Baeza celebra la solemnidad del IV Centenario de la Muerte de San Miguel de los Santos

La ciudad de Baeza se vistió de gala el pasado fin de semana para conmemorar el IV Centenario de la llegada al cielo de San Miguel de los Santos, en una serie de solemnes cultos que atrajeron a baezanos y peregrinos de diversas localidades como Andújar, Córdoba y Alcázar de San Juan. La celebración se centró en la Catedral de la Natividad de Nuestra Señora y culminó con una peregrinación en honor al santo.

Los actos principales tuvieron lugar el sábado, 20 de septiembre. La jornada comenzó con la bendición de una nueva capilla dedicada a San Miguel de los Santos, ubicada en el claustro de la Catedral. La capilla acoge una nueva imagen de piedra del santo, obra del artista Diego Cabrera. Más tarde, en el interior del templo, el obispo de la Diócesis de Jaén, Sebastián Chico Martínez, bendijo dos cuadros regalados por la Orden de los Trinitarios Descalzos. Las obras, del artista Felipe Herreros, retratan a San Miguel de los Santos y a San Juan Bautista de la Concepción, figuras clave para la espiritualidad de la ciudad.

La celebración religiosa continuó con una Misa de Acción de Gracias, presidida por Monseñor Chico Martínez, quien en su homilía destacó el legado espiritual que el santo dejó en Baeza, donde vivió la mayor parte de su vida. En la liturgia participaron la Cofradía del Rescate y la Hermandad de las Ánimas, que mantienen viva la devoción a San Miguel de los Santos con acciones formativas y una peregrinación anual.

La programación de cultos finalizó el domingo con la VIII Peregrinación en honor a San Miguel de los Santos, organizada por la Cofradía del Rescate y la Hermandad de las Ánimas. La peregrinación partió de la Iglesia de los Trinitarios Descalzos y realizó una parada en la Parroquia de San Andrés para saludar a la Patrona de Baeza, Nuestra Señora del Alcázar. El recorrido finalizó en el Santuario de La Yedra, donde Fray Pedro Aliaga presidió una Misa. Los actos concluyeron con la inauguración de una nueva plaza dedicada al santo en las inmediaciones del santuario.