La Hermandad del Perdón, corporación del Miércoles Santo, ha elegido a Cristina Morales Mangas como nueva hermana mayor tras el proceso electoral celebrado recientemente, en el que la candidatura presentada ha obtenido un notable respaldo por parte de los hermanos con derecho a voto. El escrutinio ha arrojado un resultado de 75 votos favorables, frente a 3 votos en contra y 3 votos en blanco, otorgando así una sólida legitimidad a la nueva dirigente de la corporación.
Con este resultado, Cristina Morales Mangas asume la máxima responsabilidad de la hermandad, sucediendo a Jesús Campos Villalón al término de los cuatro años en los que ha estado al frente de la corporación ejerciendo como hermano mayor, una etapa que ahora llega a su conclusión con la apertura de un nuevo periodo de gobierno.
Una candidatura que concurrió como única aspirante al cargo
El proceso electoral ha estado marcado por la presencia de una única candidatura, encabezada por Cristina Morales Mangas, quien formalizó su intención de optar al cargo de hermana mayor con un proyecto centrado en la participación, la acción social, el fortalecimiento de la vida interna de la corporación y la consolidación de su crecimiento futuro.
Hasta ahora, la nueva hermana mayor ha desempeñado funciones como responsable de protocolo dentro de la Junta de Gobierno, una labor que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento del funcionamiento cotidiano de la hermandad, así como una experiencia directa en la coordinación y organización de numerosos actos corporativos.
Su elección supone la continuidad de una trayectoria de servicio desarrollada desde el compromiso diario con la corporación y desde una estrecha vinculación con la actividad institucional de la hermandad.
Un proyecto basado en la continuidad y la implicación de los hermanos
Durante la presentación de su candidatura, Cristina Morales Mangas trasladó a los hermanos su voluntad de asumir esta responsabilidad desde la humildad, la entrega y el compromiso, apostando por preservar y fortalecer el legado de fe, caridad y vida de hermandad que caracteriza a la corporación.
La nueva hermana mayor ha defendido una visión basada en una hermandad viva, participativa, abierta y en constante crecimiento, en la que cada hermano pueda desempeñar un papel activo dentro de la comunidad y sentirse parte esencial del presente y del futuro de la institución.
Su propuesta persigue además reforzar los vínculos internos entre los miembros de la corporación, favoreciendo una mayor implicación en la vida diaria de la hermandad y consolidando una estructura cohesionada capaz de afrontar con garantías los desafíos de los próximos años.
Formación, caridad y acción social como pilares fundamentales
Entre las principales líneas de actuación incluidas en el programa presentado por Cristina Morales Mangas ocupa un lugar destacado el impulso de la formación espiritual, entendida como uno de los elementos fundamentales para favorecer el crecimiento humano, cristiano y corporativo de los hermanos.
Junto a ello, la candidatura apuesta por reforzar la acción social y la labor caritativa, con el propósito de ampliar la presencia de la hermandad en su entorno y fortalecer su compromiso con quienes más lo necesitan.
La nueva hermana mayor considera que la dimensión asistencial constituye una de las señas de identidad esenciales de la corporación, motivo por el que plantea seguir potenciando las iniciativas solidarias y los proyectos de ayuda desarrollados por la hermandad.
Asimismo, el proyecto contempla una mejora de los canales de comunicación interna y externa, entendidos como herramientas fundamentales para favorecer la participación, fortalecer la cohesión y proyectar adecuadamente la actividad de la corporación hacia el exterior.
Atención especial a jóvenes y familias
Otro de los aspectos destacados del programa es la promoción de actividades destinadas específicamente a jóvenes y familias, con el objetivo de incrementar su participación en la vida de hermandad y garantizar la continuidad generacional de la corporación.
La candidatura considera que el futuro de la institución pasa necesariamente por fomentar la integración de las nuevas generaciones y por ofrecer espacios de convivencia, formación y participación que permitan fortalecer el sentimiento de pertenencia entre los hermanos más jóvenes.
En este sentido, la nueva etapa pretende impulsar iniciativas que favorezcan la incorporación activa de todos los sectores de la hermandad, consolidando una comunidad cada vez más dinámica, cercana y comprometida.
Una gestión basada en la cercanía, la transparencia y el trabajo en equipo
La propuesta encabezada por Cristina Morales Mangas también ha subrayado la importancia de desarrollar una gestión sustentada en la cercanía, la transparencia, el rigor y el trabajo conjunto.
La nueva hermana mayor ha defendido la necesidad de contar con una Junta de Gobierno comprometida, capaz de desempeñar su labor desde la responsabilidad y el diálogo permanente con los hermanos, favoreciendo una gestión participativa y abierta.
Estos principios constituyen, según la candidatura, elementos esenciales para garantizar el adecuado desarrollo de la vida corporativa y fortalecer la confianza entre los distintos ámbitos que conforman la hermandad.
Una nueva etapa respaldada por una amplia mayoría
Los resultados obtenidos en las urnas reflejan un importante apoyo de los hermanos a la candidatura. Este respaldo permitirá a la nueva hermana mayor afrontar con una amplia legitimidad una etapa que estará marcada por el fortalecimiento de la participación, el impulso de la acción social, la promoción de la formación y la consolidación de una hermandad cada vez más cercana a sus hermanos y a la realidad que la rodea.
Con la elección de Cristina Morales Mangas, la Hermandad del Perdón inicia un nuevo periodo de gobierno llamado a dar continuidad al trabajo realizado durante los últimos años, manteniendo como referencias fundamentales la fe, la caridad, la unidad, la entrega y la devoción que han definido históricamente a la corporación.





