Baeza saca músculo en FITUR con el turismo religioso

Como cada mes de enero, la Feria Internacional del Turismo vuelve a comandar los actualidad nacional con la presentación de los productos turísticos de todos los rincones de nuestro país. El gran acontecimiento, que se alargará hasta el próximo 26 de enero, supone un aliciente muy importante para promocionar la Semana Santa andaluza a gran escala con la presentación de carteles y eventos que engrandecen el llamado turismo religioso como una de las cartas de presentación de nuestra tierra.

Así pues, uno de los productos más potentes de esta feria emana de la ciudad Patrimonio de la Humanidad de Baeza, lugar predilecto del renacimiento del sur que pone en órbita los alicientes más importantes del turismo religioso. La apertura del Museo de la Vera Cruz, el cartel oficial de la Semana Santa de Baeza 2025 y el Corpus Christi son las cartas de presentación de la ciudad que mantiene la esencia de las tradiciones andaluzas y la religiosidad popular como seña de identidad.

El Museo de la Vera Cruz abre sus puertas al mundo

La ciudad de Baeza, por segundo año consecutivo, vuelve a posicionarse como capital provincial del turismo religioso en el marco de FITUR.
A la rica Semana Santa, de la que presumen todos los baezanos, se le suma un sinfín de cultos y actos a lo largo del año, que vienen de la mano de las diferentes corporaciones penitenciales y de glorias de la ciudad. Cofradías y Hermandades, integradas por centenares de cofrades, que movidos por su devoción trabajan incansablemente durante los 365 días del año tanto por promover la religiosidad en torno a sus
Sagrados Titulares, como por enriquecer el patrimonio cofrade que verá la luz en las respectivas procesiones, así como en los cultos y actos.
Con esfuerzo y sacrificio, la Baeza cofrade ha levantado numerosas casas de hermandad, donde las cofradías compatibilizan sus reuniones y trabajo diario, con la conservación y exposición del rico patrimonio que han heredado y que, en estos últimos tiempos, han logrado para sus diferentes corporaciones.
Por todo ello, las feligresías de las diferentes parroquias son un museo abierto, en el que baezanos y visitantes pueden contemplar las diferentes casas de hermandad, que se levantan movidas por los cofrades de Baeza y que, muchas de ellas, pueden ser visitadas para admirar su rico patrimonio, como es el caso de la Cofradía de la Vera Cruz, que en esta edición de FITUR abre las puertas de su casa, para que todo el mundo pueda admirar, a través de su visita, las maravillas que esta histórica cofradía pose.

En el barrio monumental de Baeza, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra una joya cultural que rinde tributo a la rica tradición cofrade de esta histórica ciudad: la exposición permanente de enseres de la Cofradía de la Vera Cruz, fundada en 1540. Este espacio, ubicado en la Casa de Hermandad de la Cofradía, invita a los visitantes a sumergirse en la devoción y el arte que han caracterizado a esta ilustre y venerable cofradía a lo largo de los siglos.
Al entrar en la exposición, el visitante es inmediatamente transportado a un mundo donde la religiosidad y el arte se entrelazan en una danza de colores y formas. Las vitrinas cuidadosamente dispuestas exhiben una impresionante colección de enseres cofrades, que incluyen desde pasos procesionales hasta ornamentos, estandartes, ricos bordados y esculturas que han sido testigos de la fe y la devoción de generaciones de cofrades. Cada objeto no solo es una obra de arte, sino también un testimonio tangible de la historia y la tradición de la Vera Cruz en Baeza.


El ambiente acogedor y la atención al detalle hacen de esta exposición un lugar ideal para aquellos que buscan no solo admirar arte, sino también conectar con la historia y la espiritualidad que la cofradía representa. La combinación de un patrimonio cultural excepcional y un espacio que invita a la reflexión convierte esta visita en una experiencia inolvidable.
En resumen, la exposición permanente de enseres cofrades de la Cofradía de la Vera Cruz en Baeza es un verdadero tesoro que celebra la fe, la historia y el arte de una de las cofradías más antiguas de España. Un lugar donde la devoción y la cultura se encuentran, dejando una huella imborrable en el corazón de quienes tienen la fortuna de visitarlo. Sin duda, es una parada obligatoria para todos aquellos que deseen profundizar en la rica herencia espiritual y artística de Baeza.

