Así es el evocador cartel del Viernes Santo 2025 de la Soledad de Alcalá del Río, obra de Martín Mena

El artista Juan Miguel Martín Mena ha presentado su última obra, el cartel del Viernes Santo 2025 de la Hermandad de la Soledad de Alcalá del Río. Una obra de gran fuerza visual y simbólica, que representa a los tres titulares de la corporación con una estética expresionista y una paleta de colores vibrantes.

La escena central muestra a Nuestra Señora de la Soledad, con su inconfundible perfil, sosteniendo el cuerpo inerte de Jesús tras su Descendimiento de la cruz. Su rostro refleja un dolor contenido, pero también una profunda serenidad, transmitiendo la aceptación del sacrificio.

Al fondo, la composición se abre hacia un atardecer del Viernes Santo, con un sol que baña la escena en tonos cálidos y envolventes. Sobre este paisaje se recortan las siluetas de la cruz vacía y las escaleras, elementos que refuerzan la idea del Gólgota y la consumación de la Pasión. Esta imagen no solo representa la muerte de Cristo, sino que encarna un mensaje de redención y esperanza, simbolizando el triunfo de la cruz sobre la muerte que se postra derrotada a los pies de ésta.

Martín Mena ha explicado que ha querido destacar especialmente la luz de la tarde del Viernes Santo, una luz simbólica que no solo enmarca la escena, sino que también enfatiza el tránsito entre la Pasión y la Resurrección. Esta luz baña el rostro de la Virgen y Cristo delineando la silueta de ambos por una línea de luz que divide la composición diagonalmente. El contraste de colores complementarios crea un efecto vibrante y expresivo.

Los morados, predominantes en la figura de la Virgen, evocan la penitencia, el luto y la espiritualidad. Los amarillos y naranjas del fondo representan la luz de la redención y el ocaso del sacrificio. Los tonos fríos en el rostro de Jesús, que evocan el rigor mortis, acentúan la separación entre la vida y la muerte, contrastando con la calidez del atardecer. Este diálogo cromático potencia el dramatismo de la escena y guía la mirada del espectador a través de los distintos elementos narrativos.

La obra está ejecutada en técnica mixta sobre papel de algodón encolado a una tabla de 100x 70cms. Predomina una pincelada suelta y gestual, dentro de una estética expresionista que enfatiza la emoción por encima del realismo detallado.

Se han combinado varias técnicas. El trazo del lápiz, visible en algunas zonas, aporta dinamismo y estructura..Las pinceladas de acrílico, aplicadas con libertad, generan texturas y profundidad. Los trazos en cera añaden matices y refuerzan la intensidad del color.