Córdoba

Así son los estrenos de la Estrella para 2017

Como bien es sabido, Nuestro Padre Jesús de la Redención presidirá el Vía-Crucis de las Hermandades y Cofradías de Córdoba en este año 2017, tan importante para la corporación de la Huerta de la Reina, al cumplirse el XXV Aniversario de la bendición del Señor. Un Vía-Crucis extraordinario para la Hermandad de la Estrella, para el cual se han dispuesto una serie de circunstancias que le confieren ese carácter extraordinario que hará del próximo 4 de marzo una fecha difícil de olvidar para los hermanos de la Cofradía. Así las cosas, el Señor de la Redención procesionará sobre el paso de la Divina Pastora de Capuchinos, en un recorrido de ida que arrancará a las 16:30 en su parroquia de la Huerta de la Reina, en el que el Rey de San Fernando caminará acompañado de un trío de capilla camino de la Santa Iglesia Catedral y rendirá visita a las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús en la Iglesia de San Juan de los Caballeros, cerca de la Plaza de San Juan, lugar donde se produjo la solemne bendición de Nuestra Señora de la Estrella en 1986 a cargo de Fray Ricardo de Córdoba y donde Él ya estuvo en 2014, junto a su Madre y el Dulce Nombre, con motivo de las obras acometidas en la Parroquia de San Fernando.

En la Catedral a las 19:00 se llevará a cabo el acto litúrgico, para posteriormente regresar a su barrio a partir de las 20:30 acompañado por su Agrupación Musical. Un itinerario de vuelta que vivirá su momento más intimo alrededor de las 22:00, con la visita al Convento de las Hermanas de la Cruz, donde residen sus madrinas que tal y como Juan Rodríguez Aguilar, hermano mayor de la corporación precisó a Gente de Paz, «sólo pudieron ver al Señor el año en el que la Carrera Oficial pasaba por su puerta». Un encuentro que, en palabras del máximo dirigente de la Estrella «quedará siempre en el recuerdo de todos». La llegada a su hogar se prevé en torno a las 23:30. Un Vía-Crucis que estará revestido del habitual recogimiento y seriedad de la Hermandad de la Estrella, que se caracteriza por demostrar su madurez en cada decisión adoptada.

Para tan distinguida ocasión, el venerado titular de la Cofradía de la Estrella estrenará túnica bordada, bajo diseño de Miguel Ortiz y confección de Alberto Vico. Tras un periodo de mucho esfuerzo por parte de la Cofradía, el proyecto verá la luz el próximo Miércoles de Ceniza, cuando la excelente pieza se presentará en la Parroquia de San Fernando, donde se bendecirá. El espectacular bordado de la túnica no dejará indiferente a nadie, puesto que será una pieza muy rica en bordados en oro fino sobre terciopelo morado nazareno. Miguel Ortiz y Alberto Vico ya realizaron el juego de paños de bocinas para el tramo del Señor de la Redención, que iban a estrenarse el pasado año pero debido a las inclemencias meteorológicas no pudo llevarse a cabo el estreno, y para el Lunes Santo 2017 está previsto que también las bocinas del tramo de Nuestra Señora de la Estrella se estrenen.

Una túnica con una clara inspiración romántica

Tal y como explica Francisco L. Aranda Pedrajas, Diputado de Inventario y Cronista de la Hermandad, «el diseño de la túnica para Ntro. Padre Jesús de la Redención corresponde también a Miguel Ortiz Cabello, siendo encomendada la ejecución de la prenda al taller del joven bordador Alberto Vico García, afincado en Alcalá la Real (Jaén) y que ya ha trabajado en otros encargos de la hermandad. El diseño de la túnica responde a un concepto plenamente neobarroco, de gran calidad artística con una clara inspiración romántica que nos recuerda a la época del regionalismo de finales del siglo XIX y principios del XX con alusiones a los dibujos cerámicos de la época.

Los bordados se extienden ampliamente por todo el bajo de la túnica, circuncidando todo su perímetro, además del pecherín y las bocamangas de la pieza. La prenda está bordada empleando la técnica del bordado a realce sobre un soporte textil de terciopelo de color morado, mezcla de elementos de algodón y seda. Sobre el bordado habría que destacar en palabras del propio bordador, el trabajo en volúmenes en las piezas y el realce de técnicas con puntadas como la cartulina, hojilla, puntita doble, cetillo, ladrillo, aunque también se han usado algunas técnicas de bordado en seda para interpretar lazos y algunos detalles más. Entre los hilos que se han utilizado en el bordado podemos citar gratinos, hojillas, muestras o lisos y torzales, buscando siempre el contraste entre los brillos y los mates para realzar el diseño todo lo posible. Para el enriquecimiento de algunas piezas se han utilizado también lentejuelas, canutillos, casquillas metálicas y engarces de cristales de swarovski».

Un diseño característico para los paños de bocina

El propio Aranda Pedrajas, explica el diseño de los paños de bocina poniendo de manifiesto que «el característico diseño de los paños de las bocinas, confiere a la pieza un carácter único y original en su concepción, en concordancia con la línea barroca – arabesca del paso de palio y de las propias bocinas a las que van destinados. Cada paño está confeccionado en malla de bolillo realizada a mano por el propio taller. 

