Una joven corporación que arraiga con firmeza en el Santuario de la Fuensanta
El pulso íntimo del calendario cofrade encuentra de nuevo uno de sus momentos más singulares con la irrupción del Sábado de Bondad, jornada que, con el paso de los años, ha dejado de ser promesa para convertirse en realidad consolidada dentro del tejido devocional de la ciudad. La Pro Hermandad de la Bondad vuelve a proyectarse sobre las calles con una presencia cada vez más definida, fruto de un crecimiento sostenido que no solo se mide en cifras, sino en la profundidad espiritual y estética de su propuesta procesional.
En torno al Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, espacio sacralizado por la devoción a la copatrona, ha ido tomando cuerpo una corporación joven que avanza con determinación, asentando sus raíces en uno de los barrios más significativos de Córdoba. Allí, donde la tradición y la vida cotidiana convergen, la hermandad ha logrado que la semilla cofrade germine con vigor, transformando el entorno en un ámbito donde la fe, la identidad colectiva y la expresión artística dialogan con creciente intensidad.
Historia de la Pro Hermandad de la Bondad
La corporación fue fundada en 2013 con el objetivo de llenar el vacío cofrade existente en el barrio de La Fuensanta, aportando una nueva voz devocional y consolidando una identidad propia dentro de la Semana Santa cordobesa. En 2018 se bendijo la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, obra del escultor cordobés Antonio Bernal, que representa el misterio de las Negaciones de San Pedro, y al año siguiente se realizó la primera estación de penitencia de la hermandad.
En junio de 2019 se incorporó la imagen de Nuestra Señora Reina de los Apóstoles, procedente del desaparecido Grupo Parroquial de la Exaltación, consolidando así la vertiente mariana de la corporación. Posteriormente, en diciembre de 2020, el Obispado aprobó los estatutos de la pro-hermandad «ad experimentum» por un periodo inicial de seis años, otorgando un marco jurídico y organizativo para su desarrollo.
En 2021, la hermandad firmó con Antonio Bernal la hechura de la imagen de San Pedro, destinada a integrarse en el paso de misterio. En 2024 se incorporó la figura del soldado judío Oron, obra también del mismo imaginero. Finalmente, en 2025, la corporación estrenó la primera fase del paso de misterio, realizó por primera vez estación de penitencia en la Basílica de San Pedro y presentó un nuevo hábito nazareno en blanco y azul marino, consolidando su identidad visual.

Itinerario completo y horarios de la procesión
La salida procesional de Nuestro Padre Jesús de la Bondad se producirá a las 17:30 horas, marcando el inicio de un itinerario cuidadosamente trazado que recorrerá Conquistador Ordoño Álvarez (17:45), Del Pocito (18:00), Periodista Justo Urrutia (18:15), Periodista José Luis de Córdoba (18:30), Periodista Eduardo Baro (18:45), Camino de la Barca (19:00), Cuesta de la Pólvora (19:15), calle Pelagio (19:30) y Avenida de Nuestra Señora de la Fuensanta (19:45).
La comitiva proseguirá su discurrir por Agustín Moreno (20:00) hasta alcanzar la Parroquia de Santiago Apóstol (20:15), enclave que precederá al tránsito hacia la Plaza de San Pedro y la Basílica Menor de San Pedro (20:45), retornando posteriormente a la misma plaza a las 21:00. El recorrido continuará por Alfonso XII (21:15), Glorieta de Puerta Nueva (21:45), Campo Madre de Dios y Hernando de Magallanes (22:00), Madre Mogas (22:15), Avenida de Nuestra Señora de la Fuensanta y Pelagio (22:30), Cuesta de la Pólvora (22:45) y Conquistador Ordoño Álvarez (23:00), estableciéndose la entrada en el templo a las 23:45 horas, cierre solemne de la jornada.
El acompañamiento musical, elemento esencial en la configuración estética del cortejo, estará confiado a la Agrupación Musical Cristo de Gracia de Córdoba, cuya intervención tras el misterio contribuirá a la intensificación emocional del discurrir procesional. La responsabilidad de la conducción del paso recaerá en el capataz Juan Horacio de la Rosa, encargado de imprimir el ritmo y la cadencia a la cuadrilla.
Un cortejo en crecimiento: cifras y organización
La dimensión organizativa del cortejo revela con claridad el momento de expansión que atraviesa la corporación. Se han expedido 331 papeletas de sitio, de las cuales 322 corresponden a participantes activos, lo que implica un incremento del 15% respecto al ejercicio anterior, dato que evidencia la progresiva implicación de los hermanos en la vida de la hermandad.
Este crecimiento se acompaña de una refinada apuesta por la uniformidad, al establecerse que todos los integrantes vestirán hábito nazareno con esclavinas, decisión que refuerza la cohesión visual y subraya la identidad corporativa. El cortejo se articula en torno a 107 nazarenos, auténtico eje vertebrador de la procesión, acompañados por 82 portadores de cirios, cuya luz configura una atmósfera de recogimiento y solemnidad.
La sección de atributos y escoltas, integrada por 9 hermanos, custodiará los símbolos distintivos de la hermandad, mientras que la presidencia, compuesta por 7 miembros, encabezará el cortejo conforme al ceremonial establecido. A ello se suman 9 diputados y fiscales, responsables de garantizar el orden y el correcto desarrollo de la estación de penitencia.
El dispositivo se completa con 80 hermanos con esclavinas, 10 acólitos y 22 auxiliares, que desempeñan funciones litúrgicas y de apoyo organizativo, así como con el cuerpo de capataces y la cuadrilla de costaleros, formada por 103 integrantes, sobre quienes recae la responsabilidad de portar el paso con precisión, equilibrio y sentido estético.

Estrenos: Shira, la portera del patio de Caifás
El capítulo patrimonial adquiere especial relevancia en la presente edición con la incorporación de una nueva figura secundaria destinada a enriquecer el misterio que representa a Nuestro Padre Jesús de la Bondad en el episodio de las Negaciones de San Pedro, uno de los pasajes de mayor densidad dramática del relato evangélico.
La nueva imagen corresponde a Shira, la portera del patio de Caifás, personaje cuya intervención resulta determinante en el momento en que el apóstol Pedro niega conocer a Cristo. La talla ha sido realizada por el imaginero Antonio Bernal Redondo, autor igualmente de los titulares de la corporación y del conjunto escultórico del misterio, lo que asegura una plena coherencia formal y estilística.
Esta incorporación no solo amplía el número de figuras, sino que profundiza en la construcción narrativa del conjunto, dotándolo de mayor fidelidad al texto evangélico y reforzando su capacidad catequética y expresiva.
Nuevas incorporaciones patrimoniales y enriquecimiento iconográfico
A este avance se suma la incorporación de una escultura en forma de gallo, elemento de gran carga simbólica dentro del episodio representado, cuya presencia intensifica la lectura teológica de la escena. La obra, igualmente ejecutada por Antonio Bernal Redondo, fue presentada públicamente tras la Misa de Hermandad celebrada recientemente, quedando desde entonces integrada en el conjunto iconográfico del único paso de la corporación.
La realización de esta pieza ha sido posible gracias a la donación efectuada por un grupo de hermanos, gesto que pone de manifiesto el compromiso colectivo con el crecimiento patrimonial de la hermandad. Con estas incorporaciones, la Pro Hermandad de la Bondad continúa avanzando en un proceso de enriquecimiento progresivo, reafirmando su voluntad de representar con rigor, belleza y profundidad los pasajes evangélicos que sustentan su identidad devocional.