El esplendor de la madrugá baezana anuncia su Semana Santa en FITUR

La Semana Santa de Baeza está cargada de momentos que la hacen única, como el regreso del Nazareno de la Santa Vera Cruz a su templo, en la aurora de la mañana del Viernes Santo, tras recorrer el corazón monumental de la ciudad en la madrugá.
Con el esplendor que transmite esta imagen que ilustra el cartel oficial, obra del afamado fotógrafo Cristóbal Tornero Cruz, Baeza se presenta nuevamente en FITUR, para anunciar una semana que los baezanos viven de manera intensa conjugando religiosidad con tradiciones ancestrales.
La Semana Santa de Baeza es una cita inigualable, que permite a los visitantes el poder conocer la ciudad con más Cofradías y Hermandades respecto al número de habitantes. Una cita, que enamora a todos aquellos que contemplan el paso de sus corporaciones penitenciales por entornos únicos, como el que se muestra en el cartel anunciador de este año.

Pero por encima de todo, Baeza con su cartel de Semana Santa quiere poner de manifiesto las hondas raíces religiosas y cofrades de sus gentes, como la de los hermanos de la Vera Cruz, que forman parte de la segunda corporación penitencial más antigua que procesiona en la Semana de Pasión. Sentimientos religiosos que han llegado hasta nuestros días, gracias a todas esas generaciones de baezanos, que dejaron su devoción como herencia, como el mayor de los tesoros.
Por todo ello no es de extrañar, que al llegar el Domingo de Ramos, Baeza se vista de gala para albergar los desfiles procesionales de las diferentes Cofradías y Hermandades, que harán de esta semana toda una experiencia para los sentidos.

Nada más atravesar el mar de olivos, el visitante desde la distancia ya queda prendido al ver como repican las campanas de la Catedral de la Natividad en la Fiesta de las Palmas. Una celebración que abraza el templo mayor de la ciudad, en un recorrido que traslada a los presentes a la misma Jerusalén celestial y que ninguna ciudad ofrece con tanta esencia como Baeza.

El visitante queda admirado al contemplar como los baezanos han engalanado todas las calles de la ciudad para el paso de las diferentes cofradías. En cualquier barrio, en cualquier plaza, en cualquier calle, los hermanos engalanan sus balcones y fachadas con los reposteros que muestran con orgullo que en esa casa vive un hermano de la Borriquilla o del Resucitado.

Pero también en estos días Baeza es gastronomía, con el bacalao a la baezana que hace revivir en los paladares sabores de siempre. Baeza en esta semana sabe a hornazos, a pimiento molido, a roscos fritos, bizcochos del Niño y a su singular cazuela, que engancha a todo aquel que la prueba por primera vez.
La Semana Santa de Baeza es la ilusión de los jóvenes de sus bandas que, durante meses han ensayado, para que sus sones acompañen a las devociones que sus abuelos le enseñaron a rezar. Si detrás de los pasos suenan las bandas, desde los balcones y a pie de calle se suceden espontáneamente las saetas, que con un buen quejío al aire estremecen los sentidos.
La pasión según Baeza es Miserere de Hilarión Eslava en la noche de Martes Santo. Es una Catedral de la Natividad enmudecida, como si se tratara del primer día, por escuchar a la coral baezana proclamando el más piadoso de los salmos.


Durante siete días, los baezanos viven en las calles, bien sea buscando ver por el callejón del Espíritu Santo un palio o aguardando en San Juan de Ávila, que el Señor dibuje su silueta entre los vítores que en su día los estudiantes marcaron. Durante estos siete días se suceden tradiciones de siempre como el juego de la bandera en el atrio de San Antonio, la bulla de corazones que esperan al Señor de la Oración en el Huerto en imagen, las manos que acarician al Señor de la Buena Muerte, el preso que es liberado ante el Señor del Rescate, el cruce de gallardetes de los hermanos del Paso y el Santo Entierro, el rachear de las cruces en el silencio de la madrugá o las promesas que acompañan al Señor que expira en San Pablo.
Esta es la semana que une a todos los baezanos, ya que no hay hijo de esta tierra que no pertenezca a ninguna Cofradía o Hermandad. Esta es la semana en la que la primavera despierta de su sueño y que hace emocionarse a todo aquel visitante que pone su corazón junto al de los baezanos. En definitiva, esta es la Semana Santa que Baeza lleva un año más con tanto orgullo a FITUR, una Semana de Pasión que ya no es de Baeza, sino que es de toda la humanidad y que merece ser vivida por todo aquel que aún no la conozca.

