Avanza la ejecución del paso del Santísimo Cristo de la Confianza, una obra de estilo barroco clásico que comienza a tomar forma

La Fraternidad Parroquial comunica a sus hermanos los progresos en la construcción del paso, ejecutado en el taller de Manolo Valverde, y subraya que su estreno procesional dependerá de la finalización de todos los elementos complementarios.

La Fraternidad Parroquial del Santísimo Cristo de la Confianza ha dado un paso decisivo en la materialización del nuevo paso procesional del crucificado, al completarse la mesa y el bastidor sobre los que se asentará toda la estructura de ebanistería. Las labores se desarrollan en el taller de Manolo Valverde, donde se ha fabricado una mesa a medida, adaptada a las proporciones del Cristo, y se ha incorporado ya el baquetón en madera, cumpliendo con los parámetros técnicos y estéticos del diseño previsto.

Este avance ha sido motivo de gran ilusión entre los hermanos, a quienes la Fraternidad ha querido hacer partícipes de la noticia, destacando que el proyecto se encuentra ya en plena ejecución y que “los sueños están cada vez más cerca de hacerse realidad”.

Una nueva mesa y la fase de ebanistería

Con la estructura completamente montada, los trabajos se centran ahora en el ensamblaje de la ebanistería sobre el bastidor, fase previa al proceso de talla y dorado. La corporación ha informado, no obstante, que esta evolución no implica necesariamente que la imagen del Santísimo Cristo de la Confianza salga en procesión en 2026, ya que se requiere completar una serie de actuaciones complementarias.

Entre ellas se incluyen la construcción de una rampa en la puerta de la parroquia, la adecuación de los accesos, y la ejecución de diversos elementos litúrgicos y ornamentales como faldones, arreglos florales y acompañamiento musical. Solo cuando todo el conjunto esté plenamente concluido y adaptado a las condiciones necesarias, se valorará la posibilidad de su primera salida procesional.

Paso Cristo Confianza

El paso: un altar itinerante de inspiración barroca

El diseño del paso, elaborado a mano alzada por los hermanos Manolo y Mariano Valverde, responde a un estilo barroco clásico que concibe el conjunto como un auténtico altar itinerante. La línea artística se ha definido atendiendo al contexto iconográfico del Santísimo Cristo de la Confianza, imagen tallada por Antonio Castillo Lastrucci siguiendo las indicaciones del entonces párroco don Alfonso Carrillo, quien solicitó una efigie inspirada en el Cristo de la Buena Muerte de San Hipólito, con la particularidad de portar corona de espinas.

El diseño incorpora también la influencia de la Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba, que en la década de 1940 encargó al mismo imaginero una imagen con reminiscencias del Cristo de los Estudiantes de Sevilla, obra de Juan de Mesa y Velasco (1620). Bajo esta herencia artística, el paso se proyecta con líneas rectas y sobrias, aunque enriquecidas con motivos vegetales y detalles barrocos de gran simbolismo, que evocan el misterio de la muerte redentora de Cristo.

Estructura y ornamentación

El canasto, de perfil rectilíneo y bombo horizontal, se organiza en torno a dos franjas de color sangre toro en las que se grabarán oraciones dedicadas al Crucificado. En el centro de cada costero, así como en el frontal y la trasera, se incluirán cartelas con emblemas y dogmas de la fe católica, acompañadas de ornamentación litúrgica.

El respiradero seguirá la misma línea estética, con cartelas laterales y centrales decoradas con simbología religiosa, mientras que los faldones estarán bordados con motivos vegetales entrelazados. Las esquinas del paso, concebidas al modo de cascada, presentarán cuatro cartelas de talla profusa que confluirán en el baquetón y en las maniguetas, dotando al conjunto de continuidad y equilibrio.

Los frutos vegetales y el friso inferior serán policromados mediante un estofado de tonos vivos, aportando matices de color y profundidad. En el apartado lumínico, el paso contará con cuatro candelabros principales de nueve luces, de estructura esbelta y elevada, para favorecer la iluminación del crucificado. Además, se dispondrán candelabros de cinco luces en los costeros, y de tres luces en el frontal y la trasera, completándose el conjunto con fanales de dos tulipas sobre la visera del canasto.

Dorado y simbolismo

El acabado final del paso será en pan de oro, con un doble propósito: litúrgico y funcional. Por un lado, el dorado representa el Reino de Dios y confiere un carácter divino y glorioso al conjunto; por otro, su luminosidad contribuirá a resaltar la figura del Cristo en las horas nocturnas.

Dada la oscura policromía de la imagen y las condiciones del recorrido procesional, se ha optado por un acabado que refleje la luz y proyecte claridad en todo momento, creando un foco simbólico que ilumine el camino del Crucificado por las calles del barrio.

De este modo, la Fraternidad Parroquial del Santísimo Cristo de la Confianza consolida un proyecto clásico, coherente y profundamente devocional, que une tradición, técnica y fe, dando forma a lo que será, sin duda, una de las obras más personales y significativas de su patrimonio procesional.