La semana pasada se dio por concluida la primera fase de la restauración proyectada sobre los ropajes de las figuras que conforman el misterio de la Cofradía de la Carretería, de cara a la próxima salida del Viernes Santo. Una intervención realizada por Cyrta Textil, empresa especializada en la conservación y restauración de tejidos antiguos e históricos: indumentaria, bordados y encaje. Los trabajos han consistido en el aspirado y microaspirado, la eliminación de cera, una limpieza físico-química de la ornamentación bordada y la fijación de hilos metálicos y elementos parcialmente descohesionados.
El pasaje evangélico que representa este paso de misterio está recogido por San Mateo: “El velo del Templo se rasgó en dos partes, de arriba abajo y tembló la tierra. Y se partieron las piedras y se abrieron los sepulcros”. Pendiente de una cruz central, preside Jesús muerto y lanceado. A su izquierda de otra cruz algo menor, cuelga, aún vivo, Gestas, delincuente crucificado simultáneamente, y a la derecha, de una tercera cruz, semejante a la anterior, pende San Dimas, el buen ladrón.
De pie, a la derecha del Redentor, María, bajo la advocación de la Luz en el misterio de sus Tres Necesidades (sábana, sepulcro y escalera) eleva la mirada hacia su Hijo muerto. El apóstol evangelista San Juan se encuentra a la izquierda de Jesús y enfrente de María. Por último, las tres Marías (Magdalena, Salomé y Cleofás), sujetan una sábana extendida en la que esperan envolver el divino cuerpo, una vez que José de Arimatea y Nicodemo, situados tras la cruz central, con sendas escaleras, logren descender al Redentor.


















