La Hermandad del Císter de Córdoba celebrará el próximo 2 de agosto la festividad de Nuestra Señora Reina de los Ángeles con un destacado programa de cultos en el Convento del Santo Ángel (Capuchinos), una jornada que este año adquiere una especial relevancia gracias a la instalación de un altar efímero inspirado en la visión de la Porciúncula, uno de los episodios más significativos de la espiritualidad franciscana y origen del conocido Perdón de Asís. La composición, concebida como una representación catequética y artística, pone de relieve el mensaje de la misericordia divina y se enmarca además en la conmemoración del VIII Centenario del Tránsito de San Francisco de Asís (1226-2026).
La Porciúncula, origen de una de las grandes celebraciones de la tradición franciscana
Cada 2 de agosto, la familia franciscana conmemora el Perdón de Asís o Indulgencia de la Porciúncula, una celebración cuyo origen se remonta a la experiencia espiritual vivida por San Francisco de Asís en la pequeña iglesia de Santa María de los Ángeles, conocida como la Porciúncula.
Según la tradición franciscana, mientras el santo permanecía en oración contempló una visión de Cristo glorioso y de la Virgen María, rodeados por una multitud de ángeles. Ante aquella manifestación celestial, San Francisco no solicitó ningún privilegio personal, sino que pidió que toda persona que acudiera arrepentida y reconciliada con Dios a aquel santuario pudiera recibir el perdón pleno. Cristo acogió esa súplica y le indicó que solicitara dicha gracia al papa Honorio III, quien finalmente la concedió en 1216. De este modo nació el Perdón de Asís, una indulgencia plenaria que, con el paso de los siglos, fue extendida por la Iglesia a todos los templos franciscanos y, bajo determinadas condiciones, también a las parroquias.
El corazón espiritual de la Orden Franciscana
El nombre de Porciúncula, que significa literalmente «pequeña porción de tierra», hace referencia a la humilde capilla dedicada a Santa María de los Ángeles que San Francisco restauró con sus propias manos y que terminó convirtiéndose en el auténtico corazón espiritual de la Orden Franciscana.
Fue precisamente en ese lugar donde el santo comprendió que la renovación de la Iglesia nace de la conversión del corazón y de la experiencia de la misericordia, estableciendo allí la fraternidad entre sus hermanos y entregando finalmente su vida al Señor.
Un altar inspirado en siglos de tradición artística
La visión de la Porciúncula ha servido durante siglos de inspiración para numerosos artistas europeos. Habitualmente, esta iconografía representa a la Virgen con el Niño o a Cristo glorioso, rodeados por un coro de ángeles, concediendo a San Francisco el privilegio espiritual del perdón que marcaría profundamente la historia franciscana.
Grandes maestros de la pintura como Bartolomé Esteban Murillo, Peter Paul Rubens, Francisco de Zurbarán, Giovanni Battista Tiepolo o Ludovico Carracci dedicaron distintas obras a este episodio, transmitiendo siempre un mismo mensaje: la misericordia de Dios se hace presente cuando el ser humano abre su corazón al perdón.
Tomando como referencia esa tradición artística, y especialmente el mural realizado al óleo y al temple del siglo XVII que se conserva en el Monasterio de Santa Clara de Montilla, la hermandad ha concebido un altar efímero en el que la Santísima Virgen, situada sobre una nube cubierta de rosas, preside el encuentro con San Francisco de Asís.
La composición reproduce escultóricamente la esencia de aquella visión: María, presentada como Madre de la Misericordia, conduce al creyente hacia Cristo, mientras el Seráfico Padre aparece sosteniendo un pergamino con la gracia concedida y ejerciendo como humilde intercesor que implora el perdón para toda la humanidad. El conjunto pretende mostrar el diálogo entre el cielo y la tierra, así como la relación entre la gracia divina y la respuesta confiada del santo de Asís.
Vestidor, restauración y ornamentación floral
La Santísima Virgen y San Francisco de Asís presentan una cuidada vestimenta realizada por N.H.D. Antonio Villar Moreno, cuyo trabajo contribuye a potenciar el contenido espiritual y artístico de esta escenografía.
La ornamentación floral, ejecutada por Mayo Arte Floral Diferente, ha sido concebida mediante una selección de chico, pittosporum matizado, clavel Pink, rosa Millennial, solidago y esparraguera plumosa coral, todo ello en delicados tonos encarnados. Esta elección floral evoca las rosas que, según la tradición franciscana, florecieron milagrosamente entre las zarzas en pleno invierno y que San Francisco presentó al papa Honorio III como prueba de la autenticidad de la gracia recibida en la Porciúncula, favoreciendo así la confirmación del Perdón de Asís.
La restauración de San Francisco y el VIII Centenario de su Tránsito
La edición de este año incorpora además un significado añadido. A petición de la Fraternidad de Hermanos Menores Capuchinos, el altar también pone en valor la reciente restauración de la imagen de San Francisco de Asís del Convento del Santo Ángel, una intervención realizada por Carmen Bernal y José Manuel Sánchez.
Los trabajos de restauración han permitido recuperar importantes valores artísticos de la talla, revelando afinidades con la escuela de José de Mora, uno de los grandes escultores granadinos del barroco, lo que sitúa la obra dentro del ambiente artístico de comienzos del siglo XVIII.
La celebración coincide igualmente con el VIII Centenario del Tránsito del Seráfico Padre San Francisco de Asís (1226-2026), una efeméride que invita a recordar la figura del fundador franciscano y su legado de alegría, pobreza y fraternidad. Ocho siglos después de su muerte continúa resonando la frase con la que anunció el don recibido en la Porciúncula: «Hermanos míos, quiero enviaros a todos al Paraíso».
Programa de cultos para la festividad
Los actos se desarrollarán el domingo 2 de agosto en el Convento del Santo Ángel (Capuchinos). A las 18:00 horas tendrá lugar la Exposición del Santísimo Sacramento, el rezo de Vísperas, el Santo Rosario, la Bendición y la Reserva de Su Divina Majestad.
Posteriormente, a las 20:00 horas, se celebrará la Solemne Función en honor de Nuestra Señora Reina de los Ángeles en sus Misterios Gozosos.
Asimismo, la hermandad informa de que desde las 18:00 horas del día 1 de agosto y durante toda la jornada del 2 de agosto, festividad de Nuestra Señora Reina de los Ángeles, los Hermanos Menores Capuchinos permanecerán disponibles en distintos lugares visibles de la iglesia conventual para que hermanos y fieles que lo deseen puedan recibir el Sacramento de la Confesión, facilitando así las condiciones necesarias para lucrar la Indulgencia de la Porciúncula.











