Córdoba Laica se suma a las muestras de rabia de la extrema izquierda por el fin de la persecución municipal a cristianos y cofrades

La organización de extrema izquierda radical Córdoba Laica, que pertenece al grupúsculo sectario del que forman parte Paradigma o Al-Zahara,  ha reemitido una patetica nota pública en la que muestran su rabia indisimulado por “la ultraconfesionalización» en la que a su juicio está incurriendo el nuevo equipo de gobierno municipal de la ciudad que ha cesado la persecución contra la iglesia y las cofradías perpetradas en tiempos no muy lejanos.

El comunicado subraya   la “preocupación por la intolerancia y la falta de respeto hacia el derecho constitucional de todas las personas, independientemente de sus creencias, a ser tratadas en igualdad por las instituciones y a que estas preserven el uso general y no sectario de los espacios públicos”. Ya saben que para ciertos sectores de la sociedad, igualdad de trato por las instituciones se traduce en perseguir a las cofradías y asistir a eventos de otras confesiones religiosas. Lo contrario molesta a Córdoba Laica, a Al-Zahara, a IU, a Podemos y a grupos de similar índole.

Córdoba Laica entiende que “ante el confesionalismo exacerbado mostrado por el gobierno municipal en los últimos meses, evidenciado en la foto del obispo y el alcalde en el Ayuntamiento en el comienzo de la legislatura, y con actuaciones como la programación y el propio cartel de la Velá, que convierte la fiesta en exclusivamente católica, o la autorización y apoyo de más de 60 procesiones en el mes de septiembre”. Lo que traducido significa que el alcalde no puede salir en una foto con el obispo, por obra y gracia de la tendenciosa y sesgada interpretación de la realidad de la extrema izquierda anticlerical a la que pertenecen estos grupos. Una foto que , curiosamente, provocó una reacción similar en el portavoz de IU, Pedro García, hace tan sólo unas horas. Extraigan sus propias conclusiones.

De ahí que sus voceros “se solidaricen con los movimientos vecinales, colectivos sociales y la ciudadanía cordobesa en general que está padeciendo en mayor medida estos abusos, especialmente con aquellas personas que habitan en zonas donde estas actividades sectarias son más continuadas, impidiéndoles el descanso y hasta el acceso a su propia vivienda. Y ofrece su modesta colaboración para defender los derechos generales y el sentido común”. Como dice el refrán, «ladran, luego cabalgamos». Sea como fuere estás muestras de odio se seguirán reproduciendo… Estén atentos.