La Comisión General para la Coronación Canónica y Pontificia de Nuestra Señora del Alcázar continúa avanzando en los preparativos del histórico acontecimiento que tendrá lugar el 26 de septiembre, fecha en la que la Patrona de Baeza será solemnemente coronada por la Iglesia. En este marco, se ha procedido a la designación oficial de los padrinos y testigos de la Coronación, una decisión cargada de profundo significado eclesial, histórico y devocional.
Una responsabilidad que trasciende lo ceremonial
La Comisión ha subrayado que la elección de padrinos y testigos no responde únicamente a un cometido protocolario, sino a la asunción de un compromiso moral y espiritual: custodiar y transmitir a las generaciones futuras el amor, la devoción y la fidelidad a la Virgen del Alcázar, cuya presencia ha marcado secularmente la vida del pueblo baezano.
La ciudad de Baeza, padrino institucional de la Coronación
En representación de la ciudad, ejercerá como padrino Pedro Javier Cabrera Rentero, alcalde de Baeza, como legítimo portavoz del pueblo baezano, cuya historia, identidad y devenir han estado íntimamente ligados a la protección maternal de Nuestra Señora del Alcázar. Esta designación supone un reconocimiento explícito al compromiso institucional de Baeza con sus raíces cristianas y con la devoción a su Patrona.
La Archicofradía, padrino devocional y custodio del culto
Junto a la ciudad, ejercerá igualmente como padrino la Real Archicofradía de Santa María del Alcázar y San Andrés Apóstol, Patronos de Baeza. La corporación estará representada por sus antiguos hermanos mayores que actualmente viven y por su actual hermano mayor, Manuel Rascón Martínez, encarnando así la memoria viva, la continuidad y la fidelidad de una hermandad que ha sostenido y engrandecido el culto a la Santísima Virgen a lo largo de los años.
Testigos de fe para un acontecimiento histórico
Como testigos de la Coronación, han sido designados la Agrupación Arciprestal de Cofradías y Hermandades de Baeza, la Academia de Cabos y Guardias de la Guardia Civil de Baeza, así como los fieles y devotos que participen en este trascendental acto para la vida religiosa de la ciudad.
Comunión cofrade y servicio a la ciudad
La Agrupación Arciprestal representa la unidad, fraternidad y comunión de las corporaciones cofrades baezanas, unidas por una misma fe y por la devoción compartida a la Virgen María bajo la advocación del Alcázar. Por su parte, la Academia de Cabos y Guardias simboliza una institución profundamente arraigada en la ciudad, referente de servicio público, disciplina y entrega al bien común, cuyos lazos con Baeza forman parte esencial de su realidad social y espiritual.
Reconocimiento a una trayectoria de compromiso y fidelidad
Con estas designaciones, la Comisión General ha querido poner en valor los méritos, la trayectoria y el compromiso de las personas e instituciones elegidas, reconociendo en todas ellas un testimonio vivo de amor a la Virgen del Alcázar y de servicio constante a la Iglesia y a la ciudad, en vísperas de una Coronación llamada a marcar un antes y un después en la historia devocional de Baeza.





