Córdoba, ⭐ Portada

Así es el nuevo palio de la Esperanza

El discurso iconográfico del conjunto gira en torno a la expectación del parto de la Santísima Virgen María, origen de la advocación de la Esperanza.

Centra el techo de palio un trasunto de la Virgen del Sol de la Catedral de Córdoba, una de las primeras y más singulares representaciones de la advocación en la ciudad

Los hermanos de la Hermandad de la Esperanza, reunidos en Cabildo General Extraordinario, han aprobado este sábado para la historia el diseño del futuro nuevo palio de su dolorosa de Juan Martínez Cerrillo realizado por Gonzalo Navarro Ambrojo.

La propuesta, en la que Navarro lleva trabajando más de año y medio, fue aprobada por la Junta de Gobierno de la corporación de San Andrés el pasado 14 de junio y ha recibido el beneplácito de los hermanos de la corporación en un ilusionante cabildo que ha de marcar un nuevo hito en la historia patrimonial de una de las hermandades más populares e importantes de Córdoba.

Junto al diseñador ha trabajado y supervisado el proyecto desde el inicio una comisión formada por hermanos de la cofradía constituida al efecto. Si bien el apoyo ha sido mayoritario, no ha sido unánime, toda vez que algunos hermanos han afirmado que no respetaba el estilo de la cofradía. No obstante, la opinión mayoritaria afirma que es un palio a la altura de la Hermandad de gran calidad estética que materializa un sueño porque «ya era hora de que la esperanza tuviera un proyecto de este calibre».

El diseño

Estéticamente, destaca la inspiración plenamente barroca de la obra. Los elementos decorativos, eminentemente carácter vegetal, aunque sin perjuicio de combinarse con volutas, roleos, cartelas y motivos heráldicos, posibilitan una interpretación técnica rica en volúmenes y técnicas de bordado destacando especialmente los matices polícromos en toda la superficie. En cuanto la composición, tanto las bambalinas como el techo se configuran en torno a dos espacios condicionados por el soporte textil: el terciopelo verde, con una decoración rotunda y voluminosa; y la malla, sobre la que se disponen motivos decorativos más estilizados y etéreos.

En las bambalinas, el soporte de terciopelo aparece como fondo de la crestería -elevada y de perfil sinuoso, diferente en cada uno de los paños-, así como en la zona superior de la caída. En esta zona, realizado en la mayor parte de su superficie sobre malla, los elementos ornamentales se entrelazan entre sí, así como con la crestería el marco del techo -en el exterior y el interior, respectivamente- potenciando el efecto de elemento colgante.

La configuración espacial del techo también destaca por la diferenciación de espacios. Así, perimetralmente se dispone una cenefa de perfil movido, describiendo interiormente un óvalo, realizada sobre terciopelo, enmarcada por un galón, y en cuyas esquinas se sitúan cuatro tondos. Está cenefa conecta con la gloria a través de cuatro cartelas también sobre fondo de terciopelo, a diferencia del espacio intermedio, cuya ornamentación tiene como soporte la malla calada.

El discurso iconográfico del conjunto gira en torno a la expectación del parto de la Santísima Virgen María, origen de la advocación de la Esperanza. De este modo, centra el techo de palio un trasunto de la Virgen del Sol de la Catedral de Córdoba, una de las primeras y más singulares representaciones de la advocación en la ciudad. Alrededor de la misma, inserta en cada una de las cartelas, se dispone un fragmento del Benedictus o Cántico de Zacarías.

Cierra el programa iconográfico la alusión a la genealogía y parentela de Cristo, mediante la representación -en los tondos de las esquinas- de San José, Santa Ana, San Joaquín y Santa Isabel con San Juan Bautista en brazos. Igualmente, en las bambalinas aparece la letanía Mater Spes – Ora pro nobis, recientemente añadidas por el Papa Francisco, y adquieren especial protagonismo las guirnaldas con frutos y flores, diferentes en cada uno de los paños, enriqueciendo el programa iconográfico con la simbología alusiva cada uno de ellos.

El artista

Gonzalo Navarro es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, en la especialidad de conservación y restauración de bienes culturales. Complementa su formación con el Máster Universitario en Patrimonio Artístico Andaluz, estancia en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), proyecto de documentación de patrimonio textil y tutela de prácticas de la Universidad de Sevilla sobre conservación y restauración de bienes culturales. Actualmente está realizando la tesis doctoral sobre el bordado en oro en Sevilla.

Profesionalmente, desde 2014 trabaja con el taller de Sucesores de Elena Caro como asesor artístico, proyectando obras de bordado para el propio taller y otros como el de Manuel Solano o Fernando Calderón. Entre sus obras más destacadas cabe reseñar las sayas para la Vírgenes del Mayor Dolor de la Carretería (2017), la Hiniesta (2019) o el Valle (2019 y 2021), el manto de la Virgen de Guía de La Lanzada (2017). Hace tan sólo unas semanas fue seleccionado por la Hermandad de la Paz para diseñar el palio de la Reina del Porvenir.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup