La pieza se halla expuesta en el Convento del Santo Ángel de Sevilla
El Convento del Santo Ángel ha sido el lugar escogido para mostrar la espectacular túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Jabalquinto, que ha sido restaurada por el taller del Carmen de San Fernando y Sergio Cornejo Ortiz, encargándose este último de la ampliación de la cola. Según explica el prior del convento y Doctor en Historia del Arte, el P. Juan Dobado Fernández, Carmelita Descalzo, » Desde siempre, y así lo hemos visto en las fotografías antiguas de Jesús después de la guerra repartidas por las casas del pueblo, esta es la túnica que Nuestro Padre Jesús trae consigo cuando la imagen se restaura después de los sucesos de la guerra civil. Entre 1939 y 1940 la imagen de Nuestro Patrón llega a la parroquia, y lo hace con esta túnica y con las andas antiguas. Todo se consideraba encargado en Valencia, pero desconocíamos la posible autoría de la túnica.
Una vez que la túnica ha pasado al Taller de Bordados Nuestra Señora del Carmen de José Muñoz Moreno en San Fernando (Cádiz) y se comenzó a analizar su diseño, rápidamente los bordadores isleños, grandes conocedores del bordado español, apreciaron que se trataba de una obra salida del prestigioso taller valenciano de JUSTO BURILLO SERÓN. Está bordada en oro de primera calidad, la mejor de las túnicas de nuestro Patrón.
Efectivamente, comparando los diseños con otras obras suyas documentadas no quedaba ninguna duda de que se trata de una obra salida de este famoso taller de bordados valenciano. Este taller conocido como fábrica de tejidos de seda y ornamentos sagrados había nacido en Valencia en la segunda mitad del siglo XIX, en la calle Luis Vives 7, y será en la sucursal de la calle Paz 10 cuando alcance sus mayores éxitos. Su fama en el bordado de mantos, ornamentos en sedas y oro le hará alcanzar grandes premios, como la medalla en la Exposición Hispano-Francesa celebrada en Zaragoza en 1908 y también en la Exposición Regional de Valencia de 1909. Aparece como “exportador a las Américas”, con lo que su producción llegó también al continente hermano. Su buena labor le hizo ostentar el cargo de Tesorero de la Cámara de Comercio de Valencia en 1911.
De su producción documentada, repartida por toda España y América, cabe destacar un manto para la Virgen del Pilar de Zaragoza y el estandarte de Caballeros para la misma imagen, el de la Dolorosa de Hellín, el de la Virgen del Lledó en Castellón o el de la Virgen de África, Patrona de Ceuta. Así mismo, ejecutó trabajos para diversas Hermandades de Andalucía como la saya de la Virgen de los Dolores, de la Hermandad de los Judíos de Huelva, el manto de la Virgen del Socorro, Patrona de Rociana del Condado (Huelva) o la saya y manto del Mayor Dolor de San Fernando. Otras obras significativas son la túnica del Rescate de Granada o la túnica del Nazareno de Puente Genil.
A su taller pertenece el famoso manto de los dragones de la Virgen de los Desamparados, Patrona de Valencia. Parece ser bordado por Justo Burillo durante la guerra civil, será el que luzca la Virgen desde 1940 a 1948. Coincidiría con el bordado de la túnica del Nazareno de Jabalquinto.
La ausencia de documentos que lo corroboren impide que se pueda afirmar la autoría de otras tantas piezas repartidas por la geografía española, pero sus características estilísticas y técnicas permiten relacionarlas con la producción del referido taller, tal como sucede con la túnica de Nuestro Padre Jesús de Jabalquinto. También creo que el manto y la saya negra de la Virgen de los Dolores de nuestro pueblo proceden del mismo taller valenciano.
El trabajo del taller de José Muñoz y Manuel Trujillo ha sido la restauración y limpieza completa de la túnica, hallando el color del terciopelo original debajo de las piezas bordadas. Para que Nuestro Padre Jesús pueda llevar esta túnica en su procesión era necesario llevar a cabo una ampliación de la cola como las otras túnicas de salida, por lo que se encomendó el diseño a D. Sergio Cornejo Ortiz, prestigioso diseñador sevillano, que ha sabido unir la novedad respetando el diseño original, como puede verse en la túnica. Se convierte en la túnica más rica de Jesús y una de las más importantes de los Nazarenos andaluces.
Para llevar a cabo esta labor de restauración y ampliación de la túnica, todo ello ha sido posible gracias a la generosidad de Dª. Fernanda Fernández López que ha costeado este importante y minucioso trabajo de restauración y ampliación, por su gran devoción a Nuestro Padre Jesús, que nos ha transmitido a sus hijos, recuperando todo su esplendor la túnica más importante del ajuar de Nuestro Padre Jesús, Patrón de Jabalquinto».








