Córdoba, Portada

Así es la «Saya de la Coronación» de la Paz y Esperanza

El Grupo de devotos de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza ha presentado este jueves, en la iglesia conventual del Santo Ángel, conocida popularmente como Capuchinos, coincidiendo con el aniversario de la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo, la saya para la Coronación Pontificia de la Reina de Capuchinos. El conjunto de la saya está compuesta por la falda de la saya, un corpiño, una cinturilla y las mangas. Todo ello será bordado en plata fina. La saya, en consonancia con el manto, sigue un diseño simétrico con unos pequeños matices asimétricos. En su perímetro inferior, como en el manto, se sitúa una filactelia bordada en oro entrelazada con ramas de olivo y rosas. Todo ello parte de un lazo central bordado en donde surge un bello dibujo de hojarascas y ramas de olivo que predominará en todo el dibujo de la saya. En la parte central, entre todos esos roleos de ramas de olivo, en alusión a la primera advocación de la Virgen, encontramos unas azucenas en referencia a la pureza de María Santísima.

La saya será complementada con un corpiño bordado. El corpiño de la «Saya de Coronación» llegará hasta el vientre de la imagen para poder situar sobre él un elemento que ahora comentaremos. El motivo de esta idea es reivindicar la alusión a la segunda advocación de la dolorosa, pero de una manera diferente. En esta ocasión no proveerá de la advocación de la virtud teologal de la Esperanza, con sus símbolos del ancla y del verde, sino que, en esta ocasión, emanará de la advocación de la Esperanza en alusión a la festividad, de origen español, del 18 de diciembre, es decir la Esperanza como expectación del parto. Por ello, siguiendo la tradicional representación de la Virgen de la Esperanza o de La O, y sumándole el momento que representa la Paloma de Capuchinos, que es el dolor de María durante la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, sobre su vientre la Paz y Esperanza no llevará el tradicional Niño Jesús rodeado de una ráfaga, sino que llevará el Agnus Dei, el Cordero de Dios, un título que recibe Nuestro Señor Jesucristo, pero ya degollado sobre el Libro de los Siete Sellos en alusión al sacrificio realizado por nuestro Redentor en el Calvario.

Para poder variar con el corpiño, también se ha diseñado una cinturilla de un diseño más clásico o cotidiano en cuyo centro predomina una cartela con el logo del grupo de devotos de Nuestra Señora de la Paz y Esperanza, que es simplemente la representación clásica de las dos advocaciones de la dolorosa de Juan Martínez Cerrillo, la rama de olivo, por la Paz, y el ancla, por la Esperanza. Esta cinturilla será donada por Rafael Jódar y Daniel Peña. El conjunto será completado con unas manillas, también bordadas, a juego con todo lo anterior comentado.

Otros regalos

Adicionalmente, en el transcurso de la ceremonia se han presentado y bendecido otros presentes para la Paloma de Capuchinos. En concreto, se trata de una rama de olivo, donada por un hermano, un rosario de plata sobredorada, donada por la Agrupación de Cofradías de Córdoba, unas puñetas realizadas bajo la técnica de punto de aguja y datadas del S. XIX, donadas por unos hermanos, un peinador, donadas igualmente por unos hermanos, un cuadro conmemorativo, que representa la «Rosa Mística» coronada, donado por la antigua sección juvenil de la hermandad, un ancla realizada en plata de ley chapada en oro y pedrería, reproducción de la misma que porta María Santísima de la Esperanza cuyo diseño corrió a cargo del autor de ambas dolorosas, Juan Martínez Cerrillo, donada por la Hermandad de la Esperanza, una cruz pectoral, donada por la Hermandad de la Cena, realizada en plata sobredorada, cristal y circonitas bajo diseño y ejecución de Manuel Valera, autor de la corona de coronación, unas mariquillas realizadas en plata de ley y pedrería, se caracterizan por haberse realizado sobre el mismo caucho que las de su Titular mariana, María Santísima del Amor, donadas por la Hermandad de la Pasión y una conjunto de joyas, donadas por unos hermanos.