Constituido el pleno de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Córdoba con la presentación de su nuevo plan de formación

Puesta en marcha del órgano colegiado en el Palacio Episcopal

La Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías de Córdoba ha formalizado la constitución de su pleno durante un encuentro celebrado este sábado, 20 de junio, en el Palacio Episcopal, en el que no solo se ha consolidado oficialmente este órgano colegiado, sino que también se ha dado a conocer un nuevo plan de formación dirigido al ámbito cofrade diocesano.

En esta sesión, de carácter organizativo y programático, ha quedado configurada una estructura interna destinada a reforzar la coordinación pastoral, institucional y formativa dentro del tejido cofrade de la diócesis, en un marco de representación amplia y articulada.

Un pleno de cuarenta integrantes con estructura eclesial y laical

El órgano recién constituido está integrado por cuarenta miembros, articulados en torno a una representación que combina la participación del clero, responsables cofrades y agentes laicos, configurando así una visión global de la realidad devocional y pastoral de la diócesis.

La reunión ha estado presidida por el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, José Juan Jiménez Güeto, acompañado por el secretario José Marín Galisteo, quienes han dado cuenta de la formalización del pleno y de su puesta en funcionamiento como espacio estable de trabajo y discernimiento.

Dentro de su estructura interna se incorpora la figura del tesorero, Francisco José Almoguera, así como una comisión permanente integrada por los sacerdotes Adolfo Ariza, Juan José Romero, Pedro Castelo, José Luis Moreno, Florencio Muñoz y Eugenio Bujalance, junto al ecónomo diocesano José Luis Vidal, consolidando un núcleo de apoyo destinado a la coordinación pastoral y organizativa.

La representación se completa con los presidentes de las Agrupaciones y Consejos de Hermandades y Cofradías de la diócesis, además de los responsables de las distintas vicarías territoriales, integradas por un sacerdote y un laico en cada demarcación.

En el caso de la ciudad de Córdoba participan el sacerdote Ignacio Sierra junto a Elena Murillo; en la Vicaría del Valle del Guadalquivir, Francisco Gámez y María Isabel Fernández; en la Sierra, Francisco J. Muñoz y Rosa Ana Cerro; y en la Campiña, Jesús Ángel Doblas y Araceli Navarro.

El acto ha contado asimismo con la asistencia del vicario general de la diócesis, Antonio Jesús Morales, que ha estado presente en esta sesión constitutiva del nuevo órgano.

Un plan de formación con respaldo académico y proyección pastoral

En el mismo encuentro se ha presentado el nuevo plan de formación cofrade, diseñado por la sección formativa de la propia Delegación y respaldado académicamente por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas “Beata Victoria Díez”, lo que refuerza su dimensión tanto académica como eclesial dentro del ámbito diocesano.

El proyecto nace de un proceso previo de escucha activa desarrollado entre miembros del mundo cofrade, con la finalidad de ajustar el contenido formativo a las necesidades reales de hermandades y cofradías, atendiendo a su vida interna y a su proyección pastoral.

Este itinerario se orienta a profundizar en el conocimiento de la fe y de la Iglesia, a promover la formación de agentes de evangelización comprometidos con la comunidad cristiana y a fortalecer la dimensión espiritual y pastoral de quienes participan en el ámbito cofrade.

Asimismo, el plan incorpora de forma expresa una dimensión de servicio a los más necesitados desde la caridad cristiana, entendiendo la formación como un instrumento de transformación personal y comunitaria, capaz de incidir en la vida de las hermandades.

El objetivo final del programa se dirige a la consolidación de una formación integral, orientada a favorecer la configuración de mejores cofrades, el fortalecimiento de la vida interna de las corporaciones y un servicio más pleno a la Iglesia.

Una estructura de representación para la articulación diocesana

El pleno se configura como un espacio de amplia representación de la realidad eclesial cordobesa, integrando responsables diocesanos, representantes de hermandades y cofradías y agentes territoriales vinculados a las distintas vicarías.

Este modelo pretende reforzar la coordinación entre parroquias, agrupaciones y estructuras pastorales, consolidando un marco común de trabajo que articule la vida cofrade dentro del conjunto de la diócesis.

Foro: Diócesis de Córdoba