Comienza la restauración del Cristo de las Almas

La Hermandad de los Javieres ha retirado del culto a Cristo de las Almas que de comienzo su restauración en virtud de la decisión aprobada por unanimidad en el Cabildo General Extraordinario de Hermanos celebrado el pasado 22 de febrero,. La intervención será realizada por el taller Leal Pérez.

La intervención consistirá en la consolidación de ensambles, para solucionar determinados agrietados, así como una limpieza de la policromía. Se prevé que el crucificado esté fuera del templo unos siete meses por la intervención en sí y por las obras previstas en Omnium Sanctorum. El objetivo es que el cristo regrese al culto tras el verano.

El Reverendo Padre D. José Luís Díez S.J. encarga a José Luís Pires Azcárraga la realización del Cristo, según contrato firmado el 11 de abril de 1945, por el cual el imaginero portugués se comprometía a realizar la talla por un importe final de 6.500 pesetas. La talla está labrada en madera de pino de Flandes y una altura de 168 centímetros. La imagen representa a Cristo muerto, rígido, de musculatura correosa y poco matizada, con la cabeza reclinada sobre el lado derecho, donde los párpados y el entrecejo fruncido muestran con vigor la magnitud del sufrimiento. Las piernas, muy robustas, y los pies, con un movimiento hacia dentro.

Su primera salida procesional la realizó el Martes Santo del año 1957, y la efectúa desde la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (Iglesia de los Jesuitas) donde fue creada, en un solo paso, completamente terminado. La imagen ha sufrido tres restauraciones: por el imaginero Francisco Espinosa de los Monteros (1956), que le retalló las piernas y adaptó una nueva cruz arbórea, por Jesús Santos Calero (1990) y por Juan Manuel Miñarro López (1998), que levantó repintes, efectuó una limpieza general de la policromía y nueva corona de espinas.