañana en el Salón Colón del Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, ha tenido lugar la presentación del cartel conmemorativo del L aniversario de la imagen de Nuestro Padre Jesús en Su Soberano Poder.
El acto fue presentado por Ricardo Súarez López, ante la presencia del Teniente de alcalde y Delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés del Pueyo, quien ha ayudado a descubrir el cartel conmemorativo de dicha efeméride junto a su autor, el fotógrafo José Antonio Zamora Moya y el hermano mayor, Manuel Lobo Punta.
Dejamos las palabras que Ricardo Suárez López, ha expresado para presentar tanto al cartel como al autor de la obra.
Esta obra es mucho más que una representación visual; es el testimonio de una historia compartida, de una fe inquebrantable y de una devoción que ha perdurado generación tras generación. Y esta historia, esta memoria viva, ha sido capturada por la mirada de un artista excepcional: José Antonio Zamora.
Porque la fotografía no es solo un medio de transmisión de ideas ni una mera vía de comunicación; es un arte con mayúsculas. Fotografiar no es solo “tomar” una imagen, es hacerla, es decir; observar, reflexionar, decidir y otorgarle un significado. Nada como un ojo escrutador, una mente abierta y libre de prejuicios para captar una imagen única e irrepetible. Las fotografías, como las huellas dactilares, pueden parecer similares, pero cada una de ellas es única e irrepetible.
En el panorama artístico andaluz y español, José Antonio Zamora es, sin duda, uno de los más grandes fotógrafos de nuestro tiempo. Así lo demuestran sus innumerables premios y distinciones, entre los que destacan, el Premio National Geographic Travel y el Premio del Ministerio de Cultura. Su versatilidad ante el mundo le convierte en un explorador de la realidad alejado de imposturas y poses vacías. Su cámara no es solo un instrumento, sino una extensión de su propia mirada, capaz de desvelar lo extraordinario en lo cotidiano, de capturar la esencia de lo que parece efímero y transformarlo en algo eterno.
Este cartel no es solo un homenaje a la imagen que saliera de las manos del recordado Luis Ortega Brú, sino un tributo a la historia que compartimos con ella. Es el reconocimiento de que su mensaje sigue vivo, cincuenta años después, en el corazón de todos los que con fe y amor, seguimos caminando tras sus pasos.






