Así marchan los proyectos de la Hermandad de la Estrella de Córdoba 

La Hermandad de l Estrella de Córdoba se halla en pleno proceso de crecimiento patrimonial, como explicaba su hermano mayor, José María Ledo, en una entrevista concedida a Gente de Paz.

Así ñ, sobre los avances en el paso de palio de la Virgen de la Estrella, el máximo responsable de la corporación reconocía que “estamos muy ilusionados porque, si Dios quiere, el Lunes Santo se estrenará el frontal del respiradero -de los Hermanos Delgado-“. 

Transformación 

“Creemos que va a ser un cambio importante en el palio, con un respiradero de metal en lugar de maya -que lleva ya veinte años y se ha hecho despacio, pero bien-“, afirmaba Ledo, que recordaba que “ya el año pasado los candelabros de cola -que no se pudieron ver en la calle- le cambiaban la impronta al palio totalmente”.

Dulce Nombre

Sobre el recién presentado proyecto de remodelación del paso, Ledo apuntaba que “está claro que el proyecto principal es el palio, pero el del Dulce Nombre tiene que ver con el grupo joven, que está retomando la actividad, que era una de las bases de nuestro proyecto: retomar la actividad. Los chavales se están moviendo y también tienen que tener sus ilusiones y la hermandad tiene que apoyarlos económicamente con un proyecto como el del paso del Dulce Nombre”. 

Más apartados

No obstante, el hermano mayor de la Estrella recalcaba que, además, “es muy importante el mantenimiento del patrimonio que tenemos; se hizo también el bacalao; los altares del Cristo y de la Virgen -que están en madera- y hay que dorarlos”.

Obra social

En el ámbito inmaterial, pero no por ello menos importante, Ledo manifestaba que era “una parte muy importante de nuestro proyecto y como tal lo estamos tratando. En caridad y obra social, cada año estamos incrementando el presupuesto en esa partida y lo vamos a seguir haciendo. Además de haber puesto la obra social propia de la hermandad, ‘La Estrella te acompaña’, donde una serie de voluntarios de la cofradía y de la parroquia acompañan a personas mayores del barrio que viven solas y necesitan compañía. A la hermandad no le cuesta dinero y hay personas muy necesitadas de que les dediquen tiempo. Hay más voluntarios que personas a atender”.