Córdoba, ⭐ Portada, 💚 El Rincón de la Memoria

Cuando el Cristo de las Penas salió en procesión a hombros de sus hermanos

La historia centenaria de la religiosidad popular de Andalucía se alimenta de múltiples elementos te configuran la memoria colectiva de las cofradías, parte fundamental de la esencia del modo personal e intransferible que los andaluces tienen de vivir el cristianismo mediante una forma peculiar de relacionarse con Dios y con su bendita Madre. Una de estas historias converge alrededor de una de las imagenes cristiferas más antiguas de Andalucía al menos en lo que a titulares de Hermandades penitenciales se refiere.

Un singular crucificado que habita en el interior de la fernandina y cordobesa iglesia de Santiago, centro neurálgico de la espiritualidad del barrio homónimo, cuya historia se remonta nada menos que el siglo XIII y que bien pudo ser testigo de la cristianización de Córdoba por el rey Fernando III allá por el año 1236. Objeto de veneración centenaria, incluso por órdenes religioso-militares, como los Templarios y los Caballeros de Santiago, bajo la advocación de Santísimo Cristo de la Sangre, no es hasta mediados del siglo XX cuando está devoción se materializa en la actual Hermandad de Las Penas.

Una hermandad que tiene en su intensa historia un hito ineludible que ha marcado indefectiblemente su idiosincrasia que tuvo lugar en diciembre de 1979, apenas unos meses después tecla Nuestra Señora Madre de los Desamparados y San Juan estrenasen su propio paso de palio. La tragedia quiso en aquel inolvidable y terrible mes de diciembre un incendio asolase en pocas horas la Parroquia de Santiago reduciendo a cenizas el paso del Señor y los respiraderos del nuevo palio, tal y como cuentan los anales de la Corporación del Domingo de Ramos.

Pese a que, afortunadamente, las imágenes sufrieron daños de escasa consideración necesitando la Virgen y San Juan una restauración que fue acometida por el imaginero sevillano Juan Ventura y que tuvo incidencia en la llegada de María Santísima de la Concepción a la Hermandad, tras el incendio, la cofradía hubo de trasladarse a la Parroquia de San Pedro.

Gracias al tremendo esfuerzo de sus hermanos -explica la historia de la hermandad-, cuatro meses después, la hermandad realizó su estación de penitencia en la tarde-noche del Domingo de Ramos de 1980. Una histórica estación de penitencia que quedó inmortalizada en el recuerdo de miles de cordobeses y en la imagen que encabeza este Rincón de la Memoria, una impactante fotografía difundida por la Hermandad que muestra al crucificado a hombros de sus hermanos llevado en unas parihuelas a hombros de los hermanos generosamente prestadas por la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración y Nuestra Señora de las Aguas, conocida como la Hermandad del Museo de la ciudad hermana de Sevilla. En aquella salida procesional, el paso de palio tuvo que salir sin respiraderos, colocándose en su lugar unos paños de terciopelo negro recogido a modo de bambalinas.

Durante dos años, el Cristo de las Penas tuvo que salir de este modo, hasta que, en el año 1982, se estrenó el nuevo paso que se terminó en su primera fase dos años más tarde. En el año 1985, se estrenó el frontal de los respiraderos del paso de palio. Ese mismo año otro acontecimiento inesperado se cernió sobre la Hermandad aumentando las vicisitudes qué hubo de superar en aquellos atribulados años. El mismo 1985, la parroquia de San Pedro, enclave en el que residía la hermandad desde el incendio de Santiago, fue cerrada al culto por obras. Tras un largo periplo, la hermandad de la Santísima Virgen del Socorro ofrece su pequeña ermita para acoger a la Cofradía. 

Allí recibieron a recibir culto las imágenes hasta el mes de octubre del año 90 en que fueron trasladadas a la Iglesia del Carmen donde recibieron culto unos meses, hasta la apertura de la Iglesia de Santiago Apóstol en la Cuaresma del año 1991.  Durante este periodo de tiempo, cada año, las imágenes eran trasladadas a la casa del General Varela sita en el Realejo, desde donde realizarán su estación de penitencia. Unos años plagados obstáculos que la Hermandad de las Penas logro superar con solvencia merced al esfuerzo colectivo de sus hermanos que tuvieron siempre presente y como ocurre en la actualidad siempre hay una luz al final del túnel.

Fuente documental | Hermandad de las Penas

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