La Virgen aparece ataviada con elegancia y con un buen número de detalles
A semana y media de la llegada del Domingo de Ramos, la geografía de Córdoba se construye en el interior de sus templos, donde las hermandades ultiman los preparativos para sus salidas procesionales.
Una de ellas es la Vera Cruz, que ha presentado a su titular mariana, la Virgen del Dulce Nombre, que ya está dispuesta en su paso de palio en la iglesia de San José y Espíritu Santo. Y lo hace con una estampa monumental, que conjuga uno de los palios más interesantes de la ciudad en todos sus aspectos.
Por un lado, siempre llaman la atención los exquisitos bordados del techo de palio y bambalinas, que realizara Solano. Y, por otro, la candelería ya fundida, a la que han dado forma Julio Enrique Cachinero y hermanos de la archicofradía. Esto para formar un conjunto más que elegante, compuesto por 78 puntos de luz que configuran un altar efímero que sitúa a la imagen en el centro de la escena.
A su vez, la Virgen del Dulce Nombre aparece ataviada con elegancia y con un buen número de detalles, que a buen seguro disfrutarán fieles y devotos durante la salida procesional. Ha sido vestida por Ángel Aguilar.









