Desde Andújar al conjunto de España: más de 100.000 kilos de cera iluminan la Semana Santa

La localidad jiennense de Andújar se convierte, un año más, en epicentro silencioso de la preparación de la Semana Santa, con la salida de más de 100.000 kilos de cirios, hachones y diversas tipologías de velas destinadas a procesiones y cultos repartidos por toda la geografía nacional. La producción corresponde a la firma centenaria Cera Bellido S.A., cuya actividad mantiene viva una tradición artesanal que se remonta a la segunda mitad del siglo XIX.

Una producción condicionada por la meteorología

El volumen alcanzado en la presente campaña responde, en gran medida, a las favorables condiciones meteorológicas registradas durante la Semana Santa de 2025, circunstancia que permitió la salida generalizada de las hermandades. Según ha explicado el gerente de la empresa, Javier Bellido, la demanda de estos productos está estrechamente vinculada al tiempo, dado que los cirios pueden conservarse de un año para otro si las inclemencias impiden las estaciones de penitencia, reduciendo así los encargos en ejercicios posteriores.

Distribución nacional con especial arraigo en Andalucía

Los productos elaborados en esta histórica firma andujareña alcanzan prácticamente todo el territorio español, si bien su implantación resulta especialmente notable en Andalucía, con destinos destacados como Sevilla, Córdoba, Jerez, Málaga o Jaén. A ello se suma su presencia en zonas del norte peninsular, entre las que figuran León, Zamora y Palencia, lo que evidencia la consolidación de una red de clientes basada en la confianza y la continuidad.

La singularidad de la cera virgen de abeja

Uno de los rasgos distintivos de esta producción reside en el uso de cera virgen de abeja tratada de forma natural, una materia prima que la empresa considera clave para garantizar la calidad de sus velas. Frente a alternativas como la parafina, esta cera presenta ventajas significativas, como la emisión de un humo blanco que no ensucia ni daña las tallas ni los enseres procesionales, además de ofrecer una mayor duración y una luz más intensa y limpia.

La tradición apícola de Andújar desempeña, en este sentido, un papel fundamental, ya que los apicultores locales suministran la materia prima, consolidando así una relación de colaboración entre sectores que refuerza el tejido económico de la zona.

Un proceso de blanqueamiento único

Tras su extracción, la cera debe ser sometida a un proceso de preparación, limpieza y decoloración, mediante el cual el tono inicial, cercano al color miel, se transforma en el característico marfil. Aunque este procedimiento puede realizarse mediante métodos químicos más agresivos, la firma opta por un sistema completamente natural basado en la exposición solar.

Para ello, durante los meses de buen tiempo, la cera se extiende en terrazas al aire libre, donde es regada diariamente y volteada de forma continua, permitiendo que la acción del sol vaya eliminando progresivamente su coloración. Este método, según la propia empresa, no tiene constancia de ser aplicado por otras firmas, y permite preservar intactas las cualidades de la cera.

Elaboración artesanal y reconocimiento institucional

Una vez preparada la materia prima, se inicia un proceso de fabricación que se distingue por su carácter plenamente artesanal, aspecto que ha sido reconocido con la Carta de Artesano concedida por la Junta de Andalucía. A partir de la cera de abeja, se elaboran diversos tipos de velas y cirios, que pueden contener desde un cien por cien de esta materia hasta combinaciones con parafina o estearinas de origen vegetal, igualmente de alta calidad y sin emisiones perjudiciales, aunque con un coste más reducido.

Adaptación a las necesidades de cada corporación

La producción se caracteriza igualmente por su capacidad de adaptación a las demandas específicas de cada cliente, dado que no existen medidas estandarizadas. Cada hermandad o institución requiere dimensiones, colores y grosores concretos, lo que obliga a una fabricación ajustada a cada encargo.

Estas velas no solo están destinadas a las procesiones, sino también a los cultos que se intensifican durante la Cuaresma y la Semana Santa, ampliando así su presencia en la vida litúrgica.

Una clientela diversa y una tradición consolidada

Además de hermandades y cofradías, la empresa suministra sus productos a catedrales, monasterios y casas conventuales, consolidando una cartera de clientes amplia y diversa. Fundada por Francisco Bellido Rubio, la firma ha extendido incluso su actividad al ámbito audiovisual, habiendo participado como proveedora en producciones cinematográficas.

De este modo, desde Andújar emerge cada año un flujo constante de luz transformada en cera, destinada a acompañar los momentos más significativos de la religiosidad popular en España, en una conjunción de tradición, artesanía y devoción que se proyecta sobre calles, templos y escenarios de toda la geografía nacional.