Así son las potencias de Rafael de Rueda para el Señor Cautivo en el Puente Cedrón

El grupo parroquial del Cautivo y Victoria de Córdoba ha vivido, este sábado, una jornada muy especial en su sede de la iglesia de Santa Beatriz de Silva. De modo que se han celebrado la exposición del Santísimo, la sabatina y el rosario a la Virgen de la Victoria, que han desembocado en la misa. 

Pero, además de los actos religiosos, también se ha presentado el diseño de las que serán las nuevas potencias para el Señor Cautivo en el Puente Cedrón. 

La factura del mismo corresponde a uno de los diseñadores más prestigiosos de Andalucía, Rafael de Rueda, quien ya realizara el escudo de la corporación de Santa Beatriz de Silva.

Como ha explicado De Rueda a este medio, las potencias guardan el estilo Barroco, además de contener -en cada una de ellas- un apartado simbólico. De manera que en una de las piezas aparece el Puente Cedrón, en otra la leyenda JHS y en otra se hace alusión al carácter sacramental del grupo parroquial, por medio del cáliz y la espiga.

Una obra que deja patente la calidad que atesora el diseñador, así como el interés de la corporación en ir dando pasos firmes hacia su enriquecimiento patrimonial.

La obra

Las potencias representadas en la imagen están diseñadas para realzar la majestad y divinidad de Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Puente Cedrón, evocando una profunda carga simbólica y estética dentro del contexto devocional y procesional. Estas piezas, con exquisito detalle, conjugan elementos del arte sacro barroco con una simbología teológica muy rica, propia del imaginario cofrade andaluz.
Las tres potencias serán realizadas en un tono dorado brillante que simboliza la gloria celestial y la divinidad de Cristo. Cada una se compone de un núcleo central ornamentado con motivos vegetales, volutas y roleos que emanan con fuerza desde el centro, dando sensación de movimiento y de luz que irradia hacia los fieles. El trabajo de talla en la zona central presenta una complejidad ornamental que recuerda a la orfebrería barroca más refinada, cargada de dinamismo y profundidad visual. Esta riqueza ornamental es, además, un símbolo de la riqueza espiritual que emana del rostro del Salvador.
En el centro de cada una de las potencias se sitúa un símbolo cristológico destacado: las letras «IHS», que corresponden al monograma del Santo Nombre de Jesús, derivado del griego ΙΗΣΟΥΣ. Este elemento refuerza la identificación directa con Cristo, recordando a los fieles su presencia salvadora y su sacrificio redentor. Este monograma aparece engastado en el corazón del diseño, como centro y fuente de toda la luz que irradia la figura de Jesús.
Las ráfagas superiores, que emergen como rayos verticales y oblicuos, simbolizan la luz divina que emana de Cristo como Luz del Mundo. Su disposición en tres grupos —uno superior central y dos laterales— respeta la iconografía tradicional de las potencias que representan las tres facultades del alma de Cristo: la memoria, el entendimiento y la voluntad.
Cada rayo está trabajado con un fino equilibrio entre rigidez geométrica y fluidez ornamental, aportando un dinamismo ascendente que eleva la mirada hacia lo trascendente.
El conjunto de estas potencias está claramente concebido no solo como un elemento decorativo, sino como una auténtica catequesis visual. Su uso en la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo en el Puente Cedrón enfatizará su condición divina, incluso en el momento más doloroso y humano de su Pasión. Estas potencias elevan su figura como faro de esperanza, fe y redención para quienes lo contemplan en su transitar por las calles en Semana Santa.
En definitiva, estas potencias no solo cumplen una función estética impecable, sino que están cargadas de simbolismo teológico y espiritual.
Son una expresión material del misterio de Cristo y una manifestación del arte sacro entendido como vehículo de fe, devoción y belleza.