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Cádiz, De Cerca, Huelva, Jerez, Málaga, Pentagrama, Sevilla

Así ven los músicos de Sevilla la llegada de bandas de fuera a su Semana Santa

Es sobradamente conocido que los últimos meses han sido muy prolíficos en lo que a movimientos de bandas se refiere en la ciudad de Sevilla. Sin duda, lo que más ha llamado la atención ha sido la llegada de bandas de fuera de Sevilla a la Semana Santa de la capital, en detrimento de otras formaciones musicales de la propia capital andaluza.

En opinión de quien les escribe, algo ha cambiado en las Hermandades de Sevilla. Si en el año 2016 ninguna formación musical no sevillana acompañaba a los pasos de Cristo en la Semana Santa hispalense, tan solo tres años más tarde habrá -por ahora y como mínimo- cinco acompañamientos musicales de bandas foráneas en la capital andaluza. Todo comenzó en la Semana Santa de 2017, cuando la Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Cádiz desembarcaba triunfalmente tras el crucificado de la Sed el Miércoles Santo, hecho que fue maravillosamente recibido por el cofrade de la ciudad. De cara a la Semana Santa de 2019, la formación gaditana repetirá con la Cofradía de Nervión y se estrenará tras el misterio de las Aguas, la Agrupación Musical de la Pasión de Linares hará lo propio tras el Cautivo de Santa Genoveva, la Banda de Cornetas y Tambores del Nazareno de Huelva estrenará musicalmente al Nazareno del Cerro y la Banda de Cornetas y Tambores del Paso y la Esperanza brindará sus acordes tras el misterio de la Exaltación el Jueves Santo. A estos cinco acompañamientos bien se podría añadir el de la Agrupación Musical de la Sentencia de Jerez en las vísperas de la Semana Santa de Sevilla, ya que se estrenará acompañando a la Hermandad de Torreblanca.

Este desembarco de tantas formaciones de fuera en un mismo año ha producido una especie de urticaria en determinados mandatarios de la música procesional hispalense y opinólogos de la prensa morada, que no han dudado en sacar sus afiladas plumas para poner en el disparadero, como es habitual en ellos, a estas formaciones que parece que vienen a hacer daño a la Semana Santa de Sevilla, incluso catalogando la situación de “frikivirus”. Particularmente llamativas y esclarecedoras están siendo las manifestaciones de Manuel Esteban, Presidente del Consejo de Bandas de Sevilla, en las que cuestiona las formas con las que, según él, algunas bandas foráneas han llegado a la capital, defendiendo a ultranza a las formaciones musicales locales. Bajo mi punto de vista, esta diversidad de formaciones musicales, estilos y repertorios vendrá a engrandecer más si cabe una Semana Santa tan importante a nivel nacional como lo es la sevillana, más aún cuando estamos ante bandas de un indiscutible primerísimo nivel. Sin embargo, no es el objetivo de este artículo el de emitir mi opinión, puesto que ya lo hice semanas atrás.

Más allá de que existe una ruidosa minoría que aprovecha las redes sociales para decir y hacer barrabasadas, espoleada por el eco mediático de determinada prensa morada hispalense y capitaneada por dos o tres gurús que siguen apostados en su atalaya moral, tratando de apagar la luz de los demás para que no se note que la propia ya no luce como antaño, bajo mi punto de vista hay una aplastante mayoría de cofrades sevillanos que se alegran de poder disfrutar de bandas de fuera, incluyéndose en este grupo muchos músicos de bandas de la capital. Lo que sucede es que esta mayoría es muy silenciosa, quizá por temor al ruido mediático ejercido por la minoría anteriormente comentada, cuyos argumentos se debaten entre lo hilarante y lo preocupante. Por ello, he considerado mucho más interesante de cara al lector darle voz a través de este humilde rincón precisamente a distintas personalidades del propio panorama musical cofrade sevillano, para que sean ellas mismas quienes analicen lo que ha sucedido durante los últimos meses. Todos ellos, a los que aprovecho para expresar públicamente mi más sincero agradecimiento por su valentía y amabilidad, han realizado una reflexión desde su particular punto de vista acerca de lo que viene sucediendo en los últimos tiempos. Ni que decir tiene que sus opiniones no tienen por qué coincidir con la mía, expuesta brevemente en estas líneas introductorias, y de hecho tampoco coinciden entre sí, ya que las entrevistas han sido realizadas de forma individual. Todas ellas son totalmente independientes entre sí. Sin más preámbulos, les dejo con los protagonistas.


