Cinco dolorosas para El Sol

Las primeras noticias documentadas datan de 1932. Así consta en un documento que posee la corporación del Plantinar y que aborda una salida que sucedió los días previos a la Semana Santa de aquel año por alumnos del colegio de los jesuitas, que de Villasís se había trasladado a la calle Pajaritos tras haber sido destruido el año anterior. Por aquel entonces, este grupo de alumnos daba culto a un Cristo bajo la advocación de la Sangre. La ilusión de unos niños hecha realidad. Sin embargo, los tiempos convulsos impedirían en los años próximos volver a procesionar.

Ya en 1934 acuerdan que se incorpore un segundo paso con una imagen mariana. La salida se realizaría desde su capilla en la calle Don Remondo hasta la calle San Isidoro. En 1935 Bidón realizaría una imagen que medía poco más de un metro y a la que se le celebró un triduo tras la bendición de la talla por el Rdo. P. Augusto Muriel, director espiritual del colegio de Pajaritos. El Lunes Santo recorrería las calles situada en un paso con una cruz y sudario, y acompañada por este grupo de niños. La llegada de la guerra civil impediría las salidas procesionales de aquellos años, quedando la imagen venerada por el entorno de la familia Álvarez-Ossorio. Actualmente, la obra de Bidón se encuentra en el barrio del Juncal, donde recibe culto por parte de los feligreses.

Desde la década de los cincuenta hasta finales de los ochenta, estos años transcurren en el barrio de Los Remedios. Pedro Álvarez-Ossorio, antiguo alumno del colegio Villasís, regresaba a la capital e intentaría que la devoción a la Virgen del Sol volviese a resurgir. Ahora este cortejo recorrería las calles cada Cruz de Mayo. Si en el primero de los pasos se encontraba el Cristo de la Sangre ― un Cautivo que sería reconvertido en Nazareno ― con la Santa Mujer Verónica, Simón de Cirene, dos soldados y un sanedrita y, en el segundo de ellos, la Virgen del Sol bajo un palio cedido por la hermandad de San Roque pondría el broche de oro al cortejo. Los descendientes de aquellos fundadores continuarían la tradición, llegándose a crear en 1975 la banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora del Sol.

Ya en 1984, Navarro Arteaga realiza la talla de una dolorosa de tamaño académico que es bendecida en la capilla del colegio Santa Ana al año siguiente. En 1986 mejorarían considerablemente las condiciones de este grupo de fieles que serán, gracias al Rvdo. P. D. José María Ballesteros Borne, agrupación parroquial, aprobada por la vicaría general del arzobispado de Sevilla el 9 de junio de 1987. Por aquel entonces la imagen se encontraba en la cripta de la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios. Esta sería sustituida por una obra realizada por José Manuel Bonilla Cornejo, pasando la anterior a ser titular de la Hermandad de la Soledad de Alcázar de San Juan, donde procesiona cada Viernes Santo bajo la advocación de Nuestra Señora del Sol y Mayor Dolor.

A finales de los ochenta, la agrupación parroquial decide trasladarse al barrio del Plantinar. El mismo José María Ballesteros les animó a trasladarse a una parroquia donde se necesitasen más las iniciativas de este tipo, pues en Los Remedios tuvo lugar una auténtica explosión de actividades de este tipo. Tras conversaciones con el párroco de San Diego Alcalá, la agrupación recala en el barrio en 1989. Dos años después, el 18 de julio de 1991 se bendice una nueva imagen mariana realizada también por José Bonilla Cornejo ― que es la actual ―, siendo bendecida en el convento de Capuchinos de Sevilla. Sin embargo, el párroco se niega a acogerla en las dependencias del templo, por lo que tiene que ser acogida en un garaje próximo a la calle Ulía, que sería también Casa Hermandad. En septiembre de ese año la Virgen del Sol recorrería las calles del barrio pero la relación entre la agrupación parroquial y el párroco se encontraba al límite. Tanto es así que la autoridad eclesiástica insta a la misma a no salir en procesión hasta que se regularice su situación.

La agrupación decide entonces redactar nuevas reglas, presentadas a finales de 1994. Sin embargo, la negativa del párroco obliga a que la agrupación sea convertida en hermandad de gloria, teniendo su sede canónica en la parroquia de Los Remedios y la sede social en El Plantinar. No sería hasta 1996 cuando realizase su primera salida procesional con este carácter letífico, desde la capilla de las Hermanas Salesianas de Nervión. En 2004, la actual titular de la hermandad sería restaurada por su autor, siendo en 2005 cuando se realizase la primera salida procesional de reglas desde el barrio saliendo desde el oratorio que se había instalado próximo a la parroquia de San Diego Alcalá. Finalmente, el 14 de junio de 2006, tras estar tres lustros en el Plantinar, el cardenal arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo, firma el decreto de erección como Hermandad Sacramental y de Penitencia. El 15 de octubre las imágenes fueron trasladadas definitivamente hasta la parroquia de San Diego Alcalá. Y, en 2010, un anhelo de la hermandad se hacía realidad: la corporación era incluida en la nómina de la Semana Santa.

Aquel Sábado Santo el gran estreno era el de una hermandad que se convertía en un descubrimiento para muchos cofrades. Sin embargo, pocos conocían las adversidades de una corporación que, prácticamente desde sus inicios, lo tuvo difícil para salir adelante. Pero, a pesar de las circunstancias y, como suele decirse, las horas más oscuras precedieron al alba. Y allí, el Sol reinaba ahora más que nunca.

(Gracias a la hermandad del Sol por la cesión de las fotografías).