Baeza se hace altar al llegar al Corpus Christi

La celebración de la Solemnidad del Corpus Christi tiene sello propio en la ciudad de Baeza y muestra de ello da el extraordinario cartel anunciador de esta celebración, que en el día de hoy ha sido presentado en la edición 2025 de FITUR.
El mencionado cartel anunciador es una magnífica fotografía del baezano Pedro Narváez, en el que se muestra, cual triunfo de luz, la magna custodia procesional de la Catedral de la Natividad recorriendo las calles de la inmortal Baeza, portando a Jesús Sacramentado en su cuerpo central.
De Madrid al mundo llega la presentación de este día grande de la ciudad, el cual forma parte del ADN de los baezanos y que merece ser vivido en primera persona por la singularidad y belleza de su custodia barroca. Y es que, con el paso de los años, la brillante obra que realizara el maestro antequerano Gaspar Núñez de Castro se ha convertido en el emblema y orgullo de toda una ciudad.

Pero además de la inigualable custodia procesional de la Catedral de la Natividad, que centra todas las miradas en el cartel anunciador, en el presente año, la ciudadanía cobra especial protagonismo ya que sin la implicación de tantos baezanos anónimos, vecinos, cofrades, instituciones y organismos, la celebración del Corpus Christi en Baeza no sería posible.
Ejemplo de colaboración entre institución es la participación en la procesión del alumnado de la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil, reflejada también en este cartel, que con su desfile cierran el cortejo procesional, entre el cariño de los baezanos y el aplauso de los visitantes.
También en esta obra se muestra la monumentalidad por la que discurre la procesión y es que, sin que necesiten nada más, las fachadas de las Casas Consistoriales Altas, del Seminario Conciliar de San Felipe Neri o el Palacio de Jabalquinto son un bello altar para albergar el paso de Cristo en esta solemnidad. Si cualquier día del año es un deleite contemplar estos edificios, y pasear por enclaves con tanto derroche a baezanía como las calles San Pablo o Sacramento, aún es más hermoso hacerlo entre aromas a juncia y romero en la “Noche de los altares” o en la mañana del “Día del Señor”.


Una de las características que imparten más personalidad a la celebración del Corpus Christi en Baeza son sus vísperas. Desde primera hora de la mañana del sábado, los baezanos decoran los escaparates, fachadas, portales y balcones del recorrido por el que transcurrirá la procesión al día siguiente. Con la llegada de la tarde, desde los más pequeños a los más grandes levantarán bellos altares que sumados a las coloridas alfombras que cubren los empedrados baezanos harán de Baeza un gran altar. Cuando la luna bañe los campos que rodean la ciudad, su corazón monumental será un hervidero de paisanos y visitantes que quedarán admirados ante tanta belleza, en su paseo por las calles en la denominada, popularmente, la “Noche de los altares”.
En la mencionada jornada nocturna no faltarán conciertos a cargo de las bandas, corales y colectivos musicales de la ciudad. También en estas vísperas baezanas, como en las principales ciudades de Corpus Christi, el Cristo del Amor, titular de la Cofradía de la Santa Cena, realizará su traslado hasta el altar que presidirá para engrandecer aún más el paso del Santísimo Sacramento. Altar que Narváez Moreno también ha querido recoger en el cartel de este año.
En definitiva, la Ciudad Patrimonio Mundial anuncia su Corpus Christi con una estampa en la que se muestran sus calles y plazas abarrotadas ante el paso del Santísimo Sacramento, portado por un centenar de jóvenes baezanos. Un Corpus Christi que no sería posible sin la implicación de toda una ciudad, que durante dos semanas celebra este día grande con múltiples cultos y actos. Un Corpus Christi que merece ser vivido a través de los baezanos.

Nota de prensa. Gabinete de comunicación Ayto. Baeza.