Alfonso Seller. Director de la Banda de Cornetas y Tambores de los Ángeles.

“El pastel ya no se lo reparten los de siempre, el cortijo se ha acabado”

Fotografía Miguel A. Suárez

Si hay una banda de Sevilla que está llamando con fuerza a la Semana Santa de la ciudad de la Torre del Oro esa es, sin duda esa es la Banda de Cornetas y Tambores de los Ángeles. Alfonso Seller es su director desde el año 2014, coincidiendo con el período en el que la formación hispalense ha experimentado un crecimiento exponencial, llevando su música a distintos rincones de nuestra tierra y con un salto de calidad más que notable. A pesar de que la Banda de los Ángeles bebe de distintas fuentes, tal y como nos cuenta Alfonso en la entrevista, quizá lo que más llamó la atención en su propia ciudad fuera la incorporación de marchas de Rosario de Cádiz al repertorio de la banda. Una decisión tan valiente como acertada, tal y como han venido demostrando los hechos. Alfonso lo tiene muy claro: “Sevilla ha despertado… y siendo la cuna de la Semana Santa… está obligada a ser la mejor en todos los aspectos”. Además, opina que “la mayoría piensa como yo, pero no hacemos ruido“. El director de la formación sevillana responde de forma clara y rotunda a través de sus palabras concedidas a este medio a las manifestaciones realizadas por Manuel Esteban en diversos foros durante los últimos días .

Alfonso Seller habla con una claridad meridiana: “hay que trabajar todo el año, del cielo no cae nada. El pastel ya no se lo reparten los de siempre, el cortijo se ha acabado. En las Hermandades ya quedan menos puristas y arrimados”, añadiendo que “las Hermandades están quemadas de los abusos tanto en el trato por creerse con más fuerza que la Hermandad como por los repertorios apulgarados, que han hecho que las bandas estén tocando lo mismo durante diez años, y lo que entra nuevo tiene poca calidad musical en general”. Sentencia, además, que “hay bandas que viven de un pasado que dura más de veinte años. Gracias a Dios, esto se está acabando.”

Con respecto a las propias bandas de la capital, Alfonso Seller afirma que “ser banda top no te libra de tener que trabajar duro cada día… hay bandas que se arrastran durante meses, con ensayos que parecen de formaciones piratas, y cuando llega cuaresma… las plantillas se elevan a 150 tíos (creyendo que la cantidad hace la calidad)”. En cuanto a la filosofía de la Banda de los Ángeles, su director manifiesta que “estudiamos a otras bandas y su forma de trabajar hasta el mínimo detalle, sean de donde sean. Nos miramos en espejos como Tres Caídas, Cigarreras o Esencia, pero también a Rosario de Cádiz, el Despojado de Granada o el Amor de Úbeda. Todo ello para mejorar la planificación de trabajo, armonía y saber estar”. Añade, además, que “mientras otros descansan, nosotros nos reunimos para tragarnos vídeo tras vídeo y coger lo mejor del trabajo de otras bandas. No hay más historia. Siempre fieles a nuestro estilo propio, eso sí”.