Poseen en el borde de malla de bolillo una cenefa entrelazada perimetral de la que penden tres originales caireles, a modo de aldaba con forma de penca. El centro del conjunto está profusamente bordado sobre un tejido con una mezcla de tisú celeste con su trama en oro, donde se entrelazan diversas cenefas vegetales con otros motivos florales, enmarcando una cartela central que contiene el anagrama del Ave María con una estrella de ocho puntas en su interior, coronado por la corona real y una luna a sus pies.

Para su realización y en la interpretación del diseño se ha empleado la técnica del bordado a realce, donde destaca la gran labor que lleva de puntadas sobre todo de hojilla y cartulina, además de puntita, puntita doble, cetillo, ladrillo,… e hilos como gratinos, hojillas, muestras o lisos y torzales, buscando siempre el contraste entre brillos y mates para dar una creación de volúmenes, brillos y profundidades que realzan el diseño todo lo posible. Para el enriquecimiento de la pieza se han utilizado lentejuelas, canutillos, casquillas metálicas y engarces de cristal de swarovski. Dichos cristales serán muy característicos en la pieza ya que se encuentran incrustados en toda la cenefa del perímetro y le dan un toque singular a la pieza».

La Cruz Parroquial, un trabajo multidisciplinar

Aranda Pedrajas, continúa desgranando pormenorizadamente los estreno de la Estrella especificando que «la Cruz Parroquial es un trabajo multidisciplinar que conjuga a la perfección varios oficios artesanales, constituyendo una pieza única de gran belleza que ha sido diseñada por nuestro hermano D. Miguel Ortiz Cabello, inspirada en el modelo de las antiguas cruces parroquiales del barroco, dándole cabida a la talla ornamental, al dorado, a la orfebrería y a la imaginería. La parte de la talla ha sido desarrollada en el taller cordobés Ortiz-Jurado. La cruz es de talla ornamental, ejecutada en madera de cedro real que arranca en un nudete del que sobresalen tres amplias ménsulas de las que cuelgan unas campanitas. De ahí emerge una cruz de tronco leñoso encastrada en otra de talla, de mayores dimensiones, donde destacan sus cantoneras con profusa decoración vegetal.

El dorado de la pieza corre a cargo de Dª. Elisa del Rio Cadenas de Llano que tiene fijado su taller en Córdoba, donde se aplican las finas láminas de oro. La cabeza de talla de la cruz está montada sobre un vástago de orfebrería cincelada compuesto por tubos y nudetes totalmente labrados de igual dibujo que el de los ciriales. Está realizado en alpaca plateada repujada por el prestigioso taller de los Hermanos Delgado de Sevilla, siendo diseño del propio taller a juego con el mástil de los ciriales de acompañamiento. También de fina orfebrería es el resplandor que circunda la cruceta de la cruz a base de rayos flamígeros biselados.

El conjunto se completa con un bello crucificado, imagen de bulto realizada por el imaginero Edwin González Solís de origen boliviano y afincado en Córdoba. En palabras del propio imaginero, se trata de un crucificado de pequeño formato, de 40 cm. Está labrado en madera de cedro, policromado al óleo e inspirado en el barroco andaluz. Se representa a Cristo muerto con las piernas ladeada hacia la derecha y la cabeza reclinada hacia adelante y aproyada sobre el hombro derecho. Crucificado mediante tres clavos, uno en cada palma de la mano y otro sujetando los dos pies y tiene una herida en el costado derecho.

Unos ciriales que completan el ajuar litúrgico

Finalmente, Aranda Pedrajas, aborda la explicación de los ciriales de acompañamiento de la Cruz Parroquial que «están siendo ejecutados en el taller de los Hermanos Delgado en Sevilla, según diseño del propio taller. Estos ciriales han sido diseñados, según palabras de los propios orfebres, con un argumento estructural y decorativo, siguiendo las líneas marcadas en las piezas que viene realizando la Hermandad para el juego de insignias. Se componen estos ciriales de pieza central y principal con gran media caña y bombo entallado, con perfiles sinuosos y totalmente repujados, con decoraciones diversas y cartelas en los pechetes.

Esta pieza central, sirve de anclaje para cuatro ménsulas a tres caras y caladas con movimiento sinuoso, siendo rematadas por cabezas de ángeles alados dándole aún más movimiento. En su parte superior, una especie de cornisa con cuatro ménsulas más pequeñas sustentan el platillo recogecera y el mechero totalmente repujado que hacen de terminación de la pieza. Es montada esta cabeza de cirial, sobre un vástago compuesto por seis tubos y por seis nudetes totalmente labrados de igual dibujo que los realizados anteriormente. Toda la pieza irá realizada en alpaca plateada repujada. Con el estreno de estos dos ciriales se completa el ajuar litúrgico de los acólitos para la Estación de Penitencia de nuestra Cofradía».