El Capirote, Opinión, Sevilla

De excelencias y costumbres

Aunque anunciaran los medios que la jornada de la Inmaculada venía a ser como las de antaño comprobamos que no fue así. No pudimos besar las manos de las dolorosas, seguimos llevando mascarilla e intentamos guardar el distanciamiento social. Pero a pesar de que estos cambios parezcan haberse convertido en costumbre esperamos pronto que no sea así.

Era extraño poder acercarse y no inclinarse ante ellas, optamos por mantenernos alejados, apenas acercarnos, pero a pesar de todo no ha cambiado la grandiosidad con la que se presentaron ante los devotos. La excelencia estuvo presente en San Antonio Abad o en la capilla del Dulce Nombre de Jesús. Y en las periferias la iglesia de la beata Ana María Javouhey sorprendía con un exquisito altar efímero ante el que se mostraba la dolorosa del Divino Perdón.

Elegante prodigio el interior de la casa hermandad del Cristo de Burgos para la veneración de Madre de Dios de la Palma. Pocos adjetivos los que se utilizaron ante un montaje que será recordado como uno de los más logados de la corporación en los últimos años. Antes de la pandemia las misas o la rectitud del párroco provocaban la interrupción de un besamanos que siempre derrocha buen gusto.

El traslado desde el pasado verano de los titulares del Cristo de Burgos al antiguo templo de los descalzos nos ha arrojado varias conclusiones, todas ellas positivas. El poder hacer uso de un espacio propio no solo ha provocado que puedan tener una mejor organización sino que les ha dado libertad para poder actuar ante un espacio propio donde no encuentran oposición.

Esta semana estaba previsto el traslado hasta San Pedro. Hasta nueva orden, los titulares permanecerán en su interior. Todavía están a tiempo de acercarse. No estará el magnífico montaje del pasado miércoles, pero los fieles pueden estar más cerca del crucificado y su bendita madre. No hay rejas, no hay tal encorsetamiento porque están en casa. Durante estos meses todos han salido ganando. La hermandad, los hermanos y los fieles.