“Hablando claro, para estar en las quinielas hay que currar más que las demás. Si engañas a tu banda… después se llora: ‘esto es una moda’, ‘nos engañaron’, ‘es que van gratis…'”

Alfonso Seller sentencia que “hablando claro, para estar en las quinielas hay que currar más que las demás. Si engañas a tu banda… después se llora: ‘esto es una moda’, ‘nos engañaron’, ‘es que van gratis…'”. El director de los Ángeles, añade, dirigiéndose a los “directores”, “dejen de engordar sus egos, para cuando la realidad os de en la cara… cerréis el chiringuito y culpéis a la que da el tiempo en Canal Sur“. Con respecto a la corriente que vienen dirigiendo determinados sectores de la prensa, afirma que “la mayoría de estos personajes no tienen ni idea de música, solo crean polémica desde la desinformación”.

Finalmente, Alfonso lanza un contundente mensaje, “gracias por la oportunidad de que bandas de Sevilla como nosotros podamos desmarcarnos de tanta mentira… puesto que hay formaciones que pensamos con la que tenemos sobre los hombros. A currar“. 


 

David Álvarez García. Compositor de marchas procesionales y músico de la Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas de Triana.

“La llegada de bandas de fuera es una bendición, (…) pues no es más que la demostración de que no estamos haciendo bien una serie de cosas”

David Álvarez es un músico nacido en Sevilla con una extendida y rica trayectoria en el mundo de las bandas de la ciudad de la Giralda, habiéndose iniciado a temprana edad en la extinta banda juvenil de la Hermandad de la Paz. Pronto descubriría su pasión por la corneta, y junto a ella formaba parte de otras bandas como las Cigarreras o el Sol, habiendo ejercido en ambas los cargos de director musical. Actualmente es músico de la Banda de las Tres Caídas de Triana desde el año 2015, donde también ejerce como profesor profesor de la Escuela Musical. Además, David ha brindado al patrimonio musical de la Semana Santa marchas procesionales como “Soberano en Getsemaní”, “La Trabajadera de Metal” o “Nuestra Esperanza”. Esta última fue compuesta para la Banda de Cornetas y Tambores del Paso y Esperanza de Málaga, que debutará en Sevilla el próximo Jueves Santo tras la Exaltación. Precisamente, David Álvarez reconoce que él “se ha tenido que ir de este mundillo, y se da la paradoja que gracias a la Esperanza de Málaga mi música vuelve a Sevilla“. De la formación malagueña, opina que es “la más preparada“, y que además “su música transmite. Para la perfección está el ordenador“.

Con respecto a las Hermandades sevillanas, afirma que “desgraciadamente están demasiado viciadas por los malos hábitos. Pero al final esto no deja de ser un acuerdo y el que paga -la Cofradía en cuestión- manda”. Con respecto a la llegada de bandas de fuera, David Álvarez sostiene que “aún sintiéndolo sinceramente por las bandas afectadas, es una bendición, pues no es más que la demostración de que no estamos haciendo bien una serie de cosas. Las bandas foráneas, que de hecho en muchos casos han aprendido o calcado incluso patrones de nuestro trabajo, ahora nos mejoran“. Añade que “no considero tan problemático ni tan excepcional que vengan bandas de fuera de Sevilla, entre otros motivos porque no es nada nuevo, lo que pasa que ahora por redes y demás medios de (des)información se desvirtúa la realidad y no se cuenta, por ejemplo, que el Cachorro salió con la Banda de la Guardia Civil de Valdemoro (Madrid)”. 

“En muchos casos nos hemos dormido en los laureles, o se ha trabajado de manera equivocada, o se olvidaron los principios… “

En cuanto a la respuesta que ha tenido cierto sector de la Sevilla más conservadora ante la llegada de bandas de fuera,  entiende que “hay personas que no han asumido bien esta situación por ambas partes, dentro y fuera de Sevilla. Pero está claro que no siempre llueve a gusto de todos y no siempre estaremos todos de acuerdo. A quienes nos gusta la música, Sevilla y sus Cofradías pienso que estamos contentos. Es una maravillosa forma de democratizar el mercado musical, lo que traerá como consecuencia una mejora de la calidad a todos los niveles, y lo que no valga inevitablemente pasará a un segundo plano. A esta situación sólo le veo ventajas y oportunidades para quien quiere hacer bien las cosas“. Añade, de igual forma, que “aquí en Sevilla se han fulminado multitud de autores, directores musicales, marchas… por simples guerras personales, orgullos y envidias, y eso es inaceptable en un ambiente en el que solo debería importar la música”. 

En cuanto a la autocrítica, David habla meridianamente claro: “la conclusión es que este tirón de orejas servirá para conseguir un equilibrio, pues no todo vale, y trabajar por un futuro en el que se premie la calidad, más que la cantidad, donde importe más la buena música que cualquier nombre. Para eso habrá que trabajar en la música, por supuesto, en la necesidad de mejorar lo existente y de introducir todo aquello que pueda suponer una mejora. Pero también tendremos que trabajar las actitudes y la motivación, para que entre todos consigamos que Sevilla sea el principal referente en música procesional”. Para concluir, el prestigioso músico sevillano afirma que “en muchos casos nos hemos dormido en los laureles, o se ha trabajado de manera equivocada, o se olvidaron los principios… Todas las Bandas tienen un concepto, una idiosincrasia, una filosofía… si se pierden todos los valores, poco importa la música. Pero, por encima de todo, no hay que olvidar que las bandas las forman personas, por lo que lo más importante es el trato hacia ellas, el respeto, la humanidad y la educación a todos los niveles.”


 

Sergio García Pérez. Encargado de las relaciones sociales de la Banda de Cornetas y Tambores Esencia.

“Si damos por hecho que lo que llega mejora en cualquier aspecto a lo que está, no cabe más remedio que dar la bienvenida a la música, independientemente de la procedencia”

Sergio García Pérez es músico de la Banda de Tambores y Cornetas Esencia, encargándose además del área de relaciones sociales con otras instituciones de la formación sevillana. Nacida en el año 2006, se trata de una banda que ha evidenciado desde su fundación una indiscutible línea ascendente que se ha ido afianzando en la Semana Santa de la capital andaluza poco a poco y sin hacer mucho ruido, con un estilo perfectamente definido, tan propio como particular. En la actualidad, la banda acompaña a la Hermandad de San Roque y a la de las Siete Palabras. Sergio García, sobre la llegada de formaciones musicales no sevillanas a la Semana Santa de su ciudad, opina que “es un tema que da para mucho, y que tiene multitud de puntos de vista. Pero si damos por hecho que lo que llega mejora en cualquier aspecto a lo que está, no cabe más remedio que dar la bienvenida a la música, independientemente de la procedencia”.

En cuanto a la decisión de las Hermandades sevillanas y ese aparente cambio de tercio en el sentido de confiar en bandas no sevillanas, el músico de Esencia sostiene que “es algo en lo que estoy absolutamente de acuerdo. Las hermandades tienen la obligación de perseguir lo mejor para consigo mismas. Y si ello supone traer una banda de ‘Pernambuco’ porque sea lo más apropiado, pues adelante. ¡Bienvenidas!”. Sin embargo, matiza que “lo que sí les pediría es que no se suban al carro de los cambios sin más, que no entren en la batalla por copar el podio de la originalidad y la novedad, y que nunca, jamás, pierdan la objetividad a la hora de tomar decisiones. Que no olviden la idiosincrasia de sus hermandades, de sus pasos, la forma de andar y ese sello que les ha hecho tan características a lo largo de la historia”. Además, Sergio García afirma que “no pienso que haya un cambio al respecto, porque la apuesta por bandas ‘foráneas’ se ha dado en muchas ocasiones a lo largo de la historia de nuestra Semana Santa. Más bien creo que se trata de una corriente que tiene como origen el Miércoles Santo de 2017, cuando la Hermandad de la Sed contrata a la Banda del Rosario de Cádiz. Un contrato que, para los que llevamos algunos años en esto, sabemos cómo y por qué se dio -el Miércoles Santo supone el día con mayor participación de bandas de cornetas y tambores de toda la Semana Santa, no quedaba ninguna de a las que se le supone cierto prestigio- sin desmerecer a la formación gaditana, a la que respeto y admiro. Eso hizo que la Hermandad, que rescindiera con la banda del momento, no tuviera más remedio que mirar más allá. Miró, tanteó y acertó de lleno”.

