Carlos Bernal deja la Presidencia de la Agrupación Musical Redención tras más de una década al frente de la formación

Carlos Bernal Pulido ha anunciado su decisión de poner fin a su etapa como presidente de la Agrupación Musical Redención, una responsabilidad que asumió cuando apenas tenía 25 años y que ha desempeñado durante un periodo en el que ha estado estrechamente vinculado a la evolución de la formación. El propio Bernal ha comunicado su decisión a través de una carta dirigida a sus compañeros y amigos de La Redención, en la que explica los motivos que le han llevado a cerrar este ciclo.

Su relación con la formación comenzó en 2007, cuando tenía 19 años, y años después dio el paso de asumir su Presidencia. Al recordar aquel momento, reconoce que afrontó aquella responsabilidad «con la ilusión y la inconsciencia propias de la edad, pero también con un enorme sentido del compromiso hacia esta banda».

Una decisión meditada tras años de dedicación

Bernal Pulido explica que la determinación llega «después de mucho tiempo de reflexión» y admite que no ha sido una decisión sencilla. A lo largo de su trayectoria al frente de la agrupación, asegura haber vivido «años de muchísimo trabajo, de momentos inolvidables y también de situaciones complicadas», además de periodos marcados por la toma de decisiones, los proyectos, las alegrías, las preocupaciones y el aprendizaje.

La Presidencia, según expone en su misiva, ha supuesto «una entrega absoluta», con numerosas horas de dedicación que en determinados momentos tuvo que restar a su familia, a su vida personal y a su actividad laboral. Precisamente esa necesidad de recuperar tiempo y afrontar nuevos proyectos se encuentra entre las principales razones que han motivado su decisión.

«Creo que ha llegado el momento de cerrar este ciclo», señala Bernal, que sitúa entre sus prioridades recuperar parte del tiempo dedicado durante estos años a la formación y «volver a dedicar más espacio a mi vida personal y laboral y afrontar también nuevos retos».

«Me voy de la Presidencia, pero no de Redención»

La salida de la Presidencia no supone, sin embargo, el alejamiento de la agrupación. Bernal deja expresamente claro que continuará formando parte de La Redención y que pretende vivir esta nueva etapa desde una posición distinta, regresando al lugar desde el que comenzó su trayectoria musical.

«Me voy de la Presidencia, pero no de Redención», afirma. Su intención es «seguir disfrutando de nuestra banda desde dentro, como uno más, pegado a mi tambor, que es donde empecé y donde voy a seguir estando».

Asimismo, manifiesta su disposición a colaborar con quienes asuman a partir de ahora la responsabilidad de dirigir la formación. «Estaré a disposición de los compañeros que asuman a partir de ahora la responsabilidad de dirigir esta casa para todo aquello en lo que pueda ayudar», asegura.

Un reconocimiento a la Hermandad y a las instituciones

En su carta de despedida de la Presidencia, Bernal también dedica palabras de agradecimiento a las distintas Juntas de Gobierno de la Hermandad de La Redención, así como a las hermandades e instituciones con las que ha mantenido relación durante estos años.

El ya expresidente agradece «la confianza, el cariño y haberme permitido conocer y compartir tantas cosas a través de nuestra banda», destacando que de muchas de esas relaciones se lleva, por encima de todo, «personas y amistades que permanecerán para siempre».

Uno de los agradecimientos más personales está dirigido a Emilio Muñoz Serna, a quien reconoce haber confiado en él cuando apenas contaba con 25 años. Bernal recuerda especialmente aquel momento de «gran incertidumbre» en el que recibió la confianza necesaria para dar un paso al frente.

«Ha sido un privilegio trabajar codo con codo contigo», afirma en su carta, antes de recordar los años compartidos, las decisiones adoptadas y el trabajo desarrollado en favor de la formación. También considera que «muchas de las cosas que hemos conseguido no habrían sido iguales sin tu respaldo y tu confianza».

Un recuerdo para quienes han formado parte de la formación

El mensaje se extiende igualmente a quienes han integrado las distintas juntas y equipos de trabajo durante su etapa al frente de la agrupación. Bernal agradece «las horas, el esfuerzo y haber compartido conmigo la responsabilidad de sacar esta casa adelante».

Pero el apartado más amplio de sus palabras de reconocimiento está reservado a los músicos que han formado parte de La Redención a lo largo de estos años. «A los que estuvieron, a los que siguen y a los que vendrán», precisa el presidente saliente, antes de agradecerles cada ensayo, concierto, viaje y Semana Santa compartidos.

Para Bernal, esas experiencias son precisamente las que explican la dimensión humana de la formación: «todos esos momentos que hacen que una banda sea mucho más que una banda».

«Me voy con la tranquilidad de haber intentado siempre actuar pensando en Redención»

En su reflexión final sobre los años de responsabilidad, Bernal reconoce que durante su gestión pudo cometer errores y adoptar decisiones que no siempre generaron unanimidad entre los integrantes de la formación.

«Sé que durante estos años habré cometido errores», admite, añadiendo que también habrá tomado decisiones «con las que algunos habréis estado de acuerdo y otros no». Una circunstancia que considera inherente al ejercicio de cualquier responsabilidad, aunque subraya que abandona el cargo con la conciencia de haber actuado siempre buscando el interés de la agrupación.

«Me voy con la tranquilidad de haber intentado siempre actuar pensando en Redención y dando todo lo que tenía», expresa.

La mitad de una vida ligada a La Redención

A sus 38 años, Bernal contempla su trayectoria dentro de la formación con la perspectiva que proporcionan más de tres décadas de vida y una vinculación que comenzó siendo muy joven. «He pasado prácticamente la mitad de mi vida dentro de esta casa», señala, una circunstancia que explica que su salida de la Presidencia no pueda ser entendida como una despedida definitiva.

«No puedo entender esta decisión como un adiós», sostiene. Se trata, en sus palabras, de dejar «una responsabilidad que durante muchos años he llevado con orgullo y que ahora considero que debe pasar a otras manos».

Bernal se muestra convencido de que La Redención continuará su camino y afrontará los próximos años con determinación: «Estoy convencido de que Redención seguirá avanzando, creciendo y afrontando con fuerza todo lo que venga por delante».

Finalmente, dedica sus mejores deseos a quienes asumirán la responsabilidad de continuar el trabajo desarrollado hasta ahora y reclama para ellos el mismo respaldo que ha acompañado a los equipos anteriores. «Toda la suerte del mundo y, sobre todo, disfrutad de Redención tanto como yo he tenido la suerte de hacerlo», concluye.

Y deja una última imagen que resume el vínculo que pretende mantener con la formación más allá de la Presidencia: «Nos seguimos viendo en los ensayos y en las calles, con nuestro escudo en el pecho y el Señor en el corazón».