El patrimonio material de las hermandades se alimenta con frecuencia de la generosidad de donantes que, con su labor desinteresada, contribuyen a incrementar el caudal que conforma el acervo patrimonial heredado de tal modo que aumente de valor y se transmita enriquecido de generación en generación.
Es el caso del último La Hermandad de Pasión que ha recibido la donación anónima de un hermano de un broche para Nuestro Padre Jesús de la Pasión. Se trata de un broche para cordón realizado en plata de 925 milesimas, chapado en oro, que consta de una amatista rectangular ochavada en su centro rodeada a su vez de circonitas blancas redondas todas ellas engarzadas. Rematando sus bordes se encuentran cuatro flores de Lis, haciendo de este un diseño muy original, todo obra del orfebre cordobés Jesús Amaro.





