Valió la pena tantos años de espera para el barrio del Naranjo. El pasado año se dió la primera salida de la Virgen de la Salud, y hoy, asentada en nuestra Semana Santa, demostró una vez más la razón que tenían aquellos que pedían a gritos ver en la calle a la Señora.
Con el palio rojo Sacramental entraba flotando el paso sobre el que reposa Nuestra Señora de la Salud y que con pies de dulzura y algodón, adentraban los costaleros de la cuadrilla que comanda Francisco Gabriel Carbonero.





