Cruz de guía | La efervescencia cofrade de la capital y la travesía en el desierto de los municipios

En el día de ayer, la Hermandad de la Sentencia de Jaén fue incluida en la nómina de hermandades de la Semana Santa de Jaén dentro de la lista de cofradías que copan la jornada del Lunes Santo. Se trata de la última corporación penitencial de reciente creación que ha pasado a formar parte de la Semana de Pasión jiennense en un efervescente inicio de siglo que ha llevado a la capital a incrementar el número de hermandades en ocho, alcanzando la nada despreciable cifra de 23 hermandades.

El movimiento que desencadenó la Hermandad de la Amargura en el año 2000, siendo la pionera de las nuevas hermandades, lo seguiría la Hermandad de la Santa Cena con un crecimiento exponencial tras su primera salida en el año 2006 y una serie de traslados por distintas sedes hasta recalar en la Iglesia de San Félix de Valois.

Posteriormente, accedería a la nómina la Hermandad del Cautivo de la Iglesia de Santa Isabel en el año 2012 tras largo tiempo en la Parroquia de la Santa Cruz, celebrando su primera salida procesional en la jornada del Miércoles Santo del año 2015. Lo harían inmediatamente después las hermandades del Divino Maestro en el Colegio homónimo y Caridad y Salud desde el barrio de las Fuentezuelas, esta última desafiando a la distancia y al tiempo con el recorrido más amplio de la Semana Santa jiennense.

Otro hito lo escribiría la Hermandad del Gran Poder y su inclusión en la Semana Santa de 2018, acompañando a la Cofradía del Abuelo en la Madrugada jiennense. Con un grupo escultórico casi concluido y un recorrido de gran amplitud, el desafío de creación de hermandades parecía llegar a su fin. Pero no sería la última Fraternidad que se uniría a la lista de nuevas corporaciones, pues la Hermandad de la Lanzada abriría de nuevo la veda para procesionar en la mañana del Jueves Santo de este año 2025 desde la Iglesia de San Pedro Pascual. Finalmente, la Hermandad de la Sentencia será la que cierre, por el momento, el extenso capítulo de la creación de nuevas hermandades en el orbe cofrade jiennense, instaurándose en la jornada del Lunes Santo.

Sin embargo, la efervescencia cofrade de la capital contrasta en gran medida con el desarrollo cofrade de otros puntos de la provincia. Aunque la tendencia de creación de nuevas hermandades es positiva, la celeridad de erecciones canónicas continúa siendo baja y la travesía por el desierto que los grupos parroquiales tienen que enfrentar, es una ardua tarea con recursos económicos y humanos muy limitados y con la connivencia burocrática y la reticencia de algunas parroquias. Ejemplos como los del Grupo Parroquial de la Tercera Caída de Linares o el de la Aurora en la misma ciudad o el Grupo Parroquial de Nuestra Señora de la Salud en Úbeda atraviesan un dificultoso camino, a veces luchando contra decisiones arbitrarias y con reglas de juego muy diferentes. En cantidad de ocasiones, mucha parte de culpa la tienen los párrocos que parecen tener por norma la negativa constante a que se funden nuevas pro-hermandades. Si bien la suerte que acaricia la capital en cuanto a la proliferación de hermandades, contrasta con la de las ciudades medias y localidades más pequeñas y no siempre por la falta del elemento humano, sino por constantes negativas de los pastores. Sin embargo, los mejores exponentes parecen haber recalado única y especialmente en la ciudad de Jaén.

En definitiva, el hito de la creación de hermandades atañe a gran número de municipios de la provincia, aunque sin un apoyo notable por parte de las altas esferas de la curia, empeñada siempre en el beneficio de las grandes ciudades que de las medias y pequeñas, no solo en los aspectos de erección canónica sino también en otros como coronaciones, visitas pastorales, procesiones y un largo etcétera que no solo refleja la dejadez del obispado para con su mayoría, sino también privilegia a las más agraciadas.