La salida tendrá lugar el domingo 28 de septiembre desde la Plaza del Socorro, tras una restauración que ha devuelto el esplendor a la talla del siglo XVII y la incorporación de la nueva saya de los devotos, bordada por Jesús Sánchez
La ciudad se prepara para vivir una de las citas más esperadas del mes de septiembre: la procesión de Nuestra Señora del Socorro Coronada, Alcaldesa Perpetua de Córdoba. La venerada dolorosa regresará a las calles el domingo 28 de septiembre, tras una intensa agenda de actos que en las últimas semanas ha incluido tanto la culminación de una exquisita restauración como la solemne presentación de la nueva saya bordada por los devotos del barrio de San Pedro.
Una procesión muy esperada
La salida tendrá lugar a las 19:00 horas desde la Plaza del Socorro, punto de inicio de un recorrido que llevará a la imagen por los lugares más emblemáticos de su feligresía. La comitiva avanzará por Plaza Almagra, Juan de Mesa, Plaza de San Pedro, Don Rodrigo, Carlos Rubio, nuevamente Plaza de la Almagra, Gutiérrez de los Ríos, Cedaceros, Juramento, Plaza del Tambor, Pedro López, Rodríguez Marín, Plaza de la Corredera y, finalmente, regresará a la Plaza del Socorro a las 22:00 horas.
La música correrá a cargo de la Banda de Música de Nuestra Señora de la Estrella, que acompaña a la Virgen desde el año 2013 y que, con esta salida, alcanzará su novena ocasión, salvo un breve intervalo en que otras formaciones ocuparon su lugar. El paso será dirigido por el capataz José Luis López Otero, al frente de la cuadrilla de costaleros.
Una restauración que devuelve el esplendor del siglo XVII
Pocos días antes de la procesión, la Virgen del Socorro regresó a su ermita tras permanecer en la Basílica de San Pedro, donde fue presentada al pueblo de Córdoba después de la restauración acometida por Ana Infante de la Torre.
La intervención, de carácter conservativo, ha perseguido recuperar la policromía original de esta talla del siglo XVII, eliminando hasta tres repintes superpuestos que alteraban de manera significativa su aspecto. El más visible, resultado de una antigua restauración, generaba un tono verdoso en las carnaciones debido al envejecimiento de barnices y al uso del pigmento denominado amarillo de Nápoles, cuya evolución cromática con el paso del tiempo produce matices verdes.
El proceso ha permitido rescatar detalles de gran importancia devocional: los labios recuperaron su tono natural tras eliminar la coloración rosada artificial, se repusieron las pestañas desprendidas y se reforzó la sujeción del asidero de plata del cetro, garantizando estabilidad y conservación. Todo ello se ha realizado con una reintegración cromática minuciosa, respetando la identidad histórica y la dimensión cultual de la imagen.
La saya de los devotos: un homenaje colectivo
El pasado 19 de septiembre, en el marco del Triduo en honor a la Virgen, se celebró en la Ermita del Socorro la solemne presentación de la saya de los devotos, una obra nacida de la aportación de numerosos hermanos, fieles y vecinos del barrio de San Pedro.
El proyecto artístico fue diseñado por Hugo García Tabuenca y ejecutado por el bordador Jesús Sánchez, quien también ha confeccionado una nueva túnica para el Niño Jesús. Ambas piezas pasan a enriquecer el ajuar de la Virgen, consolidándose como una de las contribuciones patrimoniales más relevantes de los últimos tiempos.
Arte textil de tradición histórica
La saya, junto con el corpiño y la túnica del Infante, responde al estilo de los trajes de corte antiguos, con cintura ceñida, corpiño bajo y volumen pronunciado en las caderas.
El bordado se compone de sedas antiguas en tonos rosados, azules, amarillos y verdes, organizadas en un diseño de gran dinamismo centrado en un jarrón floral del que brotan tallos y flores. Se incluyen además cuernos de la abundancia, lazos, claveles policromos y jarras de fruta, símbolos que evocan el antiguo Mercado Central Sánchez Peña de la Corredera, vinculado históricamente al patronazgo de la Virgen.
La túnica del Niño se distingue por su composición asimétrica, poco habitual en este tipo de bordados, lo que le otorga un carácter singular y novedoso.
Materiales y técnicas de ejecución
La obra se ha bordado sobre una base de seda natural de tono blanco roto, empleando sedas históricas del siglo XIX de probable origen italiano, cuidadosamente integradas con las nuevas aportaciones.
La técnica combina hilos de oro de diferentes grosores, caracolillos, lentejuelas, casquillas, cristales de Swarovski y cartulinas bordadas, alcanzando un equilibrio entre la sobriedad clásica y la riqueza ornamental.
La jarra central, verdadero eje visual del diseño, se ha enriquecido con cartulinas doradas y enrejados de hojilla, logrando protagonismo y profundidad. Tanto la saya como el corpiño y la túnica del Niño mantienen unidad estética gracias al empleo de los mismos recursos formales.
Significado devocional
Más allá de su valor artístico, la saya se erige en un símbolo de unidad vecinal y gratitud comunitaria. El esfuerzo económico y espiritual de los devotos ha permitido ofrecer a la Virgen un nuevo adorno que enlaza tradición, memoria e identidad popular.
Esta obra se integra en el discurso histórico de Córdoba, vinculando a la imagen del Socorro con la devoción de siglos pasados y con la impronta patrimonial que hoy la ciudad celebra.
La procesión del 28 de septiembre será, por tanto, el colofón a un mes en el que Córdoba ha vivido de manera intensa el amor y la veneración hacia su Alcaldesa Perpetua.





