Culmina la restauración de la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso de Tocina

La Hermandad del Gran Poder de Tocina ha concluido la restauración de su titular mariana, María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, una talla realizada en 1957 por el imaginero Manuel Pineda Calderón. La intervención, llevada a cabo por el restaurador Juan Antonio Aguilar, ha permitido devolver a la imagen la fisonomía y valores originales con los que fue concebida, tras décadas en las que el paso del tiempo y sucesivas actuaciones habían dejado huella en su conservación.

Una obra marcada por el deterioro y las intervenciones previas

Desde su llegada a la corporación hace casi siete décadas, la dolorosa fue acumulando daños derivados del envejecimiento natural de los materiales y de los agentes externos. A ello se sumaron diferentes intervenciones practicadas a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, algunas de ellas con soluciones poco adecuadas que afectaron a la estética y a la integridad de la talla.

Consciente de esta situación, la Junta de Gobierno de la hermandad encomendó a Juan Antonio Aguilar un completo estudio histórico, artístico y material de la obra, con el fin de establecer un diagnóstico riguroso y diseñar un proyecto de conservación y restauración. Los primeros trabajos se realizaron en julio de 2024, en la ermita de la Soledad de Tocina, donde la imagen fue analizada in situ.

Proceso de restauración

La Virgen fue trasladada en junio de 2025 al estudio del restaurador, donde permaneció durante cuatro meses para acometer la intervención. Los estudios previos se ampliaron con ensayos por muestreo, lo que permitió definir con precisión los tratamientos a aplicar. Entre ellos, destacó la disolvencia controlada empleada en la limpieza superficial y en la eliminación de repintes y retoques acumulados.

El trabajo incluyó la consolidación del soporte y de los estratos pictóricos, la retirada de excesos de adhesivo sintético en las lágrimas, la eliminación de barnices añadidos en el rostro, y la reintegración de materiales constitutivos. Asimismo, se sustituyó el antiguo sistema de anclaje de la corona: el perno roscado fijo fue reemplazado por otro extraíble, una solución más segura y respetuosa con la obra.

La restauración estuvo supervisada de manera permanente por una comisión de patrimonio de la cofradía, que efectuó visitas periódicas al taller para verificar el desarrollo de la intervención.

Reposición al culto y cultos en honor de la Virgen

La imagen fue repues­ta al culto el domingo 21 de septiembre, jornada en la que fue expuesta en devoto besamanos en la parroquia de San Vicente Mártir. El regreso supuso un momento de gran emoción, pues cientos de devotos acudieron a rendirle homenaje en una cita que quedó marcada como un día histórico para la hermandad.

Los cultos en honor a la dolorosa continúan esta misma semana. El Solemne Triduo comenzará hoy 24 de septiembre a las 20:30 horas, prolongándose durante los días 25 y 26. La celebración culminará el sábado 27 con la Función Solemne, acto que servirá como colofón litúrgico a la restauración y a la renovada veneración a María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso.