La parroquia de la barriada de la Oliva ya alberga la última talla del imaginero Darío Fernández, una bellísima Virgen que fue encargada en por el párroco Jaime Conde Vaquero y será bendecida el próximo día 1 de febrero por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses con la advocación de Nuestra Señora de la Oliva.
Es una imagen de tamaño natural de talla completa. Está policromada y estofada. La cenefa del manto ha sido grabada por Alejandro López Aragüez mientras que las partes doradas, en oro fino, han sido realizadas por el Taller de los Hermanos González. Las piezas de orfebrería, en plata de ley, han sido ejecutadas por Pedro Rodríguez.
Una nueva joya que ya forma parte del patrimonio material de Sevilla por obra y gracia de uno de los imagineros más relevantes del actual panorama de la imaginería religiosa.






