Como adelantara Gente de Paz el pasado 22 de octubre de 2018, Víctor Torrecillas, de 31 años de edad, casado con un hijo, pintor de profesión y hermano costalero del Santísimo Cristo de la Piedad de Palmeras, sufría un desgraciado accidente de carácter muy grave que le provocó un traumatismo craneoencefálico y lesiones en diversas partes de su cuerpo, manteniéndolo en estado crítico durante meses, y por el cual ha sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas y a un complejo programa de rehabilitación.
Por causas que están siendo investigadas, se precipitó al vacío por un patio interior, golpeándose primero con un techo de aluminio desde una quinta planta, sobre unos 15 metros de altura, cuando se encontraba trabajando suspendido con el arnés de seguridad en un edificio de viviendas de la urbanización Atalaya del Sur, en la calle Carlos Moreno de El Morche, en el término municipal de Torrox, trabajando para una empresa cordobesa de pintura y trabajos verticales.
Víctor ha formado parte de la cuadrilla de hermanos costaleros del Santísimo Cristo de la Piedad desde su primera salida, participando también en el último periodo en el equipo de capataces. Con un talante de los que nos agradan a los cofrades y que tanto hace falta en las hermandades al participar en todos los actos organizados por la Cofradía no únicamente para el día de salida, animador en las trabajaderas, cantando los cambios en las marchas, y líder entre los costales de la Claretiana Hermandad.
Este Miércoles Santo la Hermandad, su Hermandad, que se ha volcado encontrándose muy pendiente de su evolución; rezando y pidiendo por él en todas nuestras actividades cultuales, tendrá un gesto muy especial cargado de emotividad, ya que el paso de misterio llevará en un lugar preferente, un lazo verde, color esperanza, para que su milagrosa recuperación continúe siendo una realidad. Una recuperación que solo puede catalogada de este modo, milagrosa, a lo largo de la cual su mujer no se ha separado de su lado en ningún momento. Como afirman algunos hermanos de Palmeras, «da igual que esté en un Hospital de Madrid, porque para todos nosotros Víctor estará esta tarde debajo de nuestras trabajaderas, realizando como uno más, Estación de Penitencia».