En lo que respecta a las propias formaciones sevillanas, Sergio García opina que no considera que estas estén haciendo algo mal, “al menos de manera consciente e intencionada”. Añade, de igual forma, que “para nada” ha habido una cierta relajación por las bandas sevillanas, “nadie se duerme, todas trabajan duro. Lo que ocurre es que no siempre lo haces en la dirección correcta, no te rodeas de la gente apropiada o debidamente cualificada, o, simplemente, no tienes la repercusión que otras”. Preguntado acerca de si esta situación puede motivar a su banda, el encargado de las relaciones públicas de Esencia afirma que “intentamos seguir trabajando sin prestar demasiada atención a todo esto“, añadiendo que en su banda tienen “una manera muy particular de ver y hacer las cosas, y siendo objetivos, creo que disponemos de una gran recompensa en cuanto a hermandades se refiere, teniendo en cuenta la juventud de la banda como entidad. Tenemos bastante claro nuestro objetivo: disfrutar trabajando mientras llega nuestro momento. Porque Esencia tiene su público, y tarde o temprano, llegará la tercera -Hermandad-“.

Finalmente, en relación a la corriente de opinión de ciertos sectores de la ciudad que parecen tener aversión por las bandas que están viniendo de fuera a su Semana Santa, Sergio García afirma que “esa corriente de opiniones tiene varios flancos como origen: por un lado tenemos al cofrade rancio, el más sevillano de todos, el que piensa que la Semana Santa de aquí es sólo nuestra, por otro tenemos la opinión del que cree saber algo de esto y no tiene ni ‘pajolera’ idea de Cofradías, obcecado en las fronteras y las disputas provinciales de antaño y politizando, en cierto modo, la Semana Santa, y finalmente al que más que una opinión diría que trata de expresar un sentimiento; el músico sevillano. Ese que desde pequeño crece, trabaja y se educa al son de nuestras cofradías, soñando con ser parte de ellas algún día, y que ni por asomo piensa en ‘ceder’ ese puesto a nadie”. El músico de Esencia concluye que “no es que yo no comparta el punto de vista de cada uno de ellos, incluso puedo identificarme con alguno, sino que todos a la vez hacen de la opinión un ‘cóctel, molotov’. Hemos metido en la coctelera las opiniones del rancio, del político y del músico que tanto ha luchado por llegar hasta ahí. Quizás sea éste el ‘por qué’ de esta corriente, el origen, más bien”.

“Lo que sí les pediría es que no se suban al carro de los cambios sin más, que no entren en la batalla por copar el podio de la originalidad y la novedad”

De igual manera, en relación a este último aspecto, y teniendo en cuenta que se ha llegado a insinuar que las bandas de fuera arrastran sus presupuestos con tal de tocar en la Semana Santa de la ciudad, Sergio García opina que “hay que tener demasiada información para arrojar ese tipo de comentarios, y que de no disponer de ella, más que un comentario sería una absoluta falta de respeto a la música, el músico y la banda en cuestión”, aunque matiza que “con ello no quiero decir que no sea el caso… ¡si las piedras hablaran! Pero me extraña que sea cierto, al menos en la mayoría de los casos de este año”, sentenciando que “poco más que decir, y menos sin los contratos en la mano”.

 

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