Portada, Sevilla

Así será el palio de la Virgen de la Salud del Santo Ángel

Después de un año de intenso trabajo, ve la luz el nuevo Manto de Besamanos de la Imagen de María Santísima de la Salud, que venera el Grupo de Fieles en el Santo Ángel de Sevilla. Ha sido en la Sala Capitular del Ayuntamiento de la propia capital hispalense, donde se ha presentado esta interesante pieza de ajuar.

Se ha escogido este título, del profeta Isaías 61,10, un texto que se ha aplicado a la Virgen María en la tradición de la Iglesia: “Desbordo de gozo con el Señor y me alegro con mi Dios, porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo”. «Aplicado a la Madre de Dios, es también nuestro sentimiento de gratitud al poder estrenar este Manto que durante casi un año han estado elaborando maravillosamente en el Taller de Bordados Salteras», ha explicado la corporación en la nota pública emitida al efecto. Una pieza sobre fondo de terciopelo azul Prusia bordada en oro, con diseño estilo imperio, obra de Sergio Cornejo Ortiz.

Un estilo que nos lleva a la época donde se hizo la Imagen de la Salud, a comienzos del siglo XIX, en torno a 1820. Dos siglos de devoción a la Salud en el corazón de Sevilla. Como ya explicamos en su momento, el diseño presenta todas las características del estilo Imperio, recordando los mantos de coronación de la época napoleónica. Grandes coronas de laurel con las iniciales de los dos titulares del Grupo de Fieles, Desamparados y Salud, se reparten por la orla y a lo largo de todo el manto.

La labor de ejecución del taller ha sido perfecta y detallista, sacándole todo el partido al extraordinario diseño. El encaje en oro fino ha sido tejido por Alfonso Aguilar, que ha reproducido uno antiguo de uno de los trajes de los Niños Jesús del Museo del Santo Ángel. Todo este sueño ha sido posible gracias a la generosa donación de una serie de personas anónimas que, en su devoción a la Virgen de la Salud, han querido que fuese realidad. El manto será bendecido, el domingo día 4 de diciembre, en la Santa Misa, a las 10:00h de la mañana, retransmitida en directo por Canal Sur TV.

Desde que finalizó la veneración de Maria Santisima de la Salud el pasado mes de diciembre de 2021 en la iglesia del Santo Angel, algo no dejaba de rondar en varias personas devotas de la Santisima Virgen. Como en años anteriores, la Dolorosa habia sido ataviada para su besamanos con mantos bordados cedidos por diferentes hermandes, como el de la Encarnación de San Benito o el antiguo del Baratillo que pertenece a hermandad del Abuelo de Jaén.

Todo ello suponía un riesgo considerable para las piezas bordadas, tanto en su traslado como durante los dias que permanecian en el convento. Ante esta circunstancia, varias hermanas devotas de la Imagen propusieron realizar un manto para la Virgen. Poco después se encargaria su diseño al artista Sergio Cornejo, a quien se le confía los diseños del. Santo Angel. Dicho grupo de devotas se ha encargado de costear el manto, que formará parte del ajuar de la Santi- sima Virgen y que será propiedad del convento del Santo Angel.

El diseño fue entregado el pasado mes de enero, iniciándose un mes después los trabajos de bordado en Talleres Salteras, donde ya se habian pasado a nuevo soporte las sayas antiguas de la Virgen de la Salud y en el que se ha confiado desde el principio el ajuar de la Dolorosa, por su calidad y el cariño en todo lo que ejecutan para Ella. El encaje de oro ha sido encargado a Alfonso Aguilar, tomando como modelo uno antiguo de la colec- ción del museo del convento del Santo Angel. Todo se ha hecho con mimo y detalle.

Detalles del diseño del manto

El diseño del manto para María Santisima de la Salud, siguiendo el criterio artístico dispuesto por el prior de la Orden, Fray Juan Dobado Fernández O.C.D, doctor en Historia del Arte, se inspira en el estilo imperio, que se inserta dentro del movimiento neoclásico, y en concreto del neoclasicismo tardio -de hecho, toma su nombre del periodo de gobierno de Napoleón en Francia- por coincidir con la crono- logía atribuida a la Imagen.

Se concibe como un manto de orla, bordado en todo su perímetro mediante dos cenefas, una primera más estrecha y otra interior más ancha. Mientras que la exterior, a modo de greca, repite un mismo motivo vegetal, la segunda se estructura mediante las características coronas de laurel, que se van repitiendo a lo largo de la orla albergando las iniciales de los Titulares entrelazadas -«D» (Desamparados) y «S» (Salud)- y se combinan con una flor abierta de lis; motivos que encontramos, por ejemplo, en la vestimenta creada por el pintor y diseñador de vestuario Philipp von Stubenrauch (1748-1848) para la Orden austriaca de la Corona de Hierro, expuesta en el museo de Historia del Arte de Viena. No obstante lo anterior, el diseño del manto pretende «sevillanizar» el estilo imperio, imprimiéndole una estética local, influenciada por los bordados que encontramos en el convento del Santo Angel, y concretamente en una manto que poseia la propia Imagen, desgraciadamente perdido, del que se conserva escasa documentación fotográfica.

Dado que no se trata de un manto redondo o de capa, sino con cola, ésta se enriquece con un bordado que asciende por el eje central, compuesto igualmente por motivos propios del estilo imperio, como las guirnaldas de flores o la decoración mixtilinea, rematándose con la simbología de la Realeza de Maria. La misma decoración se desarrolla en las vistas del manto.

El resto de la superficie se diseña con una salpicado de piezas bordadas que combinan pequeñas coronas y ramilletes de laurel con flores abiertas, al modo de la flor de lis, que se distribuyen de manera radial, en sentido ascendente desde la orla del manto, coincidiendo con los mismos motivos representados en ésta. Así, las pequeñas coronas de laurel vuelven a albergar las iniciales de las Imágenes Titulares, pero en esta ocasión de manera separada. Especial mención merece el eje central del manto, donde las coronas de laurel recogen los símbolos presentes en el escudo corporativo, como son la corona de espinas rodeando la enseña carmelitana, el corazón traspasado de María y una Estrella, con la que la orden del carmelo representa a la Virgen.

El manto se realiza bordado en oro a realce y sedas, sobre terciopelo azul prusia, color igualmente vinculado al estilo imperio, inspirador de su diseño, con unas dimensiones de 5 metros de embocadura y 4,70 metros de largo.

El filo exterior del manto se remata mediante cordón de oro bordado in situ y encaje de oro confeccionado expresamente, incluyendo las esquinas redondeadas del diseño, reproduciendo uno de los modelos antiguos que se conservan en el museo del Carmen del convento del Santo Ángel.

La exposición se completa exponiendo todo el ajuar de la Salud, el conjunto de cinco sayas, con bordados de los siglos XVIII al XX. Su colección de tocados, encajes, tocas, pañuelos, muchas piezas son de los siglos XVIII y XIX, también podrán contemplarse. Al mismo tiempo, su colección de orfebrería, sus coronas del siglo XIX y su corona de gala, obra de José Manuel Bernet.

El futuro palio

Afín al manto de María Santísima de la Salud, se diseñan los bordados de un palio: juego completo de bambalinas, techo de palio, así como faldones integrando la orfebrería del respiradero, con la intención de proponer un proyecto ar-mónico, junto a la saya a juego con el manto.

Tal y como ocurriera con el diseño del manto, siguiendo el criterio artístico dispuesto por el Prior de la Orden, Fray Juan Dobado Fernández O.C.D, Doctor en Historia del Arte, el diseño de Sergio Cornejo Ortiz se inspira en el estilo im-perio, por coincidir con la cronología atribuida a la propia Imagen.

En la ornamentación de las piezas cobra especial relevancia la utilización de motivos propios del estilo imperio, tales como las guirnaldas, las águilas, las coronas de laurel o la flor de lis abierta, si bien se ha pretendido «sevillanizar el estilo, imprimiéndole una estética local, influida por los bordados que encontramos en el propio convento del Santo Ángel de Sevilla.
Esta decoración se pone al servicio de la simbología tradicionalmente usada en los palios proyectados para albergar a una Dolorosa, donde los motivos florales y vegetales hacen alusión a la resurrección, a la nueva vida que, se inicia tras la redención de Cristo y el sacrificio de Cristo en la Cruz. Por su parte, la lencería geométrica, especialmente desarrollada en el techo y bamabalinas interiores, representan a la perfección y la divinidad, creando una simbolica bóveda celestial para cobijar a la Santisima Virgen.

No puede faltar la alegoria carmelitana, presentando un progrma iconográfico que incluye a la propia imagen de la Virgen del Carmen que preside el retablo mayor de la Iglesia conventual del Santo Ángel, en talla estofada en oro, en la calle central del respiradero frontal, San Jose, los Arcangeles -que iran a los laterales del paso-, y los santos fundadores del del Carmelo descalzo: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la cruz, en la gloria del techo de palio, representando un momento místico ante la imagen del señor crucificado, recogiendo las frases: “MISERICORDIAS DOMINI IN AETERNUM CANTABO” (Cantaré eternamente la misericordia del señor), de Santa Teresa y “DOMINE PATI ET CONTEMNI PRO TE” (Señor, padecer y ser despreciado por ti) de San Juan de la cruz. Asimismo, en la bambalina frontal, la cartela central que recoge el emblema corporativo se se remata con la corona del escudo carmelitano, caracterizada por contener el brazo del profeta San Elías, con la espada de fuego y la filacteria con el lema “ ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM” (Me consume el cielo por el Señor. Dios de los Ejercitos), escoltada por dos ángeles con trompetas, alusivos al juicio final. Por su parte, el anagrama de María Reina, como el manto, preside igualmente el faldón delantero.

El palio se proyecta bordado en oro y setas, con talla de madera, estofada y policromada, sobre terciopelo azul prusia en el exterior y rojo carmesí en el interior. Colores igualmente vinculados al estilo imperio, inspirador de su diseño que, una vez más, se ponen al servicio de la simbología de la obra.