El Pleno del ayuntamiento de Cantillana, en sesión ordinaria celebrada hoy aprobó por la unanimidad de todos los grupos políticos que forman la corporación municipal una declaración institucional de reconocimiento a la Hermandad de la Divina Pastora por su tercer centenario fundacional.
La moción, leída ante numeroso público por la alcaldesa socialista Angelines García, reconoce «la aportación de la Hermandad a la defensa de los valores humanos, basada en los principios cristianos; su colaboración solidaria con las diversas iniciativas sociales y su apoyo a los más desfavorecidos mediante su acción caritativa.»
Así, se quiere reconocer la trayectoria institucional que la corporación, fundada por fray Isidoro de Sevilla en 1720, y la forma en la que» ha influido de manera muy poderosa y satisfactoria en la vida de este pueblo durante sus tres siglos de existencia.»
Asimismo, el pleno municipal, gobernado por PSOE y Adelante, ha «agradecido su inestimable aportación a la cultura local, como precursora de muchos acontecimientos que vinieron a enriquecer la vida de nuestro pueblo; su notable interés por el mantenimiento e incremento del patrimonio artístico, así como la difusión rigurosa de nuestra historia y costumbres.»
A través de esta declaración, han querido dar testimonio del «evidente impacto turístico y económico que las populares fiestas pastoreñas provocan cada año en esta población». Fiestas que, junto con El Rocío en Almonte o la Romería de la Cabeza en Andújar, ponen a Cantillana como uno de los lugares donde con mayor intensidad se vive la veneración a la Virgen.
Dentro de los reconocimientos que la Divina Pastora ha recibido, destaca la concesión e imposición de la Medalla de Oro de la Villa a la imagen reconociendo el sentimiento y fervor religioso que en ellos suscita. La corporación municipal ha mostrado «nuestro agradecimiento por sus cuidados de Pastora y le pedimos que siga guiando y protegiendo a su pueblo» así como el pleno apoyo a los actos que conmemorarán el tricentenario de la veneración pastoreña, siendo «motivo de júbilo para los cantillaneros y las personas que nos visiten, redundando en beneficio de nuestro pueblo